¡No quiero ser Princesa! – Capítulo 68: Ella y su apuesta (1)

Traducido por Lucy

Editado por Ayanami


—Uuum…

Me pregunto cuánto tiempo estuve durmiendo. Cuando me desperté había tanta luz que me costaría decir que no es de día.

Recuerdo haberlo hecho hasta la madrugada. No importaba cuántas veces apelara a que me era imposible, él no me escuchaba, realmente duró hasta la mañana.

Me hizo realizar varias cosas… Posiciones que no he experimentado ni siquiera en mi vida anterior, hicimos esto y aquello… Ni siquiera recuerdo cuántas veces lo hicimos. Ni siquiera tenía energía para resistirme a que me complaciera a su antojo, cómo podía llegar tan lejos.

Por la mañana, cuando lloré y le rogué que me dejara ir ya, Freed habló:

—Eso no está bien, ¿verdad? ¿Suplicas una vez más? Si lo haces bien, dejaré que termine después de otra ronda —dijo algo tan inesperado.

Aunque dudaba, queriendo terminar, perseveré, pero parecía tener el efecto contrario.

Lidi me instigó, así que después de todo no se puede evitar”, “después de todo no fue suficiente” y así me dijo… Ah cielos, sólo recordarlo es vergonzoso. 

—Fue terrible…

Cada parte de mi cuerpo grita de dolor.

Me gusta el sexo con Freed, pero no podría hacer algo con este número de veces.

Incluso si es bueno al principio, a mitad de camino se vuelve imposible seguir. Y luego me duele el cuerpo.

O, mejor dicho, ¿es esto normal en este mundo?

No lo había pensado profundamente hasta ahora, pero me pregunto cómo son estas cosas.

En mi vida anterior, dos veces por noche era suficiente, pero me pregunto si ya no es tan fácil.

Ah, pero, si se la hubiera chupado, podría haber sido aún peor. 

De verdad que ahora me alegro de no haberlo intentado.

Suspiré y traté de mover mi cuerpo, pero, como era de esperar, estaba restringida por Freed y no podía moverme. Creí que se hacía el dormido, pero… por su respiración constante de sueño no lo parece.

Ahora que lo pienso, pensé casualmente…

En nuestro primer encuentro en el baile de máscaras me escabullí mientras él dormía así. Sólo ha pasado un mes, pero parece que ha sido una eternidad. 

El agarre del brazo de Freed no se debilita.

Juzgando imposible escapar de la sujeción de un soldado en servicio activo, renuncié a ello y aproveché para observarlo detenidamente.

Contemplé al hombre, que ostenta un rostro impecablemente bello, durmiendo plácidamente frente a mí.

Incluso cuando está dormido, su rostro es apuesto. Los habituales ojos azules, que dan la impresión de un mar turquesa, están cerrados.

En cambio, se pueden ver bien sus pestañas considerablemente largas. Su nariz es recta, la boca ajustada.

Su cabello dorado claro, que le ha crecido en el último mes, cae sobre su rostro, creando una atmósfera tan seductora que me produce escalofríos.

Involuntariamente, recordé el romance de anoche y el calor se acumuló en mi rostro.

—Uuu… Esto no es bueno.

Por ahora, comprendí que una belleza es una belleza sin importar lo que haga. Incluso dormido, da una imagen perfecta.

Después de terminar de observar a Freed, intenté zafarme de sus brazos de verdad.

Tal vez, sea imposible llamar a Clara con magia, pero no puedo hacerlo, ni quiero que me vean en este estado llena de huellas pronunciadas por la relación amorosa de anoche.

Sea como sea, tengo el problema de esperar a que se levante. Ya casi es mediodía.

Después de considerarlo brevemente, decidí despertar a Freed.

Como pensé que sería malo despertarlo, me quedé callada, pero tras una cuidadosa consideración, él tiene la culpa.

Como él cosechará lo que sembró, decidí que no tengo que preocuparme expresamente.

—Perfecto.

Estuve de acuerdo con esta teoría y, de inmediato, empujé su brazo para sacudirlo de mi pecho.

—Oye, Freed, despierta. Es justo antes del mediodía. ¿No deberías ir a trabajar?

Oou… Es una frase de recién casados.

Me hice daño diciéndolo… Y, aunque suspiré, seguí sacudiéndolo.

—Nn…

Después de gemir varias veces y fruncir las cejas, Freed abrió lentamente los ojos.

Cuando nuestras miradas se encontraron, sus labios se aflojaron y rió suavemente.

Su dulce voz, resonando en mis tímpanos, fue suficiente para hacerme temblar.

—Buenos días, Lidi…

—Buenos… Buenos días.

Esto es malo… Mi corazón se aceleró un poco.

La expresión más suave de lo habitual de Freed y una voz ligeramente ronca por el hecho de despertarse fue terrible para mi corazón.

Sin saber sobre mi agitación interior, Freed hizo una pregunta distraídamente. El gesto de cepillarse el cabello parecía escandalosamente sexy.

—¿Qué hora es…?

—Justo antes del mediodía… Oye, ¿está bien que no hagas tus deberes?

Al preguntar, Freed frunció un poco el ceño.

Su expresión me dice que no quiere oír hablar mucho de ello.

—Hmm, creo que ya he hecho bastante por adelantado ayer, así que estaré bien hasta el mediodía, sin embargo… Alex también está ahí… ¿Lidi? ¿Está bien tu cuerpo?

—Si preguntas esto, me gustaría que te hubieras controlado un poco…

Me asombra que Freed se preocupe por mi estado físico, aun así contesté:

—Me duelen los músculos de todo el cuerpo. Especialmente las caderas y el abdomen… Te has pasado absolutamente.

—La culpa es de Lidi por ser tan linda. Con esa reacción es imposible que un hombre no responda.

—¿Qué pasa con eso…? Qué teoría más extraña.

Cuando protesté así, Freed se rió un poco y chocó nuestras frentes.

Ese gesto también me pareció curiosamente dulce, y me sentí extrañamente avergonzada.

No sé hasta qué punto se dio cuenta, pero mientras me abrazaba con fuerza me susurró al oído:

—Fufu… Lidi me había dicho un raro “está bien”, por lo que había pensado que sería un desperdicio no disfrutarte a gusto.

—Cielos…

Cuando Freed dio las gracias con una dulce sonrisa, me puse aún más tímida.

¿Qué es esto…?

¡¡Es extremadamente vergonzoso!!

La voz de Freed es dulce como un agua saturada de azúcar, me dio tanta vergüenza que ni siquiera pude burlarme de él.

Mi cerebro ya está a punto de estallar por esta situación que es más embarazosa que el sexo.

Cuando me callé sin poder soportar la timidez, Freed me besó la mejilla.

—Fufu, esto debería estar bien. Tienes las orejas muy rojas. Si reaccionas de forma más tierna, querré hacerlo de nuevo.

—Ah…

Maldita sea, después de todo, fue a propósito.

Como parecía disfrutar a fondo de mi reacción, me sentí agotada.

—Discúlpame… ya. Estoy agotada por la mañana…

—¿De verdad? Yo estoy en perfecta forma. Es el efecto de Lidi.

Ciertamente, su complexión se ve bien, con lo animado que está recordé la historia de ayer.

—¿Eso es… sobre el control del poder divino del que hablabas ayer?

—Sí. Con la “Flor Real” no hay problema con el control en sí, pero, al sostener a Lidi, mi libido se reduce y mi condición mejora aún más.

—No me sorprende el hacerlo tanto… Más bien, Freed. No hemos usado ningún anticonceptivo… ¿Está bien tener un hijo antes del matrimonio?

Me pregunto si no es algo malo.

Es algo que me preocupa desde hace tiempo, así que pensé en aprovechar la oportunidad para preguntar.

Freed ladeó la cabeza ante mi pregunta, como si no entendiera lo que decía.

—¿Por qué no? Sería feliz teniendo un hijo en cualquier momento.

—Eh… Ah… Ya veo…

Al no entender por qué Freed no ha usado métodos anticonceptivos ni una sola vez, había querido preguntarle al respecto, pero como lo afirmó como algo natural no había nada más que pudiera preguntar.

Ya veo… Freed sería feliz.

Parpadeé incesantemente. Me sentí inesperadamente sacudida.

Me sorprendí cuando noté que me sentía feliz por sus palabras.

Es más, hasta yo pensé que estaba bien. Incluso si él respondió sin cuidado.

¿Qué me está pasando? No lo entiendo.

—¿Lidi?

—Es… Es… no es nada.

—Ya veo, entonces está bien, pero Lidi…

—¡Hey, hey, Freed! ¡Levantémonos ya!

No queriendo continuar esta charla, cambié de tema desesperadamente.

Yo misma saqué el tema, pero quise evitar que me causara más problemas.

Tengo un mal presentimiento sobre el futuro.

—Lo entiendo…

Aunque Freed sonrió con amargura ante mi sugerencia, asintió y, apoyándome firmemente, me levantó.

Luego, con calma, hizo una pregunta mientras me miraba fijamente.

—Oye Lidi, ¿te vas a casa?

—Eh… Sí, eso es lo que estoy planeando.

Me sentí aliviada por el cambio de tema, así que respondí con sinceridad a la pregunta de Freed.

Me quedé aquí porque lo prometí, pero no tengo intención de quedarme más tiempo.

Pensando así, asentí, pero el rostro de Freed se tornó visiblemente contrariado.

—¿Freed?

—¿Por qué…? Lidi ya ha sido reconocida como mi princesa consorte, por lo que no es necesario volver.

Por alguna razón, me reprochó en un tono fuerte. Aunque me desconcertó su aspecto, expuse mi punto de vista.

—Eh, sí, pero, sigo siendo sólo una prometida.

Como no estamos casados, seguiré volviendo a casa.

Personalmente, pensé que era una razón adecuada. Por eso di esta respuesta, sin embargo, Freed no parece pensar así. Eso está mal, negó con la cabeza.

—¿Aunque la “Flor Real” esté allí? Nadie cuestionará que te quedes aquí todo el tiempo. Lidi lo sabe, ¿verdad?

—Lo sé, pero…

Puedo entender su punto de vista.

Con la existencia de la “Flor Real” expuesta, incluso si sólo soy una prometida, dentro del castillo, seré tratada completamente como la Princesa Consorte de Freed. Y eso significa que la gente que levanta las cejas dejará de hacerlo.

Mirándome finalmente, Freed transmitió claramente sus palabras.

—Ciertamente, la posición de Lidi sigue siendo la de mi prometida, así que podrás volver a casa si lo deseas. Pero, no quiero devolverte. Odiaría volver a esta habitación sin Lidi aquí… ¿Eh? El mes de separación fue insoportable. Así que, por favor, quédate conmigo.

—Uu…

No pude encontrar palabras para su seria petición.

Si lo dijera en broma, creo que me negaría fácilmente, pero al decírmelo con una cara inesperadamente seria no tenía ni idea de qué hacer.

—Lidi. Quiero estar contigo. ¿No sientes lo mismo, un poco?

Al decirlo con una voz aparentemente triste, negué por reflejo.

—¡Ese no es el caso! Pero…

Al notar mi lapsus de habla, mi voz se apagó.

Agarrando mis manos, Freed continuó.

—En ese caso, está bien, ¿no?

—Pero…

La inusual enunciación es mala, ya que no puedo encontrarla verdaderamente desagradable.

Estar al lado de Freed es agradable. Por eso no diré que no quiero quedarme.

Aun así, miré a Freed de forma coqueta.

—No es desagradable… Pero después de casarme no podré volver a la residencia ducal a menudo… Así que quiero quedarme allí hasta el último momento, pero es inútil… me pregunto…

Como dijo Freed, puedo ir a casa, no hay ninguna regla que obligue a una prometida a quedarse en el Palacio Real antes de la ceremonia de matrimonio. Así que, si es posible, me gustaría ir a casa.

Con la forma en que Freed está ahora, es muy capaz de encerrarme en su habitación.

Quiero evitarlo.

Quiero salir a divertirme en la ciudad, hay innumerables cosas que quiero hacer.

Me gustaría que no me encarcelaran aquí sin ningún tipo de preparativos.

—Entiendo los sentimientos de Lidi. Pero, quiero permanecer a tu lado.

Freed puso fuerza en sus manos, demostrando claramente su intención sin dar un paso atrás.

Nuestras posiciones dibujan líneas paralelas perfectas. Porque tampoco tengo ganas de ceder.

—Uuu… Entonces, ¿por qué no hacemos esto? —Pensando que no hablamos, hablé así.

—¿Lidi?

—Quiero ir a casa. Freed quiere que me quede aquí. Nuestras opiniones no coinciden. Entonces, ¿tenemos que coincidir? Si no te gusta que me vaya a casa, detenme. Si me detienen, Freed gana. Como no puedo regresar, me quedaré aquí. Pero, si vuelvo a casa, gano, así que déjame quedarme en casa normalmente entonces.

El límite de tiempo es hasta que Freed termine sus tareas de oficina hoy.

Cuando anuncié eso, Freed me miró fijamente a la cara. Mientras me miraba a los ojos intentando leer mis intenciones, me mantuve sin apartar la mirada.

Al poco tiempo, Freed suspiró como si se hubiera rendido.

Supongo que entiende que no me echaré atrás pase lo que pase, igual que él.

—Si mantengo a Lidi en mi habitación hasta entonces… ¿será mi victoria?

—Sí. Si Freed vuelve, no tendré más remedio que rendirme por hoy… Bueno, pensaremos en el asunto mañana…

—¿Puedo usar a las damas de la corte, la Guardia Real, todo…?

—Por supuesto. Es un juego simple. No importa lo que uses no lo llamaré injusto.

A cambio, no te enojes cuando mis medios sean expuestos. 

Mientras murmuraba eso por dentro, asentí, a lo que Freed puso cara de duda.

—¿No es demasiado ventajoso para mí…?

Sabía que diría eso. Por eso elegí cuidadosamente las palabras.

—Cierto… Por eso tengo una condición. Hasta que vuelvas, quiero estar sola en la habitación.

—Lidi… ¿Estás tramando algo?

Freed trató de leer entre líneas el porqué quería estar sola.

Entonces, le respondí con una amplia sonrisa.

—Aunque lo haga, no puedo ir a casa si no puedo salir de aquí. Ten por seguro que dejaré una carta cuando me vaya a casa, y me pondré en contacto contigo cuando llegue.

—Esa será la declaración de victoria de Lidi… Lo entiendo. Ciertamente, si hablamos más, no habrá fin, así que eso está bien… No te dejaré escapar.

—Tampoco me detendrán fácilmente. Escapar es mi punto fuerte.

—Lidi ya se me ha escapado dos veces, así que me gustaría evitar una tercera.

Mientras me abrazaba, Freed se reía preocupado.

Ciertamente, he escapado dos veces, sin embargo, es bastante embarazoso decir que he sufrido una derrota decisiva una vez.

No hace mucho señaló mi identidad y me obligó a entrar en el compromiso.

—¿Cuándo empezamos?

—Cuando Freed se vaya a la oficina… Oye, tengo hambre, por ahora, ¿por qué no comemos algo?

En medio de nuestra charla, mi estómago hizo un ruido sordo y se hizo el silencio por un momento.

Realmente, me gustaría que mi estómago no retumbara durante una charla así.

Este estómago mío, no puede leer el ambiente.

Mientras colgaba la cabeza por la vergüenza de este momento, por alguna razón, me acariciaron la cabeza.

—Kuku… Bien, me pondré en contacto con Clara para que almorcemos un poco antes.

—Por favor…

Su risa me avergonzó aún más.

Aun así, como es la verdad que me ha entrado hambre, asentí con la cabeza.

Llamó a Clara y comimos el almuerzo.

Entonces… El juego comienza.

Lo siento, Freed…

Usaré cualquier medio a mi disposición.

No tengo ganas de ser una prisionera todavía…

| Índice |

3 thoughts on “¡No quiero ser Princesa! – Capítulo 68: Ella y su apuesta (1)

  1. CieloFlowlight says:

    Tengo el presentimiento que nuestro sexy y bello ex-asesino formará parte del plan de escape. No puedo esperar por el siguiente capítulo aahhh
    Espero que no sean historias de otros personajes y tenga que esperar a que vuelvan al principal u.u
    Gracias por el capítulo ❤️

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *