Querida “amiga” – Capítulo 20: Una mala interpretación

Traducido por Kiara

Editado por Ayanami


Al igual que siempre, la conversación entre las jóvenes nobles no salió del típico estándar: los chismes en los círculos sociales, vestidos nuevos en una boutique o la historia de un joven que viajaba con otra mujer antes de su boda. Afortunadamente, cuando escuché algo que había leído en el libro, pude seguir un poco el tema de conversación.

—Oh, por cierto, ¿escuchaste? Sobre el duque Escliffe

— ¿Marie?

Una voz resonó repentinamente de la multitud. Me di la vuelta con una expresión perpleja.

— ¡Eres tú! —dijo la voz.

No supe identificar si la dueña de la voz se dio cuenta de que había interrumpido el flujo de la conversación o si realmente era ignorante de ello. Mientras tanto, Odelette, quien es la reina del control de las expresiones faciales, saludó a la recién llegada.

—Saludos, lady Dorothea.

—Oh, ¿lady Odelette? —Dijo Dorothea, como si acabara de notar su presencia. —Estás aquí. No te vi.

Eso es completamente imposible. El cabello rosado de Odelette es una rareza entre las jóvenes nobles. Además, ella está sentada a mi lado…la incivilidad de Dorothea fue a propósito. Una risa irónica se escapó, inadvertidamente, de mi boca.

—Marie, no sabía que estabas aquí. ¿Sabes cuánto te he estado buscando? —Dorothea hizo un puchero.

—Jaja…

Honestamente, desearía poder decir “¿Por qué no socializaste con otras personas si no me encontrabas? ¿Tuviste problemas para encontrar a alguien porque no tienes amigos?”

Sin embargo, había demasiadas personas presentes, así que, tristemente, mantuve la boca cerrada. Mantener la reputación de Mariestella es tan importante como mi deseo de echar a Dorothea de aquí, así que sonreí incómodamente.

Odelette esbozó una sonrisa casual y habló con Dorothea.

—Oh, no sabía que lady Cornohen estaba buscando a lady Bellefleur. La traje aquí tan pronto como llegó…me disculpo.

— ¿Trajiste a Marie aquí, lady Trakos?

—Lady Mariestella no solo es amiga de lady Cornohen, sino también es mi amiga.

El rostro de Dorothea se puso visiblemente pálido, como si lo que dijo fuera una broma. Era como si Odelette acabara de decir algo equivalente a “Me voy a casar con Lady Mariestella”.

— ¿Una amiga de lady Odelette? —Dorothea repitió con voz incrédula.

—Oh, ¿no lo sabías? —Odelette sonrió y me tomó del brazo. —De hecho, nos hicimos amigas en la fiesta de cumpleaños del Príncipe Heredero. Recuerdo que, en ese momento estabas allí, pero debes haberlo olvidado.

Si Dorothea lo olvidó o no, sus labios estaban firmemente apretados. Odelette no se detuvo allí.

—Todos pueden cansarse de que diga esto tan a menudo, pero…estoy encantada de ser amiga de lady Mariestella, ya que es muy amable. Sabe cuidar a los demás y es muy amable. Siendo así, tengo curiosidad acerca de cómo es que lady Cornohen es amiga de una persona tan amable —continuó Odelette.

En otras palabras, estaba diciendo: “¿Cómo podría alguien como tú ser amiga de ella?”

Dorothea tampoco era idiota, y entendió el significado implícito en las palabras de Odelette. Su rostro pálido, pronto, comenzó a ponerse rojo de ira. Casi me rio, pero me obligue a contenerme.

—Creo que soy una persona lo suficientemente buena como para ser amiga de alguien como Marie —anunció Dorothea en autocomplacencia.

— ¿De verdad? —expresó Odelette, sonriendo como si estuviera poseída.

—Por supuesto. Hay ciertos rumores muy interesantes…estoy segura de que aquellos que te rodean los saben.

— ¿De qué estás hablando?

En el momento en que me di cuenta de lo que Dorothea estaba a punto de decir, mi cara se puso pálida, al igual que la de ella antes. Debe estar loca. Dorothea, ¿vas a mencionar eso aquí?

—No hace mucho tiempo, Marie fue invitada al Palacio Thurhan.

La mesa de repente se interesó.

—El palacio Thurhan…

— ¿Te refieres al Palacio del Príncipe Heredero?

—Ese Palacio Thurhan —Dorothea me lanzó una amplia sonrisa — ¿Cierto, Marie?

Los ojos de todas se volvieron hacia mí, me sonrojé ante la repentina concentración de atención. Mientras analizaba mentalmente como escapar de esta situación, de repente, hice contacto visual con Odelette, quien también parecía sorprendida. Me mordí los labios sin darme cuenta.

Dorothea… ¿realmente vas a hacer esto?

—Sí, eso es correcto —respondí honestamente, e intenté mostrar mi sonrisa más brillante —las palabras de lady Dorothea son correctas.

— ¿De verdad? —intervino una dama de la mesa.

— ¿Por qué? ¿Su Alteza te invitó él mismo? —pregunto otra.

—Increíble ¿realmente pasó?

Entonces, la voz de Dorothea interrumpió la charla una vez más.

—Bailó con el Príncipe Heredero en su banquete de cumpleaños o que ¿No los vieron?

—Oh sí. Eso sucedió, ¿no?

— ¡Me preguntaba quién era esa joven afortunada!

—Entonces, debes estar saliendo con el Príncipe Heredero.

Antes de responder, rápidamente me volví para mirar a Odelette. La expresión en su rostro era tranquila, pero podía ver como intentaba esconder la sorpresa que permanecía en sus ojos. Entonces, vi a Dorothea y la expresión de burla en su rostro, se reía de Odelette. En el momento en que vi eso, me sentí tan molesta que quería preguntarle si estaba bien que fuera tan infantil, pero este no era un problema que pudiera resolverse de esta manera.

En cambio, me eché a reír, mientras mantenía la sonrisa en mi rostro.

—Ja, ja, ja.

Mientras me reía a carcajadas, sentí que las miradas de todas las damas en la mesa, así como los nobles de la multitud, se enfocaban en mí. Estaba avergonzada por la abrumadora atención, pero esta era la mejor manera de resolverlo.

—Espera, espera un minuto —fingí jadear entre risas. — ¿Puedo reír por un minuto? —Después de decir eso, me reí de nuevo y sentí a los invitados mirándome de manera extraña.

Después de un tiempo incómodamente inapropiado, mi risa frívola comenzó a calmarse. Todavía solté unas pequeñas risitas y hablé con una sonrisa en mi rostro, como si fuera a morir de diversión.

—Oh, lo siento, si eso fue grosero, todos, pero fue tan divertido que no pude dejar de reír.

— ¿Qué es tan gracioso, Lady Mariestella?

—Todos se preguntan si estoy en una relación con el Príncipe Heredero.

—Sí, así es.

— ¿No es verdad?

—Por supuesto que no —dije con los ojos muy abiertos, como si hubieran sugerido algo completamente absurdo. —Me siento halagada por el malentendido, pero ese no es el caso. Accidentalmente, derramé un cóctel en la chaqueta del Príncipe Heredero, e intenté compensarlo, pero él dijo que era innecesario. Sin embargo, no lo creí, pensaba que era educado y quería compensarlo. Dijo que no tenía pareja de baile, por lo que sugirió que bailara con él una vez a modo de compensación.

—A-ah, ¿conque fue así?

— ¿No sería costosa la ropa del Príncipe Heredero? Él es muy considerado.

Cuando terminé de hablar, miré a mi alrededor para evaluar las reacciones de los otros jóvenes nobles. Afortunadamente, todos parecían haber olvidado la absurda idea de nuestra relación y mi alocada risa. Por supuesto, ese no es el final de la historia.

—Y la invitación al Palacio de Thurhan fue para devolverme el pañuelo que había manchado cuando limpie su chaqueta —continué explicando. —Pudo haber enviado a un sirviente, pero me invitó en persona. Me conmovió mucho. Había escuchado que era alguien benevolente, pero no sabía hasta qué punto.

Esa fue una pequeña interpretación. Invitar a alguien al palacio para devolverle su pañuelo es demasiada generosidad para el sentido común, pero, al concluir con la frase “El Príncipe Heredero es benevolente”, sonó más como un gesto generoso para todos.

Las señoritas suspiraban por cualquier gesto o acción que hacía el Príncipe Heredero, sin importar lo pequeña que fuera, respiré aliviada y miré a Odelette. Se veía mejor que antes, pero parecía claro que había prestado demasiada atención a las palabras de Dorothea.

Suspiré internamente de nuevo e hice una nota mental para hablar con ella. Como Xavier y yo realmente no tenemos nada entre nosotros, sería desafortunado continuar con este malentendido. De hecho, incluso podría presentarle a Odelette al Príncipe Heredero Xavier.

—Lady Odelette —me aventure con cuidado, y ella me respondió con una voz casual.

—Sí. ¿Qué pasa, lady Mariestella?

— ¿Podemos hablar un momento?

Debo corregir este malentendido. Quiero entablar una amistad sincera con esta persona.

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