Princesa Bibliófila – Volumen 4 – Extra 1: El paso en falso del tonto

Traducido por Maru

Editado por Sakuya


Una vez que estuvimos en nuestro carruaje y a una distancia segura del baile de máscaras, la señorita Therese y Julia se quitaron las máscaras. Me miraron a la cara, sus sonrisas se ensancharon cada segundo.

—Entonces, ¿cómo estuvo, señorita Elianna? ¿Disfrutaste tu primer baile de máscaras?

Después de desatar mi máscara también, las miré por un momento y suspiré. Leer más…

Te equivocaste de casa, villano – Capítulo 16: ¿Debería arruinar la historia original? (2)

Traducido por Shroedinger

Editado por Hime


La ropa de dormir que usaba Yuri estaba hecha de un material delgado y ondulado. Además de eso, era más revelador que lo que había usado la noche anterior. Su cuello y clavícula estaban expuestos, haciendo que el área de abajo pareciera apenas perceptible. Sobre todo, con cada paso que daba, el delgado camisón la envolvía delineando levemente su cuerpo incluso en la oscuridad.

En ese momento, Lakis sintió que había hecho algo malo e inconscientemente miró hacia otro lado.

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La Villana Revierte el Reloj de Arena – Capítulo 102: Una elección irreversible (3)

Traducido por Maru

Editado por Sharon


Ante la pregunta de Lohan, Isis, que también estaba apresurada por recuperar su posición, asintió apresuradamente de una manera que no era usual en ella.

—Bueno, pienso que es hora de moverme. Estoy emocionado de ver el final pronto. Antes de seguir adelante, será mejor que tomemos una taza de té rápido y conozcamos al marqués de Piast —dijo Lohan mientras sonreía.

—¿El marqués de Piast…?

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El Perseguido – Capítulo 83: Devolviendo la sangre

Traducido por Shisai

Editado por Sakuya


Ye Ying Zhi lo llevó finalmente al suelo. Un viento fresco y húmedo pasó a su lado y levantó el cabello suelto en su frente.

Chi Yan abrió los ojos y vio el cielo nocturno lejano y profundo del hemisferio sur. Las estrellas eran muy brillantes, como diamantes relucientes. La última vez que vio un cielo nocturno tan brillante y claro fue cuando era niño. Cuando creció, no tuvo el ocio y la pasión para observar. Incluso si miraba hacia arriba, no podía ver las estrellas en la ciudad. Leer más…