Cuando Yulan y Violette regresaron al salón, fueron recibidos por una escena inesperada.
—¿Han vuelto? —dijo Klaude.
—Oh, Su Alteza… —dijo Violette.
Seguí leyendo “¡Juro que no volveré a acosarte! – Capítulo 62: Conectando”
Cuando Yulan y Violette regresaron al salón, fueron recibidos por una escena inesperada.
—¿Han vuelto? —dijo Klaude.
—Oh, Su Alteza… —dijo Violette.
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—¿Hm?
Una disculpa significaba pedir perdón y hacer las paces. El concepto era bastante sencillo, pero Yulan se sentía totalmente perdido. La propia Violette se esforzaba por ordenar sus pensamientos; sus ojos se desviaban y sus dedos estaban rígidos. Su actitud resuelta casi nunca se derrumbaba; era raro verla en ese estado.
Seguí leyendo “¡Juro que no volveré a acosarte! – Capítulo 61: Suministro constante”
—Hmm, ahora que eso ha terminado, ¡es hora de un descanso!
Unos días después de que Euphie se mudara oficialmente conmigo al palacio independiente, las cosas se calmaron. Mientras tanto, todos en el palacio real parecían estar en estado de pánico debido a la ruptura del compromiso, al menos según Ilia, cuando le pregunté acerca de la situación.
♦ ♦ ♦
Al día siguiente de la llegada de Euphie al palacio independiente, yo me disponía a visitar al duque Magenta.
Euphie había vuelto a casa antes que yo. Al fin y al cabo, tenía que cambiarse de ropa y prepararse bien para mudarse conmigo, así que había quedado en que la recogería por la mañana, cuando aún había poca gente fuera.
—¿Qué tipo de producción planean hacer?
La expresión de mi hermano Albert se vuelve ligeramente exasperada ante mi pregunta.
—Todavía no hemos pensado en eso.
Seguí leyendo “¡Me convertiré en la villana que pasará a la historia! – Capítulo 49”
—Señorita Alicia, todos se han reunido en el salón —dice Rosetta desde la entrada de la biblioteca.
Coloco un marcador en el libro que estaba leyendo, sabiendo que justo había llegado a la parte buena…
—Ya voy~
Seguí leyendo “¡Me convertiré en la villana que pasará a la historia! – Capítulo 48”
Gilles debe haberse cansado a causa de su llanto, ya que se durmió profundamente poco después.
—Alicia, gracias —dice el abuelo Will y, como siempre, me da unas palmaditas en la cabeza con suavidad.
Es un gesto bastante bonito, pero… no he hecho nada que merezca un agradecimiento, ¿verdad?
Seguí leyendo “¡Me convertiré en la villana que pasará a la historia! – Capítulo 47”
Aquel día, después de clases, Violette les contó a Klaude y a los demás lo de Maryjun y obtuvo su aprobación.
Quería informar a su padre que la habían rechazado, pero eso solo le daría otro motivo para regañarla. Puede que la hubiera forzado, pero seguiría convencido de que la propia Violette había distorsionado la propuesta al grupo de estudio.
Seguí leyendo “¡Juro que no volveré a acosarte! – Capítulo 60: Precipitaciones”
—Príncipe Klaude, ¿qué debo hacer aquí? —preguntó Maryjun.
—Ah, esa parte requiere que usted… —comenzó a explicar Klaude.
La pareja hablando tan íntimamente ante Violette parecía hermosa; encajaban de maravilla uno con otro. Era como la escena de un cuento de hadas en la que el príncipe y la princesa se abrazan. Violette ya estaba acostumbrada a tal escena.
Tras la reunión con mi padre y el duque Grantz, me encontré caminando por los pasillos del palacio real con Euphie a mi lado. Al final, todos habían decidido que lo mejor sería que se quedara conmigo durante un tiempo.
Había una habitación libre en la villa que me servía de residencia, así que Euphie se quedaría allí conmigo.
—¡Espera, espera, espera, espera! ¡¿Qué tonterías delirantes estás parloteando ahora?! —Mi padre se puso en pie de un salto, pálido de furia.
¿Delirantes? Hablaba muy en serio.
—Princesa Anisphia, ¿me está pidiendo que le entregue a mi hija? ¿Cuáles son exactamente sus intenciones? —me preguntó el duque Grantz, volviendo su tono a la normalidad.

En medio de la ira de Gilles, una ligera mirada de miedo impregna su expresión.
¿Nadie captó eso hace un momento…? Si lo hubiera grabado como en mi vida pasada, estoy segura de que se hubiera hecho viral al mostrarle al mundo entero que puedo ser una villana. Seguí leyendo “¡Me convertiré en la villana que pasará a la historia! – Capítulo 46”
Cuando llego a la casa del abuelo Will, veo a Gilles de pie en la esquina de la habitación.
El alivio revolotea a través de mí cuando me doy cuenta de que ya no parece sentir dolor.
—¿Qué estás haciendo por allá? —llamo y Gilles se gira lentamente para mirar en mi dirección.
Seguí leyendo “¡Me convertiré en la villana que pasará a la historia! – Capítulo 45”
—Alicia…, ¿escuchaste nuestra conversación? —me pregunta mi padre, vacilante.
Supongo que es mejor que diga la verdad, ¿no es así?
—Sí.
Seguí leyendo “¡Me convertiré en la villana que pasará a la historia! – Capítulo 44”
La casa Vahan causaba que Violette estuviera más inquieta que en cualquier otro lugar del mundo, pero su habitación era el único sitio donde podía relajarse. Aun así, era un espacio frágil, una burbuja que podía estallar en el momento en que un miembro de su familia viniera a visitarla.
—¿Está estudiando, señorita Violette? —le preguntó Marin.
Seguí leyendo “¡Juro que no volveré a acosarte! – Capítulo 58: Has hecho tu mejor esfuerzo”