Villana en un otome, ¿cómo acabaron las cosas así? – Capítulo 56: El amargo resultado de mi crimen

Traducido por Herijo

Editado por Raon Miru


—Densel ha emitido un comunicado diciendo que no tienen nada que ver con lo ocurrido en el Fuerte Jugfena. Parece ser que lo están tratando como un incidente aislado provocado por soldados exiliados —dijo el conde Terjia en voz baja. Yo solo lo estaba medio escuchando mientras pensaba en otras cosas.

Mi cabeza se sentía bajo penumbras. Escuché que Claudia se encontraba ilesa, que Ergnade y Gunther solo sufrieron heridas leves, y que la Tribu Shiru permaneció a salvo dentro del pasaje secreto, pero nada podía ayudarme a despejar mi mente.

A pesar de que el plan enemigo falló y que defendimos el Fuerte Jugfena de manera satisfactoria, fue una victoria difícil y con muchas bajas. Tres pelotones de infantería fueron completamente eliminados, y todos los arqueros murieron también. Encima de eso, el comandante del fuerte, el conde Einsbark, así como su hijo Wiegraf, estaban gravemente heridos, y veinte de los cincuenta soldados bajo mi mando murieron en batalla, lo que representa la pérdida del 40% de mi armada.

Aun más, los soldados invasores se enfocaron en destruir las líneas defensivas de Arxia, por lo que la muralla de nuestra frontera se encontraba destrozada en varios puntos, y había varios agujeros en los muros del fuerte. Recibimos un duro golpe.

El Ducado de Densel declaró que fue una guerra privada orquestada por soldados exiliados por lo que no tiene nada que ver con ellos. Solo prepararon una pequeña compensación con lo que obtuvieron de vender las posesiones de los involucrados y ejecutando a todos ellos y a sus familias.

La versión decía que era un grupo de soldados que habían sido desterrados después de su derrota política, y que eran un grupo que se oponía a la unión de Densel con la Unión Rindarl.

Mientras buscaban una manera de sobrevivir, atacaron Arxia pensando que los demás países reconsiderarían la alianza si este se veía involucrado en una guerra. Estando preocupados sobre cómo serían las relaciones entre Arxia y Rindarl, Densel prefirió no tener nada que ver con nosotros. Bueno, esa es su excusa, pero estaba segura de que solo era su forma de deslindarse y que en realidad fueron los responsables de todo.

Lo que significa que lo único que Arxia obtuvo fue la ejecución de los llamados miembros de la unión anti Ridarl.

Obviamente con ese tipo de respuestas, Arxia se encontraba bastante inconforme. No solo nos atacaron de improviso, sino que abandonaron a sus propios ciudadanos y adjudicaron toda la culpa a ellos, ejecutando a soldados que fueron llamados como exiliados políticos.

El mayor perdedor en esto fuimos nosotros, ya que estaba previsto que el dominio Kaldia adoptara a los nuevos refugiados de Artolan (que murieron en la guerra) y a la tribu Shiru.

A pesar de que Densel atacó al fuerte Jugfena de manera inesperada, puesto que el fuerte siempre estaba en estado de alerta, los daños no fueron tan graves.

Sin embargo, los nobles de la parte norte del reino acusaron a los refugiados del país derrotado por Densel de ser la causa de la guerra. Parecía que ya no hay manera de hacer que el mundo no los vea como la causa.

—Los señores han tomado su decisión. La batalla no será tratada como una invasión de Densel, y se considerará una guerra privada orquestada por los soldados exiliados. Es una orden para calmar la ira de los nobles del norte, así que no importa lo furioso que estemos, no tenemos más opción que aceptar calladamente el dinero de compensación ofrecido por Densel.

Por primera vez el conde Terejia ni siquiera trató de esconder su irritación, pero realmente no me importaba. La política no me interesaba en este momento.

Todo se sentía vacío. Mi cabeza se encontraba en penumbras y no podía pensar claramente, incluso me estaba preguntando por qué él estaba tan molesto.

—La iglesia nos había solicitado públicamente que protegiéramos a los refugiados y ninguno de ellos se opuso en esa ocasión.

Puesto que la iglesia había proclamado abiertamente que protegeríamos a los refugiados y a la tribu Shiru, cualquiera que se opusiera sería excomulgado y perseguido como un hereje.

Aún más que ser llamados herejes, sería la excomulgación lo que afectaría la vida de uno, ya que el reino de Arxia y esta institución están intrínsecamente interconectados, lo que resulta en que los excomulgados no tuvieran un lugar al cual pertenecer. Esto aplicaba en especial para los nobles, quienes no tendrían el valor de oponerse a la voluntad de la iglesia, que era la responsable de establecer las leyes.

Dejando a un lado el asunto de que eran los encargados de la ley, la iglesia Ar Xia normalmente casi nunca se relaciona con los asuntos del país. Esta ocasión ha sido algo extremadamente raro, o al menos es lo que pensaba en ese momento.

Mi mente se sentía torpe, no tenía ganas de seguir pensando de estos asuntos. Incluso si es algo con lo que estoy altamente relacionada, en este momento no me importaron las expectativas o sentimientos de los demás.

—Y eso lo resume. Bien, por ahora pueden tomarse las cosas con calma y descansar.

El conde Terejia parecía estarse refiriendo a mí con ese último comentario, mientras dejaba la habitación. Mi niñera, la señora Hortensia, permaneció a mi lado en silencio, mientras alejaba el cojín que estaba apoyando a mi espalda y me recostaba en mi cama. Su expresión se encontraba un poco distorsionada y sus ojos estaban cerrados.

Puedo decir que estaba sintiendo lástima por mí y la forma en la que me encontraba. Solo podía recibirla sin un poco de piedad.

No me sentía digna de recibir su lástima, y mi dedicación usual al trabajo había desaparecido sin dejar rastro. Sin siquiera intentar despejar mi mente, cerré mis ojos.

No se si se debía a que tenía cansancio o a otra razón. Sin embargo, estaba segura de que lo que quería hacer era dormir.

Del otro lado de la puerta pude escuchar una silenciosa voz.

—¿Otra vez no se movió en todo el día?

—Sí… ya lleva un mes así. Eliza no está haciendo nada aparte de parpadear y respirar por sí sola.

—Ya veo… Es bastante triste para alguien tan joven como ella… Lo siento, pero ¿podrían seguir cuidandola? No se preocupen por las comidas y por su rehabilitación, alguien con experiencia en ese tipo de asuntos llegará en unos días.

No pude escuchar el resto de la conversación. Las palabras se perdieron entre la penumbra y desaparecieron en mi mente.

Estoy tan somnolienta, era lo único que pensaba. Después mi conciencia se sumergió en una profunda neblina.

Prometida peligrosa – Capítulo 12

Traducido por Maru

Editado por Tanuki


El duque Kling guardó silencio durante un rato después de leer la carta de su hija exactamente dos veces.

Lo que él tomó en serio en la carta fue su mención de “la forma de protegernos”.

Eso sugería que ella no se fue imprudentemente por una razón trivial, sino con un propósito deliberado para eliminar alguna amenaza impuesta en este momento, que él no sabía en absoluto. Seguí leyendo “Prometida peligrosa – Capítulo 12”

Ya no te amo – Capítulo 7

Traducido por Melin Ithil

Editado por Sakuya


—¿Dijiste que empaco y se fue? Entonces debe haber ido con el marqués de Solen. Tengo que ir por ella, prepara el carruaje.

—Pero señor, ya es de noche.

—¿Y que con eso?

A espaldas de Valor, el mayordomo de 50 años se había quedado perplejo ante sus palabras. Durante todo su tiempo de servicio, el joven amo ha sido amable y ahora tenía un rostro temible que jamás había visto en él. Seguí leyendo “Ya no te amo – Capítulo 7”

El último jefe, la bruja – Capítulo 17

Traducido por Ichigo

Editado por Sakuya


Cucurouge, la villa de las brujas, era bastante diferente de mi imaginación.

Había estado pensando que sería una villa fría y espantosa, donde la dictadura de Sonia sería fuertemente visible.

Para parafrasearlo en términos simples, había estado imaginando un escenario infernal donde las brujas dejarían camino para que Sonia pase y se arrodillarían frente a ella, habría calderos con dudosas drogas mágicas llenas cada vez que doblas una esquina y gritos y quejidos de hombres llenarían todo el lugar. Seguí leyendo “El último jefe, la bruja – Capítulo 17”

El Conde y el hada – Volumen 6 – Capítulo 3: El niño cambiado oculto

Traducido por Den

Editado por Meli


La explicación del vínculo entre la tripulación pirata de Lota con Edgar, la nieta desaparecida del gran duque de Cremona, la chica de nombre Betty; la fluorita Freya que se extrae en Wallcave y la existencia de una persona que usa el nombre del Conde Caballero Azul; dejó confundida a Lydia.

Pero entendió que ir sola habría sido peligroso y por eso Edgar la había secuestrado, aun así, su acto seguía siendo de mal gusto.

En la cubierta apoyada contra la barandilla, Lydia observaba  el océano de color oscuro cuando estaba a punto de atardecer, levantó la mirada ante la presencia de alguien acercándose por el lado donde soplaba la brisa. Seguí leyendo “El Conde y el hada – Volumen 6 – Capítulo 3: El niño cambiado oculto”

El gran deseo – Capítulo 6: La investigación (2)

Evita creía que no habría razón para volver a verlo, pero el líder de Kaligo le hizo una visita inesperada. A pesar de que estaba temblando por dentro, puso una sonrisa amistosa.

—Hoy has venido solo.

—¿Qué? ¿Te parezco más manejable cuando estoy solo? Seguí leyendo “El gran deseo – Capítulo 6: La investigación (2)”

Beatrice – Capítulo 17: Noticias inquietantes

Traducido por Den

Editado por Sakuya


Su excelencia y lord Cupiheat se ven casi todos los días para montar a caballo y entrenar juntos. De vez en cuando se los ve en estrecho contacto, por ejemplo, tocándose los hombros…

Habiendo leído la larga oración, Duncan no pudo continuar.

Hmm, ¿Evan? Pero, él… está casado. Seguí leyendo “Beatrice – Capítulo 17: Noticias inquietantes”

Un día me convertí en princesa – Capítulo 76

Traducido por Den

Editado por Sakuya


En ese momento, había limpiado la cinta y me la regresó. Pero no la tenía porque Claude la había tirado inmediatamente después de que la recibiera. ¿Por eso él dijo que era basura? ¡Y pensar que Zenit lo recordó y me dio una nueva cinta para reemplazarla! Además, no era como si la hubiera comprado casualmente como dijo, ¡sino que había salido de casa para comprarla! Escuché su conversación ese día.

Simplemente debería presumir de haber comprado el regalo después de considerarlo mucho, pero ¿por qué lo decía como si estuviera asustada de que la rechazara…?

Me sentí mal por ella, y acepté el regalo antes de que pudiera hacer una expresión de decepción. Seguí leyendo “Un día me convertí en princesa – Capítulo 76”

Escapó otra vez – Capítulo 64: Paja de arroz como salvavidas

Traducido por Army

Editado por Ayanami


Después de mirar fríamente a ambos en el agua, durante mucho tiempo, Cui Er, finalmente, dejó escapar una sonrisa escalofriante. Gritó de miedo, mientras salía corriendo:

— ¡Oh, no! ¡el Gran Tutor se ha caído al agua!

Yan Ran escupió burbujas de aire. Incapaz de hablar para concentrarse en no atragantarse con el agua, ¡realmente, no puede nadar! Seguí leyendo “Escapó otra vez – Capítulo 64: Paja de arroz como salvavidas”

Prometida peligrosa – Capítulo 11

Traducido por Maru

Editado por Tanuki


—No puedo decirte en este momento sobre la razón legítima para hacer que Hugo entienda, pero… —dijo antes de girar lentamente la punta de la espada. Tan pronto como Hugo e Iric vieron la punta de la espada apuntando a su propio cuello delgado, se alarmaron más que antes.

Iric, a quien se le ordenó no tocarla, se mordió los labios y trató de no quitarle la espada.

Hugo dio un paso adelante a pesar de sí mismo, pero retrocedió dos pasos cuando la vio apuntando la punta de la espada más cerca de su cuello. Seguí leyendo “Prometida peligrosa – Capítulo 11”

Vida en prisión de la villana – Capítulo 34: La noble dama no pudo haber hecho algo porque estaba en prisión

Traducido por Den

Editado por Sharon


Poco a poco, acosar a Rachel se había convertido en una especie de actividad extracurricular para el príncipe Elliot y sus amigos. Día tras día, hacían los preparativos mientras merodeaban por la mazmorra.

En este momento, Elliot estaba dando instrucciones en el patio trasero. Esta vez tenía mucha confianza en su plan. Pero de repente, la indispensable Rachel se asomó por la ventana de ventilación cercana.

—¿Sykes estás ahí? Seguí leyendo “Vida en prisión de la villana – Capítulo 34: La noble dama no pudo haber hecho algo porque estaba en prisión”

Ya no te amo – Capítulo 6

Traducido por Melin Ithil

Editado por Sakuya


Niveia podía decir aquello porque confiaba en que el marqués no trataría de robarle el libro, era demasiado honorable, así era como se le conocía externamente, esa era su reputación, una persona recta y justa. No es ninguna mentira, era fácilmente comprobable al ver que había estado pagando la manutención de aquella hija a la que quería borrar por más de diez años, pero al mismo tiempo, era hipócrita. No soportaba estar cerca de ella, despreciándola y cargando de todo su cariño a su nueva hija.

No puedes detenerme, también soy tu hija, aunque no te guste. Tú, abominable hipócrita.

—Ahora, ¿quieres saber a qué vine realmente? Si cumples con mis solicitudes, reduciré el monto de la deuda. Seguí leyendo “Ya no te amo – Capítulo 6”

El último jefe, la bruja – Capítulo 16

Traducido por Ichigo

Editado por Sakuya


Al levantarse a la mañana siguiente a la fiesta de bienvenida, no, cerca del mediodía, Will estaba exhausto.

Después de que el banquete terminará, brujas jóvenes, Coral y yo incluidas, decidieron hacer una fiesta solo para nosotros. Will fue atrapado por un Phantom solitario y aparentemente lo obligó a escuchar un fanfarroneo sin fin de su amada hija hasta bien entrada la noche.

Parecía que tanto Will como yo, no somos del tipo que tienen resacas, pero el cansancio todavía apareció. Mi cuerpo se sentía pesado. Seguí leyendo “El último jefe, la bruja – Capítulo 16”

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