Reencarné en una mujer egoísta – Capítulo 38: Lectura

Traducido por Devany

Editado por Sakuya


La puerta que da al jardín se encontraba abierta, permitiendo que entre una agradable brisa.

En aquel espacio tranquilo y silencioso, solo se podía escuchar el sonido del pasar de las páginas del libro, junto al suave susurro de los árboles.

Ya veo…

Mientras pensaba que todavía quería que agregaran ilustraciones, hojeé las páginas de un libro lleno de personajes. Este era un libro mágico que me había prestado el jefe de la Unión de la Cooperación. El por qué quiso dármelo fue debido a los problemas que causé antes, terminó ordenándome leerlo de forma muy estricta.

El libro en sí era bastante interesante, así que no tengo quejas, pero la expresión cansada que el Jefe…

Al leer el libro, comprendí que la cantidad de poder mágico que tenía era extraordinaria. Hasta el punto en que no puedo evitar preocuparme…

No había nadie en este mundo que no poseyera poder mágico, pero solo unas pocas personas pueden liberar dicho poder de sus cuerpos y utilizarlo. La magia liberada fuera del cuerpo era proporcional al poder mágico dentro de este.

La cantidad de poder mágico que se necesita para usar la magia de hielo y dejar que nieve en toda la capital era realmente ridícula.

Nadie me dijo directamente que fue obra mía, pero desde ese día todos hablaban de mi extraordinaria falta de sentido común.

Todo el mundo ya ha decidido que fue obra mía sin confirmar primero. Si esto no fuera obra mía, estaría completamente devastada. ¡Todos eran tan crueles! ¡Maa, lo peor es que si fue obra mía!

Ese incidente parece ser un milagro en las calles. Me sorprende que se haya vuelto tan serio, pero parece ser la consecuencia de la caída de la luz.

La “Luz” que cae no era la luz que ilumina las calles, sino la luz de la magia curativa.

¿No trae cambio a la condición física, pero de alguna manera te hace sentir mejor? Debido a que fue solo en un lugar, existe la posibilidad de que haya sido obra de la gente, pero han surgido rumores que dicen que fue un “Milagro”.

—Todos están exagerando demasiado…  —Inconscientemente dejé escapar un suspiro acompañado de una queja.

—Me parece mejor informar que no estás reflexionando.

Salté de la sorpresa ante la repentina voz que vino detrás de mí.

D-duque C-christhard… por favor no me asustes de esa manera.

El alto duque estaba detrás de mí con una impresión abrumadora.

El rey es demasiado indulgente, ¿no te parece?

El duque Christhard continúo hablando mientras me miraba.

—Estoy muy agradecida por su simpatía y aprecio hacia este yo indigno. Recibo sinceramente la disciplina del duque Chirsthard y de todos los demás y la grabo en mi corazón.

—Si lo dijeras desde el principio, creería esas palabras, pero… ¿eres consciente de ti misma? —sus palabras me atravesaron como cuchillas.

Sí, de hecho, es como dijiste…

Soy consciente de mí misma. Enormemente. Lo soy, pero si pierdo debido a la culpa aquí, mis pecados pasados ​​surgirán y se volverán problemáticos.

Prohibición de realizar el viaje. Realmente era una lástima. ¿Sellar mi magia?

—Eso me recuerda, ¿Tiene algún negocio aquí hoy, duque Christard?

Debido a que no quiero que se desentierren mis problemas pasados, cambié de tema.

—… Ah, bueno. Vine a expresar mi gratitud por el pañuelo del otro día. —El duque dejó escapar un suspiro cansado, mientras se explicaba.

—Realmente no es algo para lo que tuvieras que venir personalmente…

¡Seriamente! Quiero decir, se lo di al duque Christhard de mala gana… no, no había de otra… incluso peor que eso…

No hay forma de que no pueda darle algo a Christhard después de darle al joven Arthur, a la señorita Anneliese, a la señorita Bianca y a todos los demás residentes. Más que recibir agradecimiento, me gustaría disculparme.

—Al parecer, “La cortesía es una cosa importante indispensable para los seres humanos” —como respuesta a la sorpresa que se mostraba en mis palabras, el duque Christhard sólo guardó silencio.

Ah, te lo dijo la señorita Bianca, ¿no es así? ¡Puedo aceptar eso!

Sin embargo, sorprendentemente, la señorita Bianca parece ser quien toma las decisiones. Apuesto a que fue sermoneado suavemente en armonía.

He recibido una amable carta de agradecimiento de Bianca-sama. ¡Es realmente una buena dama! Te enviaré dulces de nuevo, ¡bien!

—Maa, solo decir gracias por ese asombroso pañuelo puede no ser suficiente.

Un pañuelo asombroso… eso no era un elogio, ¿verdad?

Bien, ese pañuelo tenía un bordado de poder mágico como el chaleco de Wirbel. Pensé que me regañarían de nuevo si usaba tanto poder mágico como lo hice para el chaleco de Wirbel, así que creí que me había moderado mucho con este, sin embargo… he recibido la evaluación de “asombroso pañuelo”.

Bueno, bordar con poder mágico es absurdo en primer lugar, supongo…

—Me alegra que lo hayas recibido.

—Es donde me tardé, ya sea para sermonearte o agradecerte. Maa, gracias.

¡Me alegro! No solo había conseguido calmar la furia de Berta, sino que también pude aplacar los sentimientos del duque Christhard. ¡Regaño evitado!

El duque Christhard era un hombre de pocas palabras, pero el brillo agudo en sus ojos da miedo, ¿sabes? Además, ¡el perpetuo silencio era pesado! Él podría ser la primera persona que no quiero que me sermonee.

—Por cierto, ¿cómo van tus preparativos de viaje?

Ya he hablado sobre el viaje con el duque Christhard e incluso me permitió llevar a Wirbel.

—Sí, espero una seguridad perfecta y un viaje cómodo.

—Ya veo… Me gustaría aconsejarle que lo tome con moderación, pero no se puede evitar ya que Wirbel está de acuerdo.

Para mis palabras llenas de confianza, el duque se mostró incómodo porque me excediera de nuevo, pero la seguridad de Wirbel parece ser importante.

—Entonces, es hora de que me vaya, pero… ¡Amalie!

—¡Sí! —Habiendo gritado mi nombre de repente, respondí sobresaltada.

—Ten cuidado. —dijo con tono autoritario para luego dejar la biblioteca en silencio.

Esta persona realmente brilla, pensé, mientras lo miraba irse.

Esta persona brilló desde que lo vi por primera vez. La razón por la que la habilidad brilla era por su valor, por lo que puedo entender de inmediato. Pero, ¿por qué brillaba el duque Christhard?

Podría estar convencido por la razón por la que me dio Wirbel, pero las personas que no son Christhard también podrían hacer eso.

¿Entonces por qué? No puedo llegar a una conclusión incluso si lo pienso. ¿No le causé problemas a la señorita Bianca al casarme? Cuando pienso que se lo puse difícil a dos personas que se aman, no pude evitar sentirme afligida y murmurar una disculpa.

Sin embargo, mis preocupaciones fueron canceladas con la confesión de la señorita Bianca.

No causaste ningún inconveniente. Porque habrá dicho eso…

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