La Princesa del Ataúd – Volumen 2 – Capítulo 1: Un comienzo errático (3)

Traducido por Zico

Editado por Sakuya 


La Agencia Postguerra de Implementación para la Reconstrucción, Kleeman.

Aunque era la única de este tipo en el continente de Verbist, no era exagerado decir que era una súper organización dedicada a su causa. Era una organización única que fue fundada por varios países que habían unido sus recursos y traído a algunos de sus mejores hombres en un esfuerzo por colaborar.

Sin embargo, aunque la organización era ciertamente grandiosa en su título y reputación, la verdad era que cuando se trataba de instalaciones y personal, era todo lo contrario. Seguí leyendo “La Princesa del Ataúd – Volumen 2 – Capítulo 1: Un comienzo errático (3)”

Katarina – Volumen 5 – Capítulo 3: La tarde de felicidad de Alan

Traducido por Shisai

Editado por Sharon


El tiempo en la Academia de Magia pasó en un instante. En unos meses más, me convertiría en Alan Stuart, graduado de la academia.

Estaba pasando unas relajantes tardes de vacaciones en el patio, recordando los dos años que pasé aquí. Tanto sucedió en tan poco tiempo. Con aspectos destacados como la desaparición durante el otoño de mi primer año y el secuestro durante mi segundo año, había visto suficientes problemas para toda la vida. Seguí leyendo “Katarina – Volumen 5 – Capítulo 3: La tarde de felicidad de Alan”

La Legión del Unicornio – Capítulo 23: Castillo móvil

Traducido por Kavaalin

Editado por Nemoné


—De verdad no es nada grave, descansa por la noche y mañana deberías estar completamente curado —el elfo examinó la condición del caballero, llegando a esta conclusión—. Muy bien, vuelve a ponerte la ropa y ten cuidado de no raspar el medicamento.

—Herbología y primeros auxilios… ¿Hay algo que no sepas? —El caballero lo miró con curiosidad—. La última vez me pareció haberte visto abrir una cerradura con tu daga. Seguí leyendo “La Legión del Unicornio – Capítulo 23: Castillo móvil”

Escapó otra vez – Capítulo 40: La tortura más poderosa de la historia (Parte 2)

Traducido por Army

Editado por Ayanami


La vez anterior, los asesinos que irrumpieron en el palacio Ganquan, después de ser capturados, todos se suicidaron al ingerir veneno.

Todo fue limpio y ordenado, ninguno de ellos quedó vivo como evidencia. Habían pasado por tantos problemas para obtener alguna información, pero se desperdició la oportunidad.

Esta vez, una nueva oportunidad fue entregada a sus puertas, compensarán sus errores y la lección aprendida no será en vano. Seguí leyendo “Escapó otra vez – Capítulo 40: La tortura más poderosa de la historia (Parte 2)”

Una Verdadera Estrella – Volumen 2 – Capítulo 30: La consulta de Harvey

Traducido por Shisai

Editado por Sakuya


—Tang Feng, ¿conoces al doctor Harvey? Dice que quiere verte. —El gerente Xiaoyu abrió la puerta de la casa rodante y entró. Había alguien que decía ser un “Doctor Harvey” que vino a visitarlos. Xiaoyu ni siquiera sabía que Tang Feng conocía a este hombre.

Al ver la cara de Tang Feng que lucía como si hubiese algo mal, preguntó con preocupación: — ¿Has llamado a un médico porque estás sobrecargado de trabajo? ¿Dónde te duele? Déjame ver rápidamente. Seguí leyendo “Una Verdadera Estrella – Volumen 2 – Capítulo 30: La consulta de Harvey”

El Perseguido – Capítulo 53: Espíritu maligno

Traducido por Shisai

Editado por Sakuya


El tono de ocupado sonó en el teléfono y la llamada se cortó por la fuerza.

Gu Xixi entró por la puerta suavemente y miró a Chi Yan con una sonrisa en su rostro. — ¿A quién llama el hermano Chi Yan? ¿Te estoy molestando?

Su sonrisa permaneció en su rostro, y se veía inteligente y hermosa. Ella no parecía ser una amenaza, como si alguien pudiera empujarla fácilmente. Seguí leyendo “El Perseguido – Capítulo 53: Espíritu maligno”

Dokidoki Renai – Capítulo 66: Mitsuki, Makoto y la Verdad (3)

Traducido por BeeMiracle

Editado por Susibet y Ayanami


— ¿Oh, ella es…?

Cuando visité a la familia Yurino, Yurino-sensei estaba mirando televisión, mientras come naranjas.

Subaru titubea un poco, incapaz de responder de inmediato a la pregunta de Yurino-sensei. Luego, se golpea la mano y sonríe dulcemente, diciendo una mentira tan natural como respirar. Seguí leyendo “Dokidoki Renai – Capítulo 66: Mitsuki, Makoto y la Verdad (3)”

Legendaria Esposa – Capítulo 188: Incidente de Zhou Peng

Traducido por Kuro-Neko

Editado por Michi


Cuando XiaoMo estaba a punto de subir al pájaro alado, Xiao Long ya había volado. Fang Chen, que estaba a su lado, le dio unas palmaditas en el hombro, indicándole que se sentara porque el pájaro alado estaba a punto de volar.

A pesar de que era imposible obtener información de otras personas, quien la recogió fue cuarta-shijie, Nan GongYing. Cuando le preguntaron, aunque vacilante, les decía de todos modos.

En realidad, algo grande había sucedido en la Secta TianXin. Seguí leyendo “Legendaria Esposa – Capítulo 188: Incidente de Zhou Peng”

Viviré con humildad y confianza – Capítulo 57

Traducido por Shaey

Editado por Sakuya


Me convertí en una estudiante de segundo año, aunque lo más importante es que este año Ririna entrará en Zui’ran.

Así que esa chica fue lo suficientemente lista para entrar como una estudiante externa…

Mantengamos en secreto que me burlé de ella porque pensé que era demasiado terca para estudiar, además ahora que Ririna está aquí, significa que mis días de paz corren peligro.

Estaría feliz si ella no me envolviera en nada problemático, pero… con su personalidad, ¿será capaz de hacer amigos?

O eso me preguntaba, pero aparentemente con su personalidad autoritaria, inmediatamente se ganó un montón de lacayos y formó su propia facción.

Tengo que admitir que admiro la forma en que actúa como si fuera la dueña del lugar, a pesar de que acababa de llegar.

Eres increíble, Ririna.

Además, ha ocurrido algo más molesto.

Aparentemente mi orgullosa suerte en los cambios de clase ha llegado a su fin. Acabé terminando en la clase de Enjou.

Cuando vi la lista de clases, casi me caigo de rodillas. Se acabó…

Pero al menos no es Kaburagi, supongo. Mientras no me convierta en enemigo de Kaburagi, Enjou no debería ser ningún problema.

Cierto, no debería haber ningún problema.

♦ ♦ ♦

Hubo un gran problema.

La clase es muy ruidosa. No sólo las chicas de mi clase, sino también de otras clases vinieron a hacer un escándalo durante el descanso. Aunque no estaba en mi mejor condición por la mañana, los sonidos agudos de las chicas me perjudicaban aún más.

Nunca antes había estado en sus clases, así que me he acostumbrado a la paz y la tranquilidad. Esto es muy duro para mí.

Enjou no prestaba mucha atención a las chicas, y pasaba la mayor parte del tiempo con sus amigos, pero las chicas seguían queriendo estar con él.

Este ruido no me perjudica solo a mí, al parecer a Enjou tampoco le gusta, así que terminé simpatizando con él. Supongo que las cosas son malas cuando eres demasiado popular también, eh.

Hay momentos en los que quieres un poco de tranquilidad. Aahh, supongo que es por eso que siempre vienen al salón.

Más que yo, al menos.

En este momento, quiero escaparme a la tranquilidad del salón, ahora…

El profesor intentó que yo también fuera representante de la clase este año, pero me negué.

—Si no eres la representante de la clase, ¿al menos el vice? —Me preguntó, pero tampoco caeré en eso. Es imposible para mí.

Si se tratara de las clases pacíficas a las que estaba acostumbrada, entonces quizás podría haber aceptado, pero no estoy a la altura de esta. Es obvio que sufriría.

En la clase de Enjou, parece demasiado difícil hacer algo, por simple que sea.

En el momento en que se inició la asignación de los asientos, toda la clase se alborotó. La intensidad a la hora de seleccionar los asientos al azar solo iba en aumento. En todas mis clases anteriores, siempre se convertía en un desorden al momento de repartir los asientos, pero solo era por razones triviales como querer estar cerca de la parte de atrás o cerca de la persona que les gustaba, pero esto fue a otro nivel.

La misma situación ocurrió con la elección de las tareas y los representantes de la clase. Todas las chicas querían hacer algo con Enjou, así que fue difícil decidirlo.

Pero es una lástima. Enjou no está haciendo nada. Las chicas ruidosas estaban todas cabizbajas.

Así es. Lo había olvidado, pero los privilegiados miembros de Pivoine casi nunca hacen trabajos extraños como este. No trabajan para los estudiantes, los estudiantes trabajan para ellos.

Un momento, entonces, ¿por qué he estado trabajando tan…?

Además, Enjou también se unió al comité ejecutivo del carnaval de atletismo en la primaria, ¿no es así? Si el maestro se lo pidiera, tal vez, ¿también sería representante de la clase?

Más bien, ya que el asunto está centrado en él, creo que todo iría bien si lo hiciera.

Los dos representantes de la clase que fueron elegidos estaban exhaustos antes de que pasara un mes.

El año pasado Miharu fue la representante de la clase de Enjou, así que tal vez se haya cansado de él. Ahora es tu oportunidad. Haz tu mejor esfuerzo como representante de la clase de las doncellas.

Aahh, este va a ser un año difícil…

—Así que es tan difícil estar en la clase de Shuusuke.

Aira me sonrió felizmente mientras me escuchaba.

—Bueno, no hay ningún daño directo hacia mí, pero no estoy acostumbrada al ruido…

Hoy el dúo no vino al salón, así que pude hablar con Aira tranquilamente sobre esto.

Ella está en su tercer año, así que está más ocupada con los estudios que nunca. Una vez que consideré que  vendría cada vez menos, me sentí un poco solitaria.

Para Kaburagi debe ser igual, ya que este es el último año que podrá estar con Yurie en el club Pivoine. Él quiere pasar más tiempo con ella, pero tampoco quiere perturbar sus estudios, por lo que aparentemente ha estado agonizando por este dilema.

Él ha mejorado mucho en ocultar sus emociones, en comparación a como solía ser antes, así que no creo que permita que los demás se den cuenta de su estado de ánimo fácilmente, además, ahora él la envía alegremente a su escuela preparatoria.

Haz lo mejor que puedas…

Mientras hablábamos de eso, Enjou vino al salón. Es raro verlo sin Kaburagi.

—Shuusuke, ¿hoy sólo eres tú?

—Sí. Masaya está enviando a Yurie. Ya lo sabias, Aira.

Con eso, se acercó a nosotros. Ugeh.

—Sólo pensé que era raro que vinieras al salón solo, Shuusuke. Pensé que te irías inmediatamente a casa si Masaya no estaba contigo.

—Tengo algo que hacer después de la clase, así que estoy matando el tiempo hasta entonces. Y sería molesto estar en clase, así que…

—He escuchado. Estás en la clase de Reika.

Uwah, por favor no digas nada extraño, Aira-sama.

Enjou me miró y sonrió.

—Sí. Pero, aunque estamos en la misma clase, casi nunca hablamos.

—En efecto.

Porque no hay razón para ello.

—Shuusuke, no le causes demasiados problemas, ¿vale? Aparentemente muchas chicas están muy animadas a tu alrededor.

—Les advierto, pero es difícil conseguir que me escuchen. Así que mientras no hagan nada extremo, simplemente las ignoro. Señorita Reika, ¿no puedes hacer algo con ellas?

— ¿Hah? ¿Por qué debo hacerlo?

—Porque eres la líder de las chicas, ¿verdad? Si hablas, ¿no se comportarán?

Por favor, no hables de la gente como si fuera el Gran Chambelán. Y, también, los que más alboroto hacen es el grupo de Tsuruhana. Creo que las chicas de mi grupo son bastante respetables en sus escándalos. Probablemente.

—No tengo tal poder. ¿ No sería mejor que les hablaras directamente?

—Lo hago, ¿sabes? Pero si soy demasiado duro como Masaya, entonces empiezan a llorar, y se pone aún peor.

Enjou parecía un poco harto de la situación.

Supongo que realmente no es algo por lo que estar feliz.

—Hablando de eso, ¿no tienes una prima aquí en la escuela, Kisshouin? He oído que últimamente se ha acercado mucho a Masaya y se ha metido en peleas con las chicas de segundo y tercer año.

— ¿EHH?

¡Ririna! ¿Qué demonios estás haciendo?

¡Te lo ruego, no hagas nada que me haga caer a mí también!

Me empezó a doler mucho el estómago.

Parece que este año va a ser muy problemático.

La Princesa derriba banderas – Capítulo 82: La Consternación de la Princesa reencarnada

Traducido por Yousei

Editado por Sakuya


Con un golpe seco, Klaus paró de moverse. Tenía un mal presentimiento acerca de lo que había pasado, pero no sabía que era.

Repetidamente llamé su nombre para quitarme la ansiedad, mientras me apuraba con mi corazón latiendo irritantemente lo más rápido que podía.

Klaus colapsó en el acto tan pronto como llegamos a la cubierta superior. Atrapé su tenso hombro antes de que sus rodillas golpearan las tablas del piso, cuando me percaté de una flecha sobresaliendo de su espalda. Naturalmente, mis ojos se abrieron por el shock. Seguí leyendo “La Princesa derriba banderas – Capítulo 82: La Consternación de la Princesa reencarnada”

¿Qué hace una villana? – Capítulo 27: Fiesta

Traducido por Elisa

Editado por Nemoné


Este vestido era lindo, de color azul marino con un diseño de corte sirena, sus accesorios dorados y pequeños rubíes lo complementaban tan bien que se veía más encantador.

Labra se veía muy linda con su vestido amarillo perlado de diseño corte princesa.

—Realmente tienes un buen cuerpo, eh, Naru… Por favor, comparte conmigo un poco de tu pecho. Seguí leyendo “¿Qué hace una villana? – Capítulo 27: Fiesta”

Rehabilitando al villano – Capítulo 91

Traducido por Maru

Editado por Sakuya


Ling Xia empacó con Da Bai a primera hora de la mañana. Lo que solo quería ahora era ir a un lugar muy, muy lejano que no tuviera a nadie que le hiciera daño, o lo señalara con el dedo y dijera que lo confundieron con alguien más. Fue a la tienda y ordenó algunas raciones al camarero, luego solicitó información básica sobre la ciudad vecina para poder prepararse para el viaje.

El camarero empacó sus raciones y se lo entregó. Luego, una mano le dio unas palmaditas en la espalda. Una voz alegre y familiar sonó: Seguí leyendo “Rehabilitando al villano – Capítulo 91”

Katarina – Volumen 5 – Capítulo 2: Cuidar de mi hermanito (2)

Traducido por Shisai

Editado por Sharon


Algunas semanas después de tomar el nombre de Keith Claes, me había acostumbrado a ello y a vivir con mi nueva familia.

Poder aprender de un tutor fue divertido e interesante, y también tuve un instructor de magia que me enseñó a controlar mis poderes. Necesitaba hacerlo, para no terminar lastimando a un ser querido nuevamente. Además, me entrené en danza y etiqueta como se espera que los jóvenes nobles hagan.

Katarina, por otro lado, me enseñó sobre trepar a los árboles, pescar, atrapar insectos y otros pasatiempos que definitivamente no se espera que los jóvenes nobles participen. Todos los días se sentían nuevos y emocionantes.

Una mañana, Katarina entró en mi habitación, como suele hacer. Supuse que ella solo quería invitarme a caminar o ir al campo, pero estaba equivocado.

—Buenos días, Keith —dijo con una sonrisa, antes de… abrazarme.

¿Por qué está ella…? ¿Eh?

Y luego, todavía abrazándome, comenzó a acariciarme la cabeza. Esa fue la primera vez que experimenté algo así y, lo que es más, fue de la mano de alguien que era especial para mí.

Mi mente se quedó en blanco, mi cara roja. Me quedé quieto, sin saber cómo reaccionar, hasta que mi hermana comenzó a disculparse por alguna razón.

—¡Lo siento, Keith! No pude controlar mi fuerza, y yo… lo siento mucho…

—¡Señorita! —gritó su criada, Anne, de repente irrumpiendo en el cuarto.

Todos los años de servir a Katarina parecían haberle enseñado a Anne lo suficiente como para que entendiera de inmediato lo que estaba sucediendo con solo mirar este extraño abrazo unilateral. Se disculpó conmigo y convenció a Katarina, quien estaba murmurando excusas, para que volviera a su habitación.

Más tarde, preguntando, descubrí que había estado intentando crear intimidad entre los miembros de la familia. Antes de venir a la mansión Claes, nunca fui realmente parte de una familia, lo que hizo que todo el tema fuera un misterio para mí… Pero no podía evitar la sensación de que Katarina estaba algo confundida en la dirección a la que iban sus intenciones.

Aún así, tan vergonzoso como fue el ser abrazado y golpeado en la cabeza… Me hizo feliz.

A la mañana siguiente no recibí ningún abrazo, y resultó que Anne había convencido a mi hermana. Si bien me gustó que me abrazaran, me sentí aliviado de no tener que preocuparme más por sonrojarme y por lo que se suponía que debía hacer en respuesta.

El día transcurrió pacíficamente como siempre… al menos hasta esa noche. Me estaba desnudando para bañarme cuando Katarina apareció con una esponja en la mano y una diadema en la frente.

—¡Keith, voy a lavarte la espalda!

Esto me sorprendió aún más que el abrazo de ayer y, antes de que pudiera reunir una respuesta, comenzó a enrollarse las mangas amenazadoramente. Sintiendo el peligro, instintivamente la detuve y solicité una explicación.

Comenzó a decirme, como si fuera lo más obvio del mundo, que bañarse juntos es cómo las familias construyen intimidad. Puede que no haya sabido mucho sobre la intimidad o las familias… pero esto sonaba mal.

Seguí escuchando las dudosas reflexiones de mi hermana sobre lo que constituyen las relaciones familiares normales, cuando fue interrumpida por Madre, quien había acudido enojada a mi rescate.

—¡Eso no es normal en absoluto! —le dijo a Katarina, cuyo rostro confiado se había vuelto blanco. A juzgar por el cuestionamiento de madre sobre la intención de su hija, diría que tenía razón. No solo sonaba mal. Estaba mal… y sabiendo esto, estaba un poco aliviado.

Después de algunas explicaciones más incoherentes de Katarina, mamá, afortunadamente, la sacó del baño.

—Lamento todos estos problemas. Por favor, disfruta de tu baño —dijo Anne, al ver mi expresión todavía confundida.

Luego se fue y finalmente pude bañarme, pero no sin frecuentes miradas nerviosas hacia la puerta.

En cuanto a Katarina, fue instruida por Madre hasta casi el amanecer, cuando se disculpó cansadamente por el día anterior. La habían regañado a fondo, pero yo personalmente no estaba enojado con ella. Estaba avergonzado, así que le dije que no se preocupara por eso.

Soñolienta por haber sido regañada toda la noche, tenía poco apetito, o eso dijo. Pero a pesar de no pedir un segundo plato como de costumbre durante el desayuno, lo compensó con pasteles.

Ella debe haber tenido mucho sueño… Más tarde, cuando se durmió durante nuestra lección, en lugar de despertarla (como siempre lo hago) eché un vistazo a sus ojeras y decidí dejarla descansar.

Eso la ayudó a recuperar algo de su energía, por lo que esa tarde fuimos a pescar al arroyo junto al jardín, que es una de sus formas favoritas de pasar el tiempo.

Después de eso, se acostó debajo de un árbol (“el árbol perfecto para escalar”, según ella) y se quedó dormida. Cansado de pescar y de haber pasado una noche casi sin dormir después de los eventos impactantes, encontré mis párpados cada vez más pesados, y yo también me quedé dormido junto a mi hermana.

Y entonces llegó la pesadilla.

La oscuridad, los espacios reducidos, los golpes, los insultos… Fue un recuerdo aterrador de mi pasado.

Todavía herido y asustado, abrí los ojos. Y vi a Katarina mirándome con expresión preocupada.

—Keith, ¿estás bien? —preguntó con el sol brillando a sus espaldas. Solo tenerla allí a mi lado fue suficiente para calmar el miedo.

—La próxima vez que parezca que estás teniendo un mal sueño, ¡te despertaré de inmediato! ¡Déjamelo a mí! —anunció con orgullo una vez que le expliqué el motivo de mi incomodidad.

Fiel a su promesa, comenzó a visitarme durante las noches, me tomó de la mano y prometió despertarme si tuviera otra pesadilla.

Tener una chica por la que quizás tengo sentimientos profundos haciendo esto por mí se sintió raro, pero funcionó. Gracias a ella, creo, mis malos sueños se detuvieron.

Parecía un poco decepcionada cuando le dije que podía dejar de venir a mi habitación porque ahora podía dormir bien, pero, cuando le di las gracias, su rostro floreció con una sonrisa.

Desafortunadamente, el comportamiento poco femenino de Katarina continuó como de costumbre.

♦ ♦ ♦

El tiempo vuela. Antes de darme cuenta, habían pasado siete años desde que adopté el nombre de Keith Claes.

Mi hermana, un poco mayor que yo, pronto celebraría su decimoquinto cumpleaños. En este país, esa es la edad que marca la entrada de un noble en la alta sociedad. La gente en la mansión estaba ocupada con los preparativos para su fiesta de cumpleaños, que serviría como el lugar para su debut social.

Katarina en verdad creció desde que nos conocimos, aunque fue solo en el exterior. Para bien o para mal, por dentro es exactamente la misma que solía ser hace siete años. Se podría decir que todavía es inocente… o algo inmadura.

Durante las fiestas de té y otros eventos públicos puede comportarse como una dama adecuada, pero cuando está con familiares o amigos cercanos, pierde inmediatamente toda moderación.

En particular, a menudo parece olvidar que yo, uno de sus parientes más cercanos, soy un hombre. Ya no me abraza de la nada ni trata de bañarse conmigo (probablemente tengo que agradecerle a mamá por eso), pero todavía se queda a mi alrededor en poco más que un camisón, mostrando una completa falta de modestia… exactamente como lo hizo cuando tenía ocho años.

Esta inocencia atrae a muchas personas: su prometido, el príncipe Jared, el príncipe Alan y su prometida Mary, el hijo del primer ministro, Nicole, y su hermana Sophia, y el número de sus admiradores crece cada año.

Jared es bastante agresivo en su enfoque, pero Katarina es completamente ajena a sus sentimientos. Por el contrario, se ha convencido de que su prometido sólo mantiene el compromiso con ella para mantener a raya a todas las demás mujeres.

En ese sentido, Jared, cuyos sentimientos están siendo ignorados, está en la misma posición que yo. Eso debería ser un alivio, pero de todos modos me preocupa. Katarina, quien nunca piensa en Jared como un hombre, siempre tiene la guardia baja a su alrededor. Por supuesto, él aprovecha eso para intimar con ella en cada oportunidad.

Cada día que pasa, mi odio hacia ese príncipe astuto y sórdido se vuelve más feroz… al igual que, para ser honesto, mi envidia por lo indiferente que puede permanecer mientras se acerca a ella.

Katarina siempre me enseñó que debía ser amable y considerado con las mujeres, y lo tomé muy en serio. Acompañar a mujeres nunca ha sido un problema. En todo caso, si puedo decirlo yo mismo, soy algo popular entre las chicas.

Pero cuando se trata de ella, no puedo acercarme con tanta naturalidad como lo hace Jared. ¿Y tratando activamente de… intimar con ella…? Imposible.

La razón de esto, creo, recae en la propia Katarina. Durante la edad más tímida, cuando los niños se convierten en hombres, ella trató de acercarse a mí y a menudo, dejaba que su cuerpo, que maduraba con la feminidad, descubierto excepto por la ropa más ligera.

En poco tiempo, la tensión que sentía por Katarina, amplificada por los sentimientos que ya tenía por ella, había crecido hasta el punto en que retiré la mayoría de mis interacciones físicas con ella.

A pesar de ser el más cercano, no puedo cerrar esa pequeña distancia restante. Todo lo que puedo hacer es mirarla y despreciar a Jared.

El cumpleaños de Katarina finalmente había llegado. Para mi decepción, Jared sería el que la escoltaría en la fiesta. Tenía que mantener los ojos bien abiertos, para que él no se sobrepasase.

Los dos estaban bailando, rodeados de mí, Mary, los demás que compartieron mis preocupaciones, y el resto de los asistentes. Todos pensamos que él no intentaría nada inapropiado frente a tanta multitud.

Pero lo hizo.

Durante su baile, Katarina perdió el equilibrio y Jared la acercó a su cuerpo para que no se cayera. Al menos eso era lo que todos los demás habían pensado, pero no me podía engañar. La había atraído a propósito.

Quería saltar y separarlos, pero, por difícil que fuera, mantuve la moderación adecuada para el hijo de un duque. Decidí que al menos esperaría hasta que la canción terminara.

¿Cuánto tiempo la va a abrazar? ¡Déjala ir ya! Grité en mi cabeza, haciendo agujeros en la espalda de Jared con mis ojos… hasta que… ¡él la besó en el cuello!

¡Eso fue demasiado lejos!

Comencé a correr hacia Katarina, pero antes de que pudiera alcanzarla, la canción había terminado y era hora de intercambiar parejas de baile. Al ver la sonrisa burlona que Jared me dirigió mientras se alejaba, mi rostro se puso rojo de ira.

Y ella… probablemente no tenía idea, ¿verdad? Ni siquiera había notado la marca que le quedaba en el cuello.

—Si quisieras, hermana… —la llamé e intenté limpiarlo con mi pañuelo.

Como se esperaba, ella no tenía idea de lo que había sucedido y me preguntó qué estaba haciendo. No quería decírselo, por supuesto, ni dejaría que Jared hiciera algo así nunca más en primer lugar.

—Un pequeño insecto aterrizó en tu cuello, y yo solo estaba… limpiando eso por ti.

—¿Oh, en serio? Gracias, Keith —dijo con una sonrisa despreocupada.

Ver su sonrisa así, tan inocente, quitó parte de la ira que la hazaña deplorable de Jared me había infundido. Y ahora, mirándola tan de cerca, me di cuenta de lo hermosa que se veía hoy, incluso más de lo habitual, ya que estaba adornada para la fiesta.

—Te ves muy hermosa, hermana —le dije con una sonrisa, invitándola a bailar.

—Gracias, Keith —aceptó.

Bailar no era uno de sus talentos, pero había practicado para este día, y se notaba. Al estar tan cerca de ella mientras nos movíamos por el salón, mirando a una Katarina que era aún más hermosa de lo normal… Casi podía entender por qué Jared hizo eso.

Aunque realmente mantuvo la guardia demasiado baja…

—Sabes, hermana… Realmente deberías estar un poco más consciente de los peligros que te rodean.

—¿Hmm? ¿Consciente de los peligros?

—Sí. Especialmente cuando se trata del príncipe Jared —expliqué, esperando que se diera cuenta de cuánto la estaba atacando.

—¡No te preocupes! ¡Estoy atenta cuando se trata de sentir peligro a su alrededor! —respondió, dejándome horrorizado.

—¿En serio, hermana? Para ser honesto, no parece de esa manera… —la reprendí, pero ella continuó, orgullosa de su supuesta conciencia.

—¡Sí, las cosas son perfectas! ¡Estoy absolutamente preparada para cancelar todo el compromiso en cualquier momento! ¡Incluso le dije hace un momento que lo haría, y que nunca me interpondría con su verdadero amor!

Realmente no tiene idea de lo que estoy hablando.

—¿Cómo es eso… perfecto? No… eso no servirá en absoluto. ¿No viste lo que pasó hace un momento? ¿Cómo puedes estar… diciendo…?

Katarina era tan densa que casi me sentí mal por Jared y sus intentos genuinos.

—Incluso podría preparar documentos, ¿sabes? Para cancelar el compromiso. Y luego todo lo que tendría que hacer es mostrárselos al príncipe Jared… —dijo ella, viendo mi reacción desconcertada.

—¡No! ¡No, no debes! Si lo provocas más… No me puedo imaginar lo que hará…

¿Qué está pensando? En primer lugar, ¿cómo podría dejar de notar avances tan pesados ​​como los de Jared? ¿Estamos seguros de que el golpe en la frente no dañó nada importante?

Por el momento, solo le dije que no se encontrara sola con Jared. Ella asintió, pero no creo que hubiera entendido tan bien como dijo.

Tener que cuidar a mi hermana ha hecho que mis siete años en la familia Claes sean extremadamente ocupados, pero bendecidos. Aquí, cerca de Katarina, es donde he encontrado mi felicidad.

La chica que sostiene el anillo – Capítulo 23: La toma de Rin

Traducido por Kiara

Editado por Michi


A la mañana siguiente, Noel comenzó a hacer los preparativos para avanzar con sus tropas. Dirk había obtenido permiso, por lo que no había ninguna razón particular para quejarse, y ella tarareaba una alegre melodía mientras le colocaba raciones a su caballo. Aparte de Noel, solo Barbas y Riglette tenían caballos. No podía evitarse, ya que no eran una unidad de caballería, por lo que el resto de sus hombres habían atado sus suministros a sus cinturones. El ejército probablemente no tenía suficientes suministros para convertir el bloque de hormigas blancas en una unidad de caballería, aunque así lo deseara.

—Buenos días. Seguí leyendo “La chica que sostiene el anillo – Capítulo 23: La toma de Rin”

La Legión del Unicornio – Capítulo 22: Los hermanos Joseph

Traducido por Kavaalin

Editado por Nemoné


Una ráfaga de viento que arrastraba tierra y hojas se precipitó hacia el rostro del hombre, este levantó su mano derecha para cubrirse los ojos. Seguidamente, sintió un dolor penetrante en su mano izquierda, haciéndolo tirar al suelo la larga espada.

Miró incrédulo a su brazo debilitado, la flecha había perforado el espacio entre la armadura, pasando entre los huesos de su brazo, hasta la parte posterior. Seguí leyendo “La Legión del Unicornio – Capítulo 22: Los hermanos Joseph”

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