Poco después, durante un desayuno tardío en la estancia de Claude, dejé caer la noticia.
—Esta noche planeo ausentarme por un momento.
En ese instante, la mano de Claude, que sostenía la vajilla, se detuvo de forma repentina. Seguí leyendo “Un día me convertí en una princesa – Capítulo 117”
El silencio llenó el aire.
Ishakan fue incapaz de comprender las palabras de Leah, entonces, la realidad lo golpeó y su atención se centró en el pequeño rostro frente a él.
—¿Tienes asuntos que atender en este lugar? Seguí leyendo “Matrimonio depredador – Capítulo 45: Noche de luna llena”
—¿Qué fue eso…? —se acercó a Leah, el conde Valtein—. ¿También se golpeó la cabeza cuando se rompió las piernas?
—Creo que sí.
—¡Incluso está pensando en enviar a sus caballeros al palacio real! No importa cuánto poder tenga, ignorar así a la familia real, es demasiado… Seguí leyendo “Matrimonio depredador – Capítulo 44: Casa de subastas”
Gracias a la pintura que hizo de las manos y pies de su hijo, el vestido de Qing Feng se había manchado con tinta. En el momento en que estaba saliendo del cambiador, Ru Yi se acercó.
—Señora, la Belleza Yu está aquí.
¿Qué está haciendo aquí? Seguí leyendo “Harem Imperial – Capítulo 87: Agitándose (3)”
¡El Día de la Fundación Nacional por fin había llegado!
Su Alteza y yo no habíamos tenido tiempo a solas desde hace un tiempo…
Después de todo, ¡estábamos tan ocupados!
Dado que era el evento más importante del país, conseguimos concluir los preparativos de última hora en compañía de mi hermano. Al finalizar, estábamos agotados, como zombies. Seguí leyendo “Dinero de consolación – Capítulo 71: Día de la Fundación Nacional”
—No lo creerías si te lo dijera. Es mi… novio.
Después de que Kali dijera esas palabras en voz baja, de repente se sintió avergonzada. Aunque había vivido durante eones, nunca había estado expuesta al amor entre un hombre y una mujer. Decir la palabra “novio” por capricho hizo que se sintiera avergonzada. Seguí leyendo “Elección Absoluta – Capítulo 105: Volvamos a casa”
—Err, veamos, lo siguiente es…
—Todavía hay cosas que comprar…
Como resultado del trabajo desesperado de todos desde entonces, logramos reabrir la tienda con seguridad después de un mes.
Seguí leyendo “¡No quiero ser Princesa! – Extra 5: Su secreto (4)”
Violette oyó el familiar crujido de pasos.
—¿Eh? —dijo una voz sorprendida.
Violette se giró inmediatamente al oírlo. Era un error suponer que nadie más vendría aquí. Después de todo, ella misma estaba aquí; tenía sentido que alguien más se escabullera con la esperanza de evitar a otras personas. Se sorprendió mucho más cuando vio la cara del intruso, ya que era una que reconocía.
Seguí leyendo “¡Juro que no volveré a acosarte! – Capítulo 73: Estos primeros segundos serán conocidos como “destino””
Los jueces eliminaron al participante con la puntuación más baja. Emily, que por lo general clasificaba en primer o segundo lugar, cayó al quinto puesto, y Hayden quedó en penúltimo lugar, apunto estuvo de hacer las maletas. Casi se desmayó cuando él y el participante con la puntuación más baja se pararon frente a Bonnie, esperando su sentencia. Nunca pensó que estaría en una posición tan embarazosa.
Cuando regresó a la villa, perdió el control; volcó la nevera para agarrar todas las cervezas y beberlas. Los participantes lo evitaron, temiendo que pagara su ira con ellos. Seguí leyendo “Pronto, utiliza el rostro del demonio – Arco 8 – Capítulo 10”
El libro mágico… ¿Dónde estará…?
¡Oh, lo encontré!
Sin perder tiempo, lo abro con impaciencia, pero mis dedos titubean mientras tiran de las páginas.
Seguí leyendo “¡Me convertiré en la villana que pasará a la historia! – Capítulo 56”
—¿Qué pasa con el gran duque?
—Cuando recibió el informe del equipo de búsqueda que acababa de hacerse cargo, inmediatamente regresó a la residencia. Dijo que volvería mañana.
—¿Dejó al vice chambelán en el templo?
—Sí. Por cierto, era muy terco. Tenía tres costillas lesionadas, pero seguía preguntando sobre las actualizaciones del equipo de búsqueda cada hora. Según me dijeron los sirvientes, no comió adecuadamente. Seguí leyendo “Prometida peligrosa – Capítulo 82”
Escuchando a un lado, Tina que no entendía la situación actual ladeó la cabeza, desconcertada. Al principio, Lilia tampoco sabía lo que Kris estaba pasando, pero de inmediato se dio cuenta de algo. Los resultados del examen acababan de publicarse, así que de seguro se trataba de algo relacionado con eso. Pensando desde la perspectiva de Kris, Lilia pudo adivinar lo que Kris iba a preguntar.
De seguro sobre qué “medidas” había tomado Lilia para conseguir esa puntuación. Seguí leyendo “La poseída hija del Duque – Capítulo 55”
Bajo la guía de un famoso maestro, como si hubiera activado un hack, el cultivo de Xiao Yi ascendió con rapidez. A pesar de que en medio de él, hubo algunos imprudentes que vinieron a buscar problemas, todos fueron oprimidos por su fuerza, y sin querer, se ganó el corazón de muchas chicas. En las últimas etapas de su vida, logró hazañas aún más impresionantes, como luchar contra practicantes herejes, matar demonios y conquistar reinos secretos. Cada vez que parecía estar en desventaja, siempre cambiaba las tornas, bien despertando de repente alguna habilidad única y eliminando a la parte contraria con un fuerte rugido en nombre de la luna, o bien haciendo que algunas chicas que no podían vivir sin él le tendieran la mano en el momento justo. Y gracias a estas experiencias, obtuvo aún más oportunidades. Seguí leyendo “Mi discípulo murió una vez más – Capítulo 44: La trampa del protagonista te está engañando”
Eli sonrió con alegría como un ángel muy inocente. Su voz sonó melodiosa y alegre mientras continuaba.
—Arrojala al fuego y veámosla morir. Así es como prosperaremos.
El marqués parpadeó despacio, luchando con claridad por comprender lo que Eli quería decir.
—Piénsalo, padre. ¿Dónde se torció todo? ¿Cuándo empezó todo esto? Todo se remonta al momento en que esa zorra sobrevivió al ritual de sacrificio. Seguí leyendo “El contrato de la Princesa y la Duquesa Monstruosa – Capítulo 64”
—¡¿Romper el compromiso?!
La voz de Eli resonó en la habitación. Gritó asustada delante del Príncipe y se tapó rápido la boca, observando con cautela su reacción. Por suerte, Arlendo no se preocupó de molestarse por su descortesía, aunque su sirviente la miró de manera amenazadora.
—Me han informado de que ya fuiste elegida candidata, ¿correcto? Si es cierto, tampoco será un problema esta vez. Seguí leyendo “El contrato de la Princesa y la Duquesa Monstruosa – Capítulo 63”