Traducido por Maru
Editado por Sharon
—Está bien, vengan aquí y tomen un poco.
Al escuchar eso, los niños inmediatamente corrieron hacia la comida. Verlos meterse cualquier alimento en la boca a toda prisa con sus manos sucias hizo que Rihannan se sintiera un poco incómoda.
Este lugar estaba formado por personas que vivían sus vidas de la tala o la agricultura con un estilo de tala y quema. Sabía que la vida de las personas que vivían por aquí no era tan amplia como la suya, pero no sabía que era tan mala. Si esos niños tenían tanta hambre, sus padres y otros adultos debían tener incluso más hambre.
No pudo ver adecuadamente cómo iban las vidas de los campesinos debido a su negocio del que tenía que ocuparse. Rihannan se sintió avergonzada cuando se dio cuenta de lo inconsciente que era. Si hubiera crecido desde una edad temprana con sus padres derramando amor y recursos sin fin durante toda su vida, entonces era posible que ni siquiera hubiera entendido las dificultades por las que estaban pasando estas personas.
—Tomaos vuestro tiempo para comer. Hay mucho.
Al escucharla, uno de los niños sonrió feliz. Parecía una niña de unos diez años. Rihannan extendió la mano y le quitó el polvo de la tierra que tenía en la mejilla. La niña parecía estar aun más feliz con su generoso gesto, y diligentemente se metió más comida en la boca.
—¿Pero qué estabais haciendo todos aquí?
—Estábamos jugando.
—¿A qué estabais jugando?
—Estábamos cazando conejos.
Uno de los chicos murmuró una respuesta con la boca llena de comida. Rihannan se echó a reír. El recuerdo de ver a sus primas que eran similares a Dimi jugando y atrapando conejos vino a su mente.
—Entonces, ¿atraparon alguno?
El niño negó con la cabeza con una expresión hosca de inmediato.
—No. Son tan rápidos que fue difícil atraparlos.
—¿Estabas tratando de atraparlos con tus manos? Entonces, por supuesto que no podrían.
—Entonces, ¿cómo los atrapas?
—Intenta usar cestas.
Al ver a una noble de alto rango darles consejos sobre cómo atrapar conejos, los niños miraron boquiabiertos a Rihannan con asombro y confusión.
—¿Con cestas? ¿Cómo?
—Colocas una canasta boca abajo mientras está apoyada con un palo en el camino por donde suelen pasar los conejos. Luego, colocas algo de alimento debajo de la canasta. Si atas una cuerda al palo y esperas en el arbusto cercano a que llegue un conejo, podrás capturarlo simplemente tirando de la cuerda una vez que el animal pase por debajo de la canasta.
—Ajá, capturamos algunos gorriones de esa manera. ¿Eso también funciona en conejos?
—Por supuesto. Mis primos siempre solían atrapar conejos de esa manera también.
—¡Entonces probaremos la forma en que nos enseñaste la próxima vez, hermana!
Una chica que estaba al lado del chico le dio un codazo en la cadera.
—Oye, no la llames hermana. Estás siendo descortés.
—Entonces, ¿cómo la llamo?
—Tienes que llamarla señora.
—¡Pero llamarla señora es un poco extraño! Por lo general, llamarías “señora” a las ancianas gruñonas.
Los niños entraron en una confusión masiva sobre con qué título llamarla. Rihannan se estaba riendo genuinamente en voz alta, lo que no había hecho en mucho tiempo.
—Llámame como quieras. Ya sea hermana o señora. Pero personalmente, prefiero que me llamen hermana.

Uhmmm Rihanan quiero presentarte a una amiga, se llama Navier para los cuates… 🤭🤭🤭
Da clases los jueves sobre los deberes de ser reina/emperatriz, no cobra caro 🤭🤭🤭
Pensé en lo mismo, una reina muy pasiva para mi gusto. Tu ejemplo es el mejor: Navier le puede enseñar
Ajajajaja me encantó tu comentario, ajaja tan cierto❤️