Reencarné en una mujer egoísta – Capítulo 40: Viajar es peligroso, después de todo.

Traducido por Devany

Editado por Sakuya


Qué debería hacer, no esperaba que pasara algo como esto.

El camino había sido tranquilo, gracias a que habíamos tomado la contramedida “visible, pero invisible” nadie nos había detenido o atacado. Me había asegurado de aplicar el efecto mágico no solo en el carruaje, sino también en el caballo y los caballeros que hacían guardia. Cuando solté el hechizo antes de acercarnos a una ciudad, no tuvimos ningún contratiempo, tampoco hubo problemas al pasar junto a otros viajeros o carruajes fuera de la ciudad.

Sin embargo, al parecer no se podía considerar un viaje si todo salía según el cronograma. El incidente de ahora solo lo demostraba. Pero, bueno, ¿qué debería hacer?

Cuando terminamos de cruzar la carretera pasamos a movernos por el bosque. Ya que hasta ahorita todo había ido viento en popa, pensé que no pasaría nada en el bosque durante el día, con el sol filtrándose por las copas de los árboles, que podría salir mal.

A decir verdad, esa forma de pensar fue mi error.

Mientras más nos adentrábamos, nos encontramos con árboles mucho más grandes que obstruían el sol, haciendo que el entorno frente a nosotros se volviera sombrío. Cuando apreciábamos aquel peligroso entorno, Dieter se levantó de improviso y miró a una dirección en concreto, soltando un gruñido.

—¿Q-qué pasa? ¿Pasa algo malo?

Debido a ese movimiento repentino de Dieter, que antes estaba muy tranquilo tumbado a nuestros pies, Wirbel terminó preguntando con ansiedad qué era lo que pasaba. Como respuesta, Dieter le contestó con un bufido, manteniéndose de pie sin moverse durante un buen rato. Cuando había pasado un tiempo y el carruaje siguió avanzando sin problema o percance alguno, bajó la vigilancia y se tumbó en el suelo como antes.

—Madam, ¿ha pasado algo?

—Sí, pero parece que todo va bien ahora.

Me asomé por la ventana, curiosa, el camino antes oscuro y tenebroso desapareció, dejando atrás aquello que había preocupado a Dieter. Tal vez debió haber notado algo peligroso, pero parece que logramos evitarlo gracias al camuflaje mágico que puse.

Suspiré aliviada y saqué un poco de té para todos, buscando aliviar la tensión anterior.

—Madam, si desea tomar té, entonces yo me encargo. Espera, no es que tenga problema alguno, pero… ¿de dónde vino el té?

Justo cuando Berta me miró a mí y al té con ojos sospechosos, preparándose para comenzar a regañarme, se escuchó un débil grito atrás nuestro.

Inconscientemente abracé a Wirbel y miré por la ventana, buscando encontrar la fuente de aquel sonido, pero el ruido parecía venir desde muy atrás nuestro, así que me fue imposible confirmar algo.

—¿Ha pasado algo? —Le pregunté al guardia de afuera.

—El carruaje que viajaba detrás de nosotros probablemente haya sido atacado… Cuando íbamos por la carretera se alejó de nosotros.

—Es eso así…

—Por alguna razón nuestro carruaje no fue atacado, pero quizás sea peligroso seguir avanzando… —El caballero de la guardia, que sirve a la Casa Flaksburb, miró hacia atrás con el ceño fruncido.

Nuestra seguridad era la máxima prioridad de los caballeros. Sin embargo, debe sentirse en una encrucijada, porque su honor tampoco le permite abandonar a las personas detrás nuestro a su suerte. Después de todo, si tomaban la decisión equivocada, podrían terminar poniéndonos en peligro a las personas que se supone debían proteger, puedo entender perfectamente su vacilación.

Después de todo, yo siento lo mismo.

Deberíamos seguir avanzando si considero la seguridad de Wirbel, pero no puedo evitar dudar al pensar en el destino de las personas detrás nuestro. Lo más probable es que incauten sus pertenencias, y que las maten o las vendan, entonces solo les esperarían días difíciles en su vida a partir de ahora.

Incluso si lo que los atacó no sean bandidos, sino tal vez algún monstruo, su destino no será mucho mejor.

No es que mi objetivo sea salvar a todos y convertirme en una defensora de la justicia, pero no podía abandonar a alguien cerca de mí que estaba en peligro de muerte.

Si seguía dudando sobre lo que les depararía a aquellos extraños, la posibilidad de que sus vidas se estuvieran extinguiendo, era alta, además, mientras más dejaba pasar el tiempo más lejos nos encontrábamos de ellos, y más difícil sería dar la vuelta.

—¡Mamá, estoy bien! Este carruaje es extremadamente seguro, ¿verdad? Papá me dijo que nunca abandonara el carruaje en caso de peligro. ¡Dijo que es terriblemente seguro!

Wirbel, que sintió mi vacilación, me dio sinceras palabras de aliento.

Sin embargo, ¿cuánto sabía el duque Christhard sobre este carruaje…? ¿Qué tipo de red de información tenía? Después de todo, el Guardia Imperial no debería tener acceso a un servicio secreto… Como sea, su observación no estaba errada. Tal como dijo el duque Christard, este carruaje era seguro.

Si lo pongo en la barrera dimensional, nadie podría dañarlo… Un, tomé una decisión.

—Entonces, ¿salvamos a todos?

—¡Sí, mamá! —exclama Wirbel, mientras asiente con una expresión seria.

Estoy profundamente conmovida por lo maduro y fuerte que se vuelve cada día, pero ahora no era el momento para pensar en eso, así que inmediatamente ordené que escondieran el carruaje y lo custodiaran los caballeros de la guardia. El grupo atacante no nos ha notado. Así que era una ventaja que teníamos que aprovechar.

Como no nos habían descubierto, lo mejor sería acercarnos sigilosamente y derrotarlos en silencio. No veo necesario irrumpir de frente y descartar la ventaja que teníamos.

Como caballeros, quieren entrar en la batalla y derrotar a los bandidos o monstruos con valentía, pero están locos si piensan que se los permitiré. Los Caballeros están cubiertos por la magia “visible, pero no visible”. Además, llevan símbolos en los hombros bordados con mi magia, por lo que su defensa es impecable. Así que, sigilosamente, desde atrás es la mejor opción… ¿no?

—Sí, esta fiesta itinerante está cubierta de magia que nos hace imperceptibles para los demás. No podremos ser reconocidos por otros a menos que llamemos demasiado la atención.

—¿¡Qué dijiste!? ¿¡Existe ese tipo de magia!?

Aunque están ansiosos por ayudar, los caballeros se quejaron de mi propuesta de tomar al enemigo por detrás. Sin embargo, cuando les expliqué mi magia, sus bocas se abrieron de asombro.

—Yo, ya veo, así que es por eso que este viaje fue demasiado tranquilo. Además, era extraño que siempre nos ignoraran cuando hablábamos con los viajeros en el camino. —el primero en recuperarse fue el capitán de los caballeros, quien después de decir eso, de alguna manera, asiente con la cabeza.

Ah, después de todo tuvo un efecto dañino. Debido a que la magia no está operando sólo cuando estamos en los alrededores de la ciudad, otras personas no nos percibieron.

Aunque no había peligro de ser atacados, se cortó la comunicación normal. De hecho, no se puede evitar que pensaran que los estaban ignorando, ya que no les informé sobre el efecto de la magia. Debería haberles explicado correctamente sobre esto, lo siento.

Pero era difícil saber qué mantener en secreto y que sí mencionar. No era bueno hablar demasiado, pero también era difícil no guardarte todo.

—Madam, reprimiremos al enemigo mientras ellos no sepan de nosotros, así que por favor espéranos aquí por un momento. ¡Dominic! ¡Carl! ¡Protejan a madam y al joven Wirbel! —habiendo dicho eso, todos los demás caballeros, a excepción de esos dos, se fueron en silencio con sus caballos.

—Mamá, ¿estarán todos bien?

—Sí, son la élite que el duque Christhard seleccionó específicamente para este viaje. Seguramente regresarán a salvo.

Era normal que Wirbel quisiera salvar a la gente detrás nuestro, pero también estaba preocupado por la seguridad de los caballeros. Como no estoy familiarizada en absoluto con la batalla, me encontraba igual de incómoda. No obstante, no podía dejar que Wirbel lo notara.

Para asegurarme de proteger esa inocente sonrisa, aunado al hecho de que también estaba preocupada, al final, terminé enviando a Dieter tras ellos.

Los cinco que quedamos en el carruaje podíamos escuchar ligeros sonidos de batalla, pero debido a la lejanía, no podíamos confirmar el desarrollo de esta.

Luego de pasados varios minutos, mi preocupación empezó a crecer al ver que no regresaban.

¿Estarán bien? ¿Sería mejor si fuera a ayudar?

Tal vez con mi magia sea capaz de ayudarlos, pero también existía la posibilidad de que me convirtiera en una carga. Si iba, ellos se concentrarían en protegerme por sobre lo demás.

Esperar aquí es la mejor opción, pero… ah, estoy muy preocupada.

Después de decidirme a esperar, al ver que se tardaban cada vez más en llegar, mi ansiedad solo creció a niveles exorbitantes, al final no sería sólo mi imaginación, ¿les habrá pasado algo?

Mientras trataba de no mostrarle mi creciente ansiedad a Wirbel, los Caballeros finalmente regresaron. Contrario a mis expectativas, todos regresaron sanos y salvos.

¡Me alegro! ¡Realmente! Una sonrisa flota en todo el rostro de Wirbel también.

—Madam, sentimos haberla hecho esperar. Como era de esperar, los bandidos estaban atacando el carruaje. Sin embargo, nos ocupamos de ellos, todos fueron capturados vivos, así que notifiqué al pueblo y llamé a soldados.

—Está bien, me alegro de que todos estén a salvo. ¿Te retrasaste un poco? ¿Están a salvo las personas que fueron atacadas?

—Sí, había un total de veinte bandidos, por lo que tomó tiempo obtener un control completo. Las personas atacadas tienen algunas heridas, pero nada que ponga en peligro su vida. —Nos explicó el capitán con calma al vernos todavía inseguros.

—¿¡Veinte!? Eso es bastante, ¿no? Estoy muy contenta de que nadie se haya lesionado.

—Sí, gracias a la magia de madam, el enemigo no notó nuestro acercamiento en absoluto, y por alguna razón, nuestras armaduras brillaron cuando las espadas enemigas se acercaron a nuestros cuerpos. Sucedió varias veces, así que no es solo mi imaginación… Madam, soy consciente de que esto es una falta de respeto, pero ¿has usado otra magia además de la que has explicado antes? —Por alguna razón, mientras preguntaba aquello, la sonrisa que mostraba daba miedo.

Además, todavía no le he respondido, pero sus palabras suenan como si ya hubiera decidido que era obra mía.

Pues, ¿sí? ¡Fue obra mía! ¿¡Qué está mal con eso!? Eso es correcto. Lo hice sin decírselo a nadie, eh ~ Mou, el capitán está haciendo una mueca tan seria, ¡Señor seriedad! ¡No te preocupes por las pequeñas cosas! Sólo tienes treinta, ¿verdad?

Intenté engañarlo con una sonrisa mientras me burlaba de él en mi mente.

—Yo, ¿me pregunto? ¿A qué te refieres?

—Madam… ¿has vuelto a hacer algo? Estabas en medio de las explicaciones en el carruaje, ¿no? —Escucho el profundo suspiro de Berta desde atrás.

Esto es malo. Aunque podría engañarlos si estuvieran solos, todos me atacaron en conjunto.

¡Estoy siendo atacada por el tigre en la puerta principal y el lobo en la puerta trasera! ¡Qué alguien me ayude~! ¡Sálvenme~!

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3 thoughts on “Reencarné en una mujer egoísta – Capítulo 40: Viajar es peligroso, después de todo.

  1. CecilianoBueno says:

    Y aquí es cuando todos se deben inclinar y agradecer a su señora por su maravillosa intervención

    Gracias por continuar

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