Sentido Común de una Casa Guerrera – Capítulo 6: Mis huellas (2)

Traducido por Tomoe

Editado por Sakuya


—…Bueno Melly. Antes de comenzar a entrenar, déjanos probar cuánto puedes moverte actualmente.

Antes de comenzar el entrenamiento en toda regla, padre revisó mis habilidades.

—Fumu… eres capaz de moverte más de lo que había pensado que podrías.31

Como resultado de correr alrededor de la mansión, mi fuerza física básica era alta comparada a otros niños de la misma generación. Porque he estado jugando en el bosque detrás de la mansión que no ha sido tocado, este tiene sus propios obstáculos naturales.

Y porque he perseguido animales salvajes, mi visión kinésica y reflejos eran también un poco buenos.

—Incluso así, someterte a entrenar… todavía tienes un largo camino por recorrer.

Y así el menú de entrenamiento empezó, era un infierno de menú y no quería pensar en lo que vendría después de eso. Me tenía que levantar en la mañana antes que el sol saliera, y correr. Tres vueltas alrededor de la mansión. Aunque eran solo tres vueltas, correr alrededor de una mansión tan grande era difícil.

—…uuu.

En cuanto terminaba de correr, me sentía tan mal, que me hacía querer vomitar.

Al terminar, bebo agua con sal tomando un pequeño descanso, luego reinicio mi entrenamiento.

Después de correr viene la exploración en el bosque de la mansión a pie.

El interior del bosque tiene todo tipo de terrenos, y los pequeños altibajos de ellos son bastantes lindos.

Un pequeño riachuelo que no tiene ningún puente construido para poder cruzarlo, estaba en medio de acantilados que tenían la altura de dos personas. Para poder cruzarlo, uno tiene que bajar y luego volver a subir.

Parece que la razón por la que el bosque no había sido tocado, era por el propósito del entrenamiento de padre.

—…Tsusu.

Mientras estaba escalando el acantilado, mi mano desafortunadamente golpeó una roca, haciendo estallar una de mis ampollas. Mirándola, la palma de mi mano estaba de un rojo brillante.

Por el momento, descendí el acantilado y lavé mi mano ahí. El agua clara brillaba cuando la luz del sol caía sobre ella con una pequeña cantidad de sangre mezclándose con ella, dejando una línea roja a medida que fluía.

Arranqué una parte de mi ropa que no se estaba húmeda, y la enrollé alrededor de la palma de mi mano, luego volví a escalar el acantilado.

La ampolla fue el resultado por la práctica de balancear una espada. Todas las tardes, para poder reproducir los movimientos que padre me enseñó, no hacía nada que no fuera practicar el balancear la espada.

Aunque no se sentía tan pesado con solo sostenerla, después de repetitivamente balancear la espada varios miles y miles de veces, mi brazo eventualmente se entumeció por su peso.

Cuando lo hacía una y otra vez, antes de darme cuenta mi palma se volvió así.

Después de aguantar el dolor y trepar el acantilado, volví a correr. Cuando terminé el recorrido a través del bosque, era finalmente la hora para mi descanso de mediodía. Incluso si no tenía apetito y no comía, no sería capaz de moverme… así que, adecuadamente, comí la comida que tenía frente a mí.

Después de un descanso corto, todo lo que hice fue balancear la espada hasta que el sol se ocultó.

Hasta que padre regresara, todo lo que hice fue repetir eso. Cuando terminaba de comer mi comida de la tarde, colapsaría en casa como si estuviera muerta.

…Ese era mi día a día.

—Debo hacerlo estrictamente.

Exactamente como padre dijo, él no permitía ninguna simple queja. Incluso si me veía vomitando, él solo miraría desinteresadamente. Parece que, si digo una simple palabra de queja, él inmediatamente pararía el entrenamiento.

No me podía permitir eso del todo. Incluso yo pienso que fui con un vigor espeluznante.

Después de todo, si me veía objetivamente, una joven niña que ni siquiera había alcanzado la edad de 10, estaba haciendo un entrenamiento desde la mañana hasta la tarde sin siquiera jugar un poco.

Quería ser fuerte, quería venganza… ese era mi único propósito.

Todo el día y noche, no hice nada que no fuera entrenar.

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