Sentido Común de una Casa Guerrera – Capítulo 59: Mi reunión de matrimonio (1)

Traducido por Lugiia

Editado por Sakuya


Desde entonces, pasaron tres días en un abrir y cerrar de ojos. Y hoy, me dirigiré a la Casa Ducal Armelia junto con mi Padre.

Después de hablar con mi hermano mayor, decidí dejar mis intentos de escape.

Me arrepentiré una vez que huya… tras la conversación que tuve con él, no tengo confianza en tomar esa decisión.

¿Desear libertad es egoísta?

¿Tener un sueño es infantil?

No… no lo es. No hay manera de que lo sea. Pero… más que ser libre, más que tener un sueño, hay un deseo que quiero cumplir.

Tanto mi libertad como mi sueño son para darle forma a mi deseo.

Siendo así, ¿qué debo hacer para cumplir ese sueño…? Debo retroceder y empezar a pensar desde ahí.

Me pregunto, ¿el compromiso con la Casa Ducal Armelia estará ligado a la realización de ese sueño…? Honestamente hablando, lo dudo demasiado.

Sin embargo, he decidido ante todo rechazar ese pensamiento hasta saber las cosas.

No sé nada más aparte de esgrima. Precisamente por eso, mi yo actual no tiene inicialmente ningún otro medio de completar su objetivo… para variar, ahora probablemente será una buena oportunidad para intentar buscar otras opciones.

Además, he empezado a pensar en probar cosas nuevas así que comencé a investigarlas.

Como la Casa Ducal Armelia, siendo nobles de primera clase, han servido como Primer Ministro de este país durante generaciones. Sin embargo, incluso si me convenzo a mí misma y voy… la existencia de Louis, junto con mi persistente arrepentimiento, arde en mi corazón.

Si llego a encontrarlo, ¿qué haré?

Si le digo mis sentimientos… ¿qué pasará?

Si hablo sin ser selectiva con mis palabras, entonces en el peor de los casos el compromiso con la Casa Armelia podría darse de cualquier forma.

Si el hijo mayor de la Casa Ducal Armelia es uno de esos desesperados que toman el ser nobles como el sentido completo de su vida, entonces si me caso con él y la posibilidad de realizar mi deseo se vuelve distante, entonces estará bien si esta vez huyo en serio.

Sin embargo, aunque decida escapar, probablemente no elegiré estar con Louis. Porque no quiero convertirme en un obstáculo para él.

El perfil lateral de Louis se refleja debajo de mis párpados.

Lamentándose por los sacrificios durante la batalla contra Towair en el pasado, juró que ya no dejaría que se perdieran más vidas… desea trabajar por el bien del país, diciendo que es su sueño.

Si es posible, quiero caminar junto a él con el mismo objetivo.

— ¿Has terminado tus preparativos…?

Tocando la puerta, aparece mi Padre.

Él también está vestido elegantemente en su uniforme militar, sin un solo botón fuera de lugar.

—Sí…

En este momento, Granny y otras dos sirvientas se toman su tiempo en arreglar mi apariencia. Me han colocado extensiones de cabello debido a que el mío es corto, y me han colocado un ligero maquillaje en el rostro. Y este vestido fue ordenado especialmente para este día… como normalmente no uso vestidos, no estoy acostumbrada a él y mis hombros se sienten rígidos.

Dejando eso atrás, cuando veo mi propia apariencia en el espejo, es tan diferente de mi yo usual que quiero preguntar, ¿quién diablos es esta?

Parece una especie de fraude… pienso mientras alabo la técnica de Granny y las demás y me doy cuenta de lo temible que es el maquillaje.

Guiada por mi Padre, entro en el carruaje. El silencio en el carruaje es tan pesado que incluso respirar se siente difícil.

Desde aquella pelea que fue como un drama representando la captura de un fugitivo, no he hablado adecuadamente con él en absoluto.

No encuentro una manera de entablar conversación en estos momentos.

Como si huyera de eso, me giro hacia la ventana y miro el paisaje mientras avanzamos. Siento que el tiempo corre terriblemente lento.

Mientras dejo salir profundos suspiros en mi corazón incontables veces en esta pesada atmósfera… continúo apremiando al tiempo, pensando: ¿Ya llegamos?, cuando finalmente, llegamos a la villa de la Casa Ducal Armelia.

Cuando nos dirigimos hacia la puerta, un hombre de mediana edad, que parece un mayordomo, viene a saludarnos.

— ¿Llegamos demasiado pronto…?

Inesperadamente, Padre le habla en un tono de voz alegre, como si lo conociera de mucho antes.

—No, en absoluto. Nuestro Maestro también ha estado esperando ansiosamente la llegada de Gazelle-sama y su hija.

—Ya veo. Eso es bueno… ahh, Melly. Este tipo aquí es Alf, trabaja como mayordomo aquí.

— ¿Cómo está usted? Soy Mellice Reese Anderson.

—Gracias por ser tan cortés con un simple mayordomo como yo. Me han dejado como responsable de la residencia de la Capital, me conocen como Alf. Es un placer conocerla. Ahora bien, Gazelle-sama, Mellice-sama. Permítanme tener el honor de guiarlos, y por favor vengan por aquí.

Bajo la guía de Alf, caminamos detrás de él.

El interior no es tan llamativo, y está decorado con mobiliario que tiene un sentido de dignidad que parece tener alguna historia detrás.

—Por favor, discúlpenos… Gazelle-sama y Mellice-sama han llegado.

Alf dice eso, después de detenerse frente a una sola puerta.

Sin un momento de demora, la puerta se abre con un golpe.

Cuando pienso que finalmente vamos a tener una audiencia con el Duque Armelia… me pongo tan nerviosa que mi pierna tiembla cuando doy un paso adelante.

Cuidando mis pasos, dirijo mi mirada hacia mi Padre mientras camina.

En el momento en que las piernas de Padre se detienen, mi nerviosismo alcanza su punto máximo. Sin embargo, si continúo mirando hacia abajo, no puedo hacer nada… así que levanto mi rostro.

Por un momento… lo que llego a ver me hace olvidar inclusive el mismísimo tiempo. Es simplemente tan sorprendente que mi cerebro no puede alcanzar a entender la situación.

¿Por qué…? ¡¿Por qué está el Tío Romeru aquí?!

Aunque quiero gritar, las palabras no salen de mi boca. Simplemente continúo abriendo y cerrando mis labios.

—Oh Dios… basándome en esa expresión, Gazelle no te ha hablado de mí, ¿verdad?

—No tuve tiempo libre para hacerlo… Como esperabas, Melly trató de huir. No me he reunido con ella desde que la atrapé.

Ante las palabras del Duque Armelia que suenan igual a las del Tío Romeru, mi Padre responde de manera reacia.

A pesar de que pienso que tal vez estoy equivocada, o que es sólo un parecido accidental… basándome en ese intercambio, no hay ningún error.

¡Cómo es de esperar, el Duque Armelia es el Tío Romeru!

—Siento haberte sorprendido. Una vez más, soy Romeru Jib Armelia.

— ¿Qué…? ¿Qué…? ¡¿Por qué…?!

—No, aunque preguntes por qué… es justo como dije, ¿sabes? No es que haya estado mintiendo hasta ahora. Ah, por cierto, es cierto que nos conocimos en un bar.

— ¿Quién pensaría que eres el líder de una casa ducal después de interactuar contigo…? También eras así en el bar… aunque ciertamente no dijiste ninguna mentira, puedo sentir tu malicia en cómo no dijiste la verdad tampoco.

—Por favor… detente, me avergonzaré. Sólo soy bueno poniéndome una máscara. Y aunque digas que no parezco la cabeza de una casa ducal, bueno… creo que no se puede evitar debido a cómo era antes la Señorita, ¿sabes? Debería devolverte esas mismas palabras.

—Oh… cállate.

Los dos conversan como de costumbre.

Mientras miro eso, siento que Padre fue extremadamente grosero con Tío, pero… ¿quién podría creerlo?

¿Quién podría creer que ese Tío es uno de los principales nobles de este país, el Jefe de la Casa Ducal Armelia?

—Oops… ya es hora de que llegue mi mocoso.

Mientras estoy confundida, he olvidado por completo el objetivo de hoy, pero… esas palabras de Tío de repente me hacen volver a la realidad.

¿Qué clase de persona es su hijo?

Aunque me siento interesada, cuando pienso en el motivo de nuestro encuentro, mi buen estado de ánimo desaparece.

Me siento mucho más nerviosa que cuando entré en la habitación, y el sonido de los latidos de mi corazón acelerándose es ruidoso.

Los golpes en la puerta superponen ese sonido.

Mientras Tío asiente, uno de los sirvientes de la casa Armelia, que ha estado en espera dentro de la habitación, abre la puerta sin hacer ruido.

Inmediatamente bajo la mirada.

—Por favor, discúlpeme…

Sin embargo, en el momento en que escucho esa voz familiar que viene de la puerta, levanto la cabeza y giro mi rostro hacia esa dirección.

—Eh…

Al ver a la persona que pronunció esas palabras, me quedo con la boca abierta mientras mi voz se filtra involuntariamente.

Ante la sorpresa que supera incluso aquella cuando vi al Tío Romeru… ya no puedo reaccionar más que eso.

Simplemente miro fijamente a la persona que entra por la puerta.

Y quizás él también está tan sorprendió como yo, ya que me mira de forma aturdida.

— ¿Melly…?

Como pensé, no estaba equivocada… Es la persona que conozco.

— ¿Por qué estás aquí?

Mi convicción se profundiza ante sus palabras de sorpresa. Y entonces, mi cuerpo se mueve de inmediato.

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