Traducido por Kiara
Editado por Sharon
Rosemarie abrió los ojos en cuanto escuchó el sonido de las campanas indicando que era el mediodía resonaron en la distancia. Sin embargo, todo lo que la rodeaba era oscuridad; estaba tan oscuro, de hecho, que no habría diferencia si sus ojos estuvieran abiertos o cerrados.
—Me quedé dormida…
Mientras contaba el número de campanadas que aún sonaban, se levantó aturdida del montón de arbustos donde se había acostado, y el aroma dulce pero amargo de la vegetación entró en su nariz. El olor era relajante, y ella lo inhaló profundamente. A los nueve golpes de la campana, sintió a alguien cerca. Se tensó por completo. Seguí leyendo “Por mi culpa mi esposo tiene cabeza de bestia – Volumen 1 – Capítulo 1: La princesa encubierta va a una gala nocturna”
Traducido por Kiara
Editado por Sharon
Nunca había visto a una persona así antes.
—¿Por qué…?
De pie en la esquina de un pasillo decadente que albergaba a un montón de personas vestidas para una gran velada, Rosemarie tenía los ojos fijos en un solo punto. Un joven soltero, para ser exactos.
El hombre tenía rasgos elegantes complementados por una cabeza llena de cabello negro hermoso y brillante. Él había estado sonriendo amigablemente mientras conversaba con los invitados, pero ella pudo ver que estaba un poco pálido. Seguí leyendo “Por mi culpa mi esposo tiene cabeza de bestia – Volumen 1 – Prólogo”
Traducido por Shisai
Editado por Shiro
Mosaico se alejó rebotando después de dejar esa extraña pista.
Tang Mo respiró hondo y soportó su deseo de matar a la pequeña niña.
Ahora era «de día». El demonio había desaparecido y los ángeles podían caminar libremente. Habían estado en este extraño lugar durante unas horas, por lo que el bibliotecario y el vendedor ambulante ya no estaban tan nerviosos. Las dos personas tomaron sus palos y caminaron hacia la estantería incendiada. Tang Mo se puso en cuclillas y miró las cenizas a las que había sido reducida.
Había veintitrés estanterías para libros en el segundo piso de la biblioteca. La que se quemó esta vez fue la novena desde el mostrador de ayuda. Seguí leyendo “La Tierra está en línea – Capítulo 5: Tang Mo, ¿no lo encontraste?”
Traducido por Sharon
Editado por Tanuki
El rostro de Yan Hong Tian era sombrío, pero se giró y caminó dentro del Salón Qing Feng.
—Ve y trae la pintura —le dijo Qing Feng rápidamente a Fu Ling, que estaba a su lado, y siguió al emperador dentro de la casa. Sabía que en este momento él no era alguien con quien jugar.
—Sí. —Fu Ling no se atrevió a tardar, y rápidamente tomó la pintura enmarcada. Seguí leyendo “Harem Imperial – Capítulo 51: Concubina Imperial Qing”
Traducido por Melin Ithil
Editado por Lugiia
Una fría noche de diciembre, después de haber nevado de forma excepcional, Senna murió.
La causa fue un accidente de tráfico que acabó en un choque y fuga. El automóvil resbaló sobre la carretera congelada y golpeó a la joven mientras cruzaba el paso peatonal. Quizás, si el conductor se hubiera detenido a llamar a una ambulancia de inmediato, en lugar de escapar, Senna podría haber salido con vida de aquel percance. Sin embargo, todo sucedió en una calle poco transitada, a altas horas de la noche, por lo que no hubo nadie que viera el accidente.
Cuando una persona finalmente se percató de lo que había pasado y la llevó a la sala de emergencias, era demasiado tarde. Sus acciones fueron en vano.
Antes de cerrar sus ojos, tuvo la suerte de ver por última vez los rostros de su familia. Seguí leyendo “Crié a un sirviente obsesivo – Capítulo 1: Un niño herido (1)”
Traducido por Melin Ithil
Editado por Lugiia
Yurina miró al niño frente a ella, sin poder ocultar su emoción. Tendría que bañarlo correctamente, pero ni siquiera la suciedad sobre él podría ocultar el blanco tan puro de su piel ni el rubio tan pálido de su cabello, siendo este raro incluso en la capital. Sin embargo, lo que llamó su atención fue algo más. Allí, entre sus enredados cabellos, se ocultaban sus ojos color rubí.
Ya era extraño que fuera tan rubio, pero esos ojos de un intenso rojo eran aún más inusuales. Incluso en este mundo, donde el color de ojos y cabello era tan diverso, encontrar un par de ojos carmesí era algo que no se veía normalmente. Debido a eso, la gente ignorante no sabía qué pensar al respecto y terminaba llamándolos «malditos». Sin embargo, había algo que ella sabía y era, de hecho, que esos preciosos ojos eran evidencia de haber sido bendecido por la diosa. Seguí leyendo “Crié a un sirviente obsesivo – Prólogo: El niño de la novela”
Traducido por Shisai
Editado por Hime
Después de tomar el medicamento, Xie Lin extendió la mano para tocar sus glándulas y sintió que el olor a hierba en su cuerpo se volvía cada vez más fuerte. Se miró en el espejo e inclinó la boca sonriendo. Lucía bonito y joven. Aunque no era lo que pensaba que habría hecho hacía tanto tiempo, siendo el amante de alguien como Ning Yan, debería atraparlo ahora, de lo contrario, era posible que nunca más pudiera hacerlo.
Ning Yan se le acercó en algún momento. Parecía que Xie Lin se había ido por demasiado tiempo, así que acudió a echar un vistazo. Xie Lin vio a Ning Yan abrazarlo desde detrás del espejo y apoyarse en su cuerpo.
—Puedes marcarme, estoy listo —dijo con firmeza en sus ojos. Ning Yan lo miró con ternura y besó sus glándulas. Estaba listo para pasar una larga vida con Xie Lin. Seguí leyendo “El celo de dos omegas – Capítulo 15”
Traducido por Shisai
Editado por Hime
El movimiento que ocurría afuera estaba en pleno apogeo, y Xie Lin se tomó el tiempo para mirarlo. Sin embargo, debido a la identidad sensible de Ning Yan, finalmente no habló. Debía calmarse y ocultar sus méritos y fama.
Encontró una película relativamente buena. Aunque era sobre una pareja alfa-omega, el alfa no era muy agresivo y el pequeño omega era muy suave. Hoy habían bebido demasiado café. Hasta ese momento, ambos estaban muy animados, así que pusieron un proyector en el dormitorio para ver a la gente hacer el amor juntos. Seguí leyendo “El celo de dos omegas – Capítulo 14”
Traducido por Shisai
Editado por Hime
Cuando el sol entró a raudales en la habitación, la pierna de Xie Lin aún estaba encima del cuerpo de Ning Yan, su postura para dormir era torcida. Tiró de la colcha y se acercó a Ning Yan. Este último lo tomó inconscientemente en sus brazos y lo besó en la frente.
Todavía estaban tratando de volver a dormir cuando el teléfono celular de Ning Yan sonó de repente. Cogió el aparato y su voz despertó inmediatamente a Xie Lin que quería acercarse para escuchar. Oyó a la madre de Ning Yan preguntándole si su celo había terminado y si todavía estaba con el pequeño Xie.
—Mn, acaba de empezar ayer —Ning Yan dijo con una sonrisa. Cuando su madre añadió algo más, puso su teléfono móvil en el oído de Xie Lin. Seguí leyendo “El celo de dos omegas – Capítulo 13”
Escrito por Polly
Asesorado por Grainne
Editado por Shiro
El día de campo fue agotador, si era que pudiese llamarle así. En realidad pasé un gran momento, pero jamás hubiera esperado lo que me iba a encontrar cuando Katherine abrió la puerta.
Los sirvientes dejaron caer papeles de colores y pétalos sobre nosotros mientras todos gritaban a coro las palabras: «¡Sorpresa! ¡Feliz Cumpleaños!». De hecho, no llegué a procesar o analizar lo que estaba ocurriendo. Seguí leyendo “El plan de la villana Roxanne – Capítulo 22: Dos años en dos pasos”
Traducido por Shisai
Editado por Shiro
Tang Mo miró a su alrededor. No había nadie más en la silenciosa biblioteca, no veía ninguna señal de los llamados «ángel» y «demonio».
—Señor Chen, ¿puede intentar apagar la computadora? Quiero ver si puedo tomar un libro de la estantería.
El vendedor ambulante asintió y usó el mouse para apagar la computadora.
Tang Mo, en ese momento, miró fijamente la mano derecha del vendedor ambulante, la cual sostenía el mouse. Luego se acercó a una estantería, sacó un libro y lo volvió a dejar. Seguí leyendo “La Tierra está en línea – Capítulo 4: Desprecio de Mosaico”
Traducido por Sharon
Editado por Tanuki
—¿El oficial Xin se refiere a mí?
Xin Fu Cheng no se esperaba que ella se atreviera a entrar en el Palacio con tanta magnificencia, y quedó sorprendido. Qing Feng se paró a un lado de Chen Zhen e inclinó su cuerpo ligeramente en saludo.
—Qing Feng saluda al emperador y a ambas emperatrices viudas.
Yan Hong Tian estuvo en silencio por largo tiempo y sólo dijo una palabra: Seguí leyendo “Harem Imperial – Capítulo 50: Desterrada al Palacio Frío (2)”
Traducido por Shisai
Editado por Hime
—De hecho, he comprado muchos tipos de estos. También los tengo en mi habitación. Hermano, si quieres usarlos, puedes llevarlos —Xie Lin se cubrió la cara. Sentía que había ido demasiado lejos. Sin embargo, al recordar la vista de los pechos de Ning Yan sujetos con esos hermosos clips de pecho y su cola de conejo, fue invadido por una explosión de calor en todo su cuerpo.
—No te enfades. Si no te gusta, no lo haremos otra vez —Xie Lin miró a Ning Yan a la cara, y alcanzó su pecho.
—No, a mí también me gusta —Ning Yan sintió que esas cosas eran extrañas al principio. Sin embargo, aunque era muy vergonzoso usarlos, uno realmente podía obtener un placer sin precedentes. Además, solo Xie Lin pudo hacerlo notar su error, y no era realmente irritante pensar en eso último. Seguí leyendo “El celo de dos omegas – Capítulo 12”
Traducido por Shisai
Editado por Hime
El período de celo de un omega solía ser una vez cada tres meses, mientras que un alfa solo podía estar en celo pasivo. En otras palabras, el celo de un omega activaba el del alfa, entonces se sincronizaban.
Aunque el ritmo del tiempo de dos omegas no era constante, el estro de una persona también haría que el de la otra se activara. Por ejemplo, Ning Yan, quien usaba el inhibidor con regularidad, había entrado en celo debido a Xie Lin. Esta vez, Ning Yan tuvo la primera reacción de celo.
Ning Yan todavía estaba trabajando en el laboratorio cuando tuvo los síntomas de su propia excitación. Al momento en que sus colegas llegaron desde el exterior, sintió que algo andaba mal, pero no pudo explicar el qué. Seguí leyendo “El celo de dos omegas – Capítulo 11”
Traducido por Shisai
Editado por Hime
Una vez que ambas partes llegaron a un acuerdo, avanzaron hacia la dirección de entenderse y adaptarse mutuamente. La convivencia era una buena forma de entenderse. Lo que una persona muestra casualmente pueden ser sus características, como sus malas habilidades culinarias o la frecuencia cada vez mayor de Xie Lin de quedarse en la cama.
Xie Lin y Ning Yan iban a la escuela todos los días. A veces, Xie Lin conducía y, a veces, ambos tomaban juntos el transporte público. Todavía comían por separado al mediodía, pero Xie Lin le recordaba a Ning Yan que debía alimentarse y, por la noche, le llevaría su cena. Seguí leyendo “El celo de dos omegas – Capítulo 10”