Katarina – Volumen 11 – Capítulo 3: La ciudad natal de María (1)

Traducido por Shisai

Editado por Sharon


A la mañana siguiente me levanté bien descansada y feliz de saber cuánto iba a durar la trama del juego. Conseguí resistir la nueva sensualidad de Keith que tantos problemas me había dado el día anterior y me dirigí sin problemas al Ministerio de  Magia.

Una vez que bajé del carruaje, mientras me dirigía al Laboratorio de Herramientas Mágicas, vi a alguien por detrás: alguien con quien no había hablado en mucho tiempo. Leer más…

Herscherik – Vol. 3 – Prólogo: El juego, el esquema y la nieve blanca

Traducido por Shisai

Editado por Sakuya


Las estaciones del Reino de Greysis eran menos extremas en comparación con sus vecinos. El año se divide uniformemente entre las cuatro estaciones, y no era tan caluroso como en el sur del continente, ni tan frío como en la tundra del norte, más allá de las montañas. El clima templado había contribuido de alguna manera a la prosperidad de la nación.

Sin embargo, este próspero reino había decaído en los últimos años. Estaba empezando a pudrirse por dentro, envenenado por la corrupción de sus nobles y funcionarios. Y, como si reflejase su lucha interna, el clima del reino había empezado a empeorar. La sequía, las inundaciones y las infestaciones generalizadas se hicieron mucho más frecuentes en toda la nación, provocando hambrunas. Peor aún, esos nobles codiciosos, aparentemente omnipresentes, habían aumentado los impuestos para llenarse los bolsillos, desestabilizando aún más la vida de su pueblo. Leer más…

Prevenir un Harem – Capítulo 69: El Rey Demonio Durmiente

Traducido por Bee

Editado por Sakuya


Después del breve intercambio, el grupo se dispersó y Hong Yin y Ji Mengxue regresaron a la universidad para investigar las actividades de Lian Yizheng. Ao Feng se llevó la carta y se fue a casa para discutirla con sus padres. Ye Zhizhou cerró la tienda y acompañó a Lian Hua de regreso a la sucursal del templo en Cangzhou.

Al pasar por el salón principal de ofrendas se detuvo abruptamente. Su mirada pasó más allá de los sirvientes y aterrizó en los murales de las paredes del salón principal, e inconscientemente sostuvo a la pequeña bestia en sus brazos con más fuerza.

—¿Qué ocurre? —Lian Hua Leer más…