La Princesa del Ataúd – Volumen 2 – Capítulo 1: Un comienzo errático (2)

Traducido por Akatsuki

Editado por Sakuya 


El interminable periodo de guerra había cesado y en el centro de la tormenta, el Imperio Gaz, cayó. Junto con su desaparición se marcó el final de la tumultuosa era que había durado más de tres generaciones.

‘Emperador Taboo’, ‘Rey demonio’, ‘Rey Inmortal’, ‘Gran sabio’, ‘Maestro Táctico’, aunque recibió innumerables nombres, el Emperador del Imperio Gaz, Arthur Gaz, se llamó a sí mismo como el mago más poderoso. Sin embargo, incluso un monarca con tal poder monstruoso, fue subyugado. Él estaba completamente abrumado por la gran cantidad de recursos que poseían las fuerzas aliadas de los países vecinos. Incapaz de defenderse, fue capturado y su cuerpo se eliminó en una explosión, o eso se decía. Mientras que parte de sus sirvientes terminaron muertos, los demás lograron sobrevivir dispersandose por todo el continente de Verbist. Como resultado, el Imperio que construyó bajo su puño de hierro, terminó desapareciendo fácilmente.

Poco después, las tierras y las riquezas del Imperio Gaz, incluyendo su tecnología mágica, se dividieron entre todos los países que participaron. Además, luego de terminada la guerra, los países estaban preocupados en recuperar su economía y restaurar sus tierras, por lo que ninguno de ellos optó por comenzar otra guerra dando lugar a una era de paz.

No obstante, no era como si se pudiera distinguir claramente dos épocas distintas, una donde la paz nunca llegaría y la otra donde ya llegó. El caos había sido tan largo que transformó por completo la forma de pensar de las personas que la vivieron; así que cuando llegó está era de paz, muchos se negaron a aceptarlo.

Por ejemplo, los innumerables trabajadores que fabricaban los bienes para el ejército, los comerciantes que se ganaban la vida traficando a los soldados de las fuerzas de ocupación [1] o incluso, los saboteadores del Clan Acura como Tohru y Akari cuya aldea produjo humanos capaces de pelear solos contra cientos o miles de soldados.

Personas cuya forma de vida giraban en torno a la guerra, eran completamente inútiles en esta era de paz. A pesar de que sabían que no había manera de cambiar sus vidas para adaptarse a esta era. Ya lo tenían incrustado permanentemente en su mente y cuerpo, por lo que dejaron de existir.

Habían sido abandonados.

Y… Chaika Trabant. O, por su verdadero nombre, Chaika Gaz. Carne y sangre (heredera) de Arthur Gaz, tampoco tenía un lugar en esta nueva era, ni podía desear tener una.

♦ ♦ ♦

Después de una pequeña comida, comenzaron a charlar.

— ¿Qué haremos de ahora en adelante? —Preguntó Tohru mientras se rascaba la espalda con una rama que arrancó de un enorme árbol cercano. Akari se encontraba sentada a su izquierda mientras que Chaika estaba sentada en frente de ambos. Aunque no hicieron una fogata, él podía verlas con solo la luz de la luna.

Habían pasado cinco días desde que salieron de Del Solant y, esta fue la primera vez que se sentaron a conversar. Hasta ahora, no hubo oportunidad para hacerlo ya que estaban preocupados deshaciéndose de sus perseguidores. Tohru y Akari se movían constantemente día y noche sin descansar, pero Chaika cada vez llegaba a sus límites.

—Necesitamos una idea general de hacia dónde vamos.

— ¿Mui?

A pesar de que todo esto era debido a ella, Chaika tenía una expresión en blanco. Parecía que, hasta ahora, ella estuvo buscando los ‘recuerdos’ de su padre sin plan alguno, pero…

—No hay duda de que esos tipos quieren capturarte. ¿Entiendes la situación en la que estamos? Si no lo entiendes, no importa cuánto busquemos los ‘recuerdos’ de tu padre o cuán lejos lleguemos a estar de ese trío de dolor de culo, no llegaremos a ninguna parte. —Dijo Tohru con el ceño fruncido.

Chaika, como hija del ‘Emperador Taboo’, Arthur Gaz, estaba siendo perseguida por un grupo muy heterogéneo conformado por un asesino, un caballero y un mercenario. Debido a varias circunstancias, Tohru terminó enfrentándose a ellos y se convirtió en un guardaespaldas.

—…Comprender. —Asintió Chaika seriamente.

Cuando ella hacía estás expresiones, realmente se parecía a una linda e impecable muñeca… Pero, tal vez, eso era lo único que había en ella. Aunque tenía un nombre mágico (de mago), lo cual era extraño, no era suficiente. Pero esto provocó que apareciera otra pregunta en su mente: ¿Por qué ese grupo la ve como una amenaza y por qué se esfuerzan en perseguirla por todos lados? Él no la veía como una persona peligrosa. Obviamente, había una discrepancia entre su apariencia y su yo real, si estaba inclinada hacia cierto lado, tenía que haber una razón para ello y también el por qué la perseguían.

—En primer lugar, —comenzó Tohru entrecerrando los ojos. — ¿Eres realmente la hija de Arthur Gaz?

—Afirmativo. —Asintió Chaika. —Princesa. —Agregó e infló su pecho con orgullo. Parecía que sin importar lo que suceda, esta chica no sentiría miedo en demostrar quién es.

—Puedes ser arrogante todo lo que quieras, pero…

—Demandar. Respeto. —Dijo Chaika, señalándole con su rostro.

Aunque técnicamente era la jefa de Tohru, él a menudo era grosero con ella. Después de todo, ella era claramente más joven que él. Aunque se anunció a sí misma como una Princesa, Tohru nunca la trató como tal, lo cual, probablemente, la hacía sentir insatisfecha.

—Entonces… ¿Cuál es tu objetivo? —Preguntó Tohru.

—Restos. Padre. Recoger. —Su respuesta fue inmediata.

Así es, ella estaba tratando de reunir los restos de su padre, los restos del “Rey Demonio” – Arthur Gaz.

Aparentemente, luego de ser capturado y asesinado, su cuerpo fue dividido en varias partes y entregado a cada uno de los ‘Héroes’ que participaron en la batalla decisiva.

En cada parte del cuerpo del Rey Demonio, había una gran cantidad de poder mágico, resultado de muchos ‘pensamientos’ que residieron en ellos durante mucho tiempo, que al final terminaron convertidos en una fuente de poder mágico.

Normalmente, seres inteligentes que fueron fosilizados hace millones de años, eran procesados para obtener una especie de combustible mágico. Así que, los restos de Arthur Gaz, el hombre que gobernó con un poder mágico totalmente diferente y que se decía que tal poder era el más grande de todo Verbist, también fue procesado. En muchas ocasiones, la cantidad y la calidad de estas piezas aumentaba su valor monetario de manera excepcional en el mercado.

En otras palabras, estos héroes que acabaron directamente con el Emperador Gaz, recibieron un ‘Tesoro’.

Obviamente no se hizo público. Oficialmente se proclamó que la batalla concluyó con el cuerpo del Emperador Gaz incinerado en una explosión sin dejar rastro alguno.

Quienes no estén familiarizados con la leyenda del Emperador Gaz, se preguntarían por qué los gobernantes de este mundo fueron tan lejos como para ocultar la verdad. Una teoría que rondaba por ahí decía que simplemente los asustaba su poder. Después de todo, él era el ‘Rey Demonio’ que poseía cualidades inhumanas.

De todos modos…

—Pero no es como si fueran a dárnoslos así sin más. —Murmuró Tohru como si fuera una molestia.

Es decir, cada uno de los héroes guardó su botín para sí mismo en vez de compartirlo. No había manera de saber quiénes lo tenían.

—Para empezar, ¿sabes quién tiene el siguiente?

—… —Chaika sacudió su cabeza tristemente.

—Bueno, ahí está nuestro principal problema. —Dijo Tohru dejando caer sus hombros como si estuviera agotado.

Aunque se dijo que fueron los héroes quienes acabaron directamente con el Emperador Gaz, no significaba que sus identidades fueran públicas y la palabra ‘directamente’ podría tener muchos significados; pudo haber otras personas que entraron a la batalla indirectamente. Como los magos que daban soporte desde la parte trasera en una batalla normal, o incluso, pudo haber participado un saboteador.

Además, las fuerzas aliadas fueron originalmente las que subyugaron al Imperio Gaz, lo que significa que también hubo países que en lo que respecta a la distribución de las tierras, diluyeron el título de ‘Héroe’ al difundir la idea de que los caballeros de sus respectivos ejércitos fueron los verdaderos héroes. Creando argumentos tan descabellados como ‘Nuestros caballeros son los verdaderos héroes. Por ello, nosotros deberíamos tener los derechos de la mayoría de las tierras.’

El consenso general fue que, los guerreros que lucharon directamente con el Emperador Gaz, fue una unidad especial de ocho hombres cuyos nombres no fueron revelados, ya que hacerlos sería como entregarlos libremente a los demás países. En el caso de Del Solant, hubo rumores de que había uno de ellos viviendo ahí, pero no había forma de confirmarlo.

—Información. Adquirir. —Dijo Chaika.

— ¿Huh? ¿Conoces a alguien que nos pueda dar información? ¿Quién? —Cuestionó Tohru.

—Para ti, un extraño. —Respondió Chaika.

—… —Tohru levantó sus cejas ante tal respuesta.

Luego de escuchar la historia de Chaika, aparentemente una persona misteriosa aparecía frente a ella en ciertas ocasiones solo para otorgarle información acerca del siguiente propietario de los restos de su padre.

Pero, ¿quién en todo el mundo haría eso? Y, ¿qué obtenía a cambio?

— ¿Acaso es una de esas personas que intentaban reconstruir el Imperio Gaz de las que hablaba aquel caballero?

El caballero con el cual pelearon anteriormente, mencionó acerca de personas que deseaban reconstruir el Imperio Gaz encontrando al sucesor, en otras palabras, aquellas personas querían poner a Chaika en el trono, pero…

— ¿? —Chaika solamente inclinó su cabeza.

Ella parecía no tener idea de lo que estaban hablando. Tal vez fue porque no estaba atenta a lo que dijo el caballero… No era de mucha importancia para ella.

—Me parece sospechoso. —Dijo Akari cruzando sus brazos.

Esa persona no sólo podía revelar cosas que no eran de conocimiento público, sino que también podría saber quién era Chaika en realidad. Eso significaba que sus habilidades en recolectar información eran de primera categoría. Pero si alguien como esa persona de verdad existía, entonces… ¿Por qué demonios ella actuaba como si estuviera buscando los restos sola?

Como Tohru lo veía, la única forma en la que ella aún seguía con vida, era debido a él y su hermana que la acompañaban. Además, había una alta posibilidad de que ella hubiese muerto en Del Solant, o tal vez, capturada y asesinada por aquel grupo que la perseguía por ser ‘una existencia peligrosa’. Si ellos realmente quisieran reconstruir el Imperio Gaz con Chaika en el trono, hacerlo realmente sería muy estúpido.

— ¿Qué planeas hacer luego de recuperar todos los restos?

Tohru sabía que su objetivo era recuperar los restos de Arthur Gaz, pero no sabía específicamente el por qué, ni qué haría luego de hacerse con todos. Acaso, ¿realmente tenía la intención de reconstruir el Imperio Gaz? O, tal vez, ¿deseaba vengarse? O…

—Dar respeto. —Chaika lo dijo clara y definitivamente.

—Ah… Así que eso es todo, eh. —Tohru simplemente asintió.

Parecía que los conceptos grandiosos como ‘Imperio’, ‘Emperador’ y ‘Princesa’ desaparecían frente a su rostro, él pensó demasiado sobre la recuperación de los restos y sobre lo que podría venir luego. Básicamente, él esperaba algo más.

Sin embargo, ella solamente quería darle a su padre un entierro adecuado. Un deseo completamente natural. Los nombres como ‘Rey Demonio’ o ‘Princesa’ no le importaban, porque, ante todo, era su familia. Pero, aun así…

—Pero incluso si es solo por algo así… No hay forma de que nos dejen tenerlos.

— ¿?

Como se dijo anteriormente, los restos del Emperador Gaz no solo contenían un enorme poder mágico, sino que también podía verse como un símbolo de lo que alguna vez fue el Imperio Gaz. En otras palabras, si alguien logrará reunir todas las piezas, obtendría el poder de convertirse en el sucesor y todo el mundo lo sabría. Al menos, eso fue lo que se entendió de aquel caballero y su grupo.

Antes de que el Imperio Gaz fuera destruido, había sido la principal potencia que había gobernado durante cientos de años. Por lo tanto, existían personas que estaban interesadas en obtener tal poder, e indudablemente, incluso algunos de ellos trataron de reconstruir el Imperio Gaz en la actualidad.

—Hey… —Dijo Tohru con una mirada incrédula en su rostro. —No entiendes la escala de locura del desastre en el que estamos atrapados, ¿verdad?

— ¿?

Parecía que Chaika no lo sabía por completo. Y, como lo dijo, su único objetivo era darle un entierro adecuado a su padre, y sin importar qué, ella no se detendría.

Esa forma de pensar es terriblemente arriesgada, pensó Tohru. Tener tales emociones, junto con un corazón puro, la hacía un blanco fácil ante personas realmente peligrosas.

—Restos. Reunir. Eso es todo. Después. Mi futuro… Comienza. —Dijo Chaika.

Ahora que lo pienso, ella dijo algo así antes. Algo como, hace cinco años, cuando el Imperio de su padre cayó, el tiempo para ella se detuvo, así que tal vez, mientras ella sea una cautiva del pasado, no será capaz de enfrentar su futuro.

Tohru conocía ese sentimiento. Aunque era un poco diferente para él, también estaba atado a su pasado.

—Ahora que lo pienso, ¿por qué cayó el Imperio Gaz? —Preguntó Tohru cruzando los brazos.

Debido a que Tohru estuvo entrenando en el Pueblo Acura, el cual estaba aislado de todo el mundo, no sabía nada de lo que pasaba fuera de ahí. Fue solo después de que la guerra término que él pudo salir, y se enteró de todos los acontecimientos que sucedieron durante su entrenamiento a través de comerciantes o aldeanos que viajan por la carretera, pero con respecto a lo que sucedía en los demás países, él estaba completamente perdido.

—Nii-sama, tu completa ignorancia sobre el mundo que te rodea, es realmente preocupante. —Dijo Akari con un movimiento exagerado de la cabeza.

Para compensar su falta de expresiones, ella a menudo hacía gestos con sus manos o con su cuerpo que eran descaradamente obvios y demasiado pronunciados para dejar en claro lo que estaba expresando. A pesar de que él estaba acostumbrado a tal comportamiento, aún se irritaba cuando ella lo hacía.

—Está bien, discúlpame. (Tohru)

—Pero que no lo sepas me calienta un poco. (Akari)

—Está bien, ahora haz silencio. —Gruño Tohru. —Además, dices que soy ignorante sobre lo que me rodea, pero tú también debes estar igual que yo, ¿cierto?

Al igual que Tohru, Akari tampoco tuvo la oportunidad de saber lo que ocurría en el extranjero. Pero…

—Sin embargo, yo soy una mujer. —Respondió Akari inflando su pecho.

Por cierto, en comparación con el de Chaika, el pecho de Akari estaba mucho más desarrollado. Además, usaba ropas ajustadas que acentuaban las líneas de su cuerpo, y esa parte se enfatizaba aún más.

—Y ser una mujer es ser un arma.

— ¿Huh? —Dijo Tohru confundido.

—En Del Solant, mientras estabas encerrado en casa, holgazaneando día tras día, estuve utilizando ‘mi arma’ para reunir información.

—Espera, con ‘arma’ quieres decir que tú… (Tohru)

Como saboteadores, Tohru y Akari estaban bien versados en operaciones subversivas, en otras palabras, actividades como la recolección y manipulación de información, asesinato y control del enemigo… Cosas en las que un caballero nunca se involucraría. Aunque nunca estuvieron en una batalla real, esa fue la manera en la que fueron criados.

Por lo tanto, era lógico que a las mujeres saboteadoras se les enseñará a usar su cuerpo de otras maneras, como técnicas para seducir a funcionarios de alto rango, permitiéndoles infiltrarse. Y, por cierto, el cuerpo de Akari era el mejor de todas las saboteadoras, pero… Tohru que siempre la vio absorta en su mente durante los entrenamientos…

— ¿Cuándo lo hiciste? (Tohru incrédulo)

De alguna manera, él simplemente no podía creer que le hubieran enseñado formas de reunir información en el dormitorio. Pero, de nuevo, ella era una saboteadora, por lo que no habría sido tan inusual si lo hubieran hecho.

—Es exactamente como lo estás pensando. —Akari lo anunció sin ningún indicio de timidez; en realidad, ella parecía estar orgullosa de ello.

—Acabo de enterarme y… ya sabes, hacer eso puede perjudicar tu moral de muchas maneras. (Tohru)

—Oírte decir eso no me da más placer. (Akari)

— ¡Obviamente! —Gritó Tohru.

—Pero, Nii-sama. Realmente no debes subestimar la red de información femenina. No existe la necesidad de mezclarnos con los hombres. (Akari honesta)

—Todo son chismes. No importa cuánto se tenga, si no se confirma que sea cierto, ¿cuál es el punto? (Tohru)

—No, Nii-sama. Es precisamente porque es dudoso que llega a ser útil. Si acumulas lo suficiente, obtendrás un resumen muy extenso. También lo has aprendido, ¿no? (Akari)

Bueno, es cierto que no hay humo sin fuego.

No importa cuán infundados o poco creíbles sean los rumores, siempre tenían que basarse en algo real. Lo que significaba que, independientemente de cuán distorsionada este, era una verdad y solamente tenías que encontrar el hilo que unía cada chisme para obtener información muy valiosa.

—De todos modos… Parece que el Emperador Gaz fue considerado como la raíz de todo el mal en Verbist, por ello lo derrocaron. (Akari)

—Al menos sé eso. Lo que no entiendo es porqué el Imperio Gaz fue el único en caer. Fue un periodo de guerras, por lo que debió ser una guerra entre todos, ¿verdad? (Tohru)

—Parece que la existencia misma del Imperio Gaz fue lo que inició la guerra en primer lugar. (Akari)

— ¿Huh? —Tohru levantó sus cejas al escuchar esto.

—Después de todo, fue su desarrollo mágico lo que hizo que la guerra se intensificará. (Akari)

—Ahh… ¿Fue por los avances mágicos a gran escala que se daban en la comunicación, movilización y esas cosas? (Tohru)

Akatsuki
Para nosotros serían los teléfonos, autos, etc. Hay un anime que vi hace tiempo que trataba de magia y tecnología.

La magia en realidad podía usarse para una gran variedad de cosas, tanto a gran escala como a pequeña. Un solo individuo podía usar la magia a través de una herramienta para hacer cosas simples, pero un grupo podría lograr cosas más increíbles, como hacer flotar una fortaleza en el aire o como comunicarse fluidamente a través de distancias que normalmente requerían días en caballo. Antes de que el Imperio Gaz existiera, la magia en sí misma era considerada un gran problema, ya que era una tarea que requería mucho tiempo y esfuerzo solo para activarse. Pero luego del surgimiento del Imperio Gaz, se produjeron desarrollos increíbles para la magia, como el gundo y algunos otros armamentos. Fue por esta razón que obtuvo apodos que provocaban miedo, ‘Emperador Taboo’ o ‘Rey Demonio’, pero también fue alabado ‘Emperador genio’ o ‘Gran sabio’.

Sin la tecnología del Imperio Gaz, era muy probable que la cultura y la civilización del continente Verbist hubieran sido mucho menos avanzadas.

Sin embargo…

—El mejoramiento de las capacidades de comunicación y transporte naturalmente hizo que cada país pensara en expandir sus territorios. Antes, simplemente no hubo razón para pensar en la expansión sin tener los medios para hacerlo. Dicho de otra manera, se trataba de ‘solo uno puede gobernar lo que puede alcanzar’.

—Bueno, más o menos lo entiendo ahora. —Dijo Tohru encogiéndose de hombros. —Pero, ¿no crees que el razonamiento es algo forzado?

Claro, la tecnología que el Imperio Gaz creó, jugó un papel importante para avivar las llamas de la guerra, pero declarar al Imperio Gaz como ‘la raíz de todo mal’ fue demasiado. Después de todo, las fuerzas aliadas usaron esa tecnología como armas de guerra. Tohru sintió que la sangre de los inocentes estaba únicamente en sus manos, ya que fueron ellos los que empuñaron las armas que los mataron. Afirmar que el fabricante tuvo la culpa del mal uso de su producto, era tan ridículo como culpar al herrero por el mal uso de una de sus espadas.

—Estoy de acuerdo, fue demasiado. —Asintió Akari. —Pero, eso es lo que prefiere creer la sociedad.

—Hmm. (Tohru)

De todos modos, era muy poco probable que el caballero y su grupo persiguieran a Chaika solo por capricho. Ellos habían sido enviados por alguien, que en algún lugar sintió que ella era una amenaza.

—Así que esa es la situación, eh.  (Tohru)

Sin embargo, aparte del Imperio caído, la cuestión más apremiante era actualmente la de garantizar su propia seguridad.

—Me pregunto qué tan lejos estaremos de aquel grupo. (Tohru)

La imagen de aquel grupo que iba tras Chaika y, en particular, aquel caballero que mostró tal habilidad, paso por la mente de Tohru haciendo que él soltara un suspiro sombrío.


  1. Se refiere a infiltrar y rescatar a los soldados del bando opuesto.

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