Después de que terminaron los acontecimientos en la red de comercio de esclavos, la vida volvió de forma sorprendente a su rutina habitual. Tal vez fuera el efecto del poder de Lakis, pero ya no había ningún sujeto sospechoso del inframundo merodeando cerca del escondite de Leo ni alrededor de la casa de Yuri.
Tan solo recordar lo ocurrido en el mercado de esclavos aquel día dejaba a Yuri sin palabras. Seguí leyendo “Te equivocaste de casa, villano – Capítulo 56: Diferencia entre un melodrama y un romance angustiado (1)”
Tres estrellas participaron en aquel episodio de Abrazar la naturaleza con amor: Ruan Ying, Li Youfeng y Chen Xun. Cada uno acudió acompañado de su familia, conformando un grupo de nueve personas en total.
Había dos estrellas masculinas y una femenina; entre los niños, dos niñas y un solo niño. Seguí leyendo “El renacimiento de una estrella de cine – Capítulo 46: El pez de A-Bai”
Han Dong estaba comiendo cuando, de pronto, se atragantó.
—¿Qué pasó? —preguntó Yu Ming.
Han Dong hizo un esfuerzo por tragar lo que tenía en la boca y, con tono nervioso, dijo: Seguí leyendo “Al límite – Capítulo 157: Ay, Ay, Ay… El sonido del llanto”
Vio que la mano de Tang Mo estaba manchada de sangre seca. Durante la pelea, todo había ocurrido con tal rapidez que Fu Wenduo no la había notado antes. Ahora, bajo la luz del sol, podía ver con claridad que el dedo índice de Tang Mo estaba casi cortado; un hilo de carne nueva crecía lentamente en el borde de la herida, que tardaría aún unas horas en cerrarse por completo.
Había pasado tanto tiempo que Tang Mo casi había olvidado la lesión. Seguí leyendo “La Tierra está en línea – Capítulo 146: No quiero matar a nadie. Son ustedes quienes me atacaron”
El frío de principios de primavera se había ido desvaneciendo poco a poco, dejando tras de sí un tiempo inusualmente cálido, con una suave brisa ocasional que resultaba excesivamente agradable.
Un tiempo tan hermoso era perfecto para una excursión primaveral. Caminar por la hierba verde, saborear el agua del río en las manos, tumbarse en la hierba, sentarse con un grupo de amigos a charlar y comer, hacer fotos del paisaje… Una experiencia maravillosa. Seguí leyendo “Una Verdadera Estrella – Volumen 4 – Capítulo 32: Noria”
Tenía el sueño profundo para empezar, pero ahora que estaba enferma, dormía como si hubiera caído muerta. Estuve a punto de despertarme un par de veces, pero en cada ocasión, algo parecía arrullarme de nuevo, permitiéndome seguir descansando. Por ejemplo, si el calor subía por mi cuerpo, algo frío lo aliviaba al instante, haciéndome sentir cómoda otra vez. Gracias a todo eso, pude dormir plácidamente.
Tan plácidamente, de hecho, que abrir los ojos fue sorprendentemente fácil. Mi cuerpo… se siente renovado. Sin moverme, solo abrí los párpados. ¿Hmm? ¿Eh? La fiebre ha bajado. Ha desaparecido por completo. La suave luz del sol que entraba por la ventana indicaba que era de día. Seguí leyendo “La hija del Emperador – Capítulo 38”
Ciudad de Shanghai, Torre Trascendental de las Nueve Revoluciones, Auditorio Principal.
Sobre un gigantesco monumento de piedra negra, erigido en el escenario del auditorio, había una densa serie de textos blancos que fluían sin parar.
Se encontraban cientos de personas sentadas en el auditorio, la mayoría hombres y mujeres de mediana edad. Había algunos jóvenes y ancianos, y un pequeño número de miembros de comunicación con cámaras en la mano. Seguí leyendo “Elección Absoluta – Capítulo 227: Defender la torre”
El joven oró frente a la estatua durante varias horas, y el Dios de la Luz lo observó a través del espejo de agua durante todo ese tiempo. En su mano sostenía una copa de cristal, la cual contenía un néctar dorado que desprendía un aroma rico y dulce al girar. Normalmente, ese aroma incitaba al Dios de la Luz a saborear con calma, deleitándose en cada sorbo.
Pero ese día no tenía ningún interés en ello. Las palabras amorosas que fluían de los labios rosados del muchacho eran mucho más dulces que cualquier vino. Seguí leyendo “Pronto, utiliza el rostro del demonio – Arco 10: Capítulo 2 (1)”
La trampa de Qiu Qian para Bai Li necesitaba tiempo para desplegarse por completo, como una red invisible que se tensaba con cada día que pasaba. Bai Lang sabía bien quién había provocado el incendio, pero este no le dio detalle alguno sobre lo que seguiría. Comprendía que si, él lo supiera, solo conseguiría preocuparlo.
Aun así, en el corazón de Qiu Qian ardía una convicción firme: los tres miembros de la familia Bai debían ser desalojados de esos dos apartamentos. ¿Quién los obligó a meterse con Bai Lang, impulsados por la codicia de unos simples ladrillos? Seguí leyendo “El renacimiento de una estrella de cine – Capítulo 45: Abrazar la naturaleza con amor”
Wan Li Qing regresó a China al día siguiente.
Wang Zhong Ding fue personalmente a recogerla y ambos se sentaron un rato en una cafetería cercana al aeropuerto.
El estado psicológico de Wan Li Qing era bastante bueno en comparación con los días previos a su viaje al extranjero. Ahora tenía las mejillas más sonrosadas y la piel más suave y luminosa, lo que la hacía lucir aún más hermosa. Seguí leyendo “Al límite – Capítulo 156: Rebelión Total”
Los ojos de Li Chaocheng se movían con rapidez mientras hablaba, pensando en cómo escapar y evitar revelar información.
Los dedos de Tang Mo se agitaron y se oyó el claro chasquido de la afilada hoja al incrustarse en la tierra. El frío cuchillo se aferró al dedo cortado de Li Chaocheng, listo para atravesar su carne en un instante. Seguí leyendo “La Tierra está en línea – Capítulo 145: Mayor Fu, ¿ya nos conocemos bien?”
Recostado en la cama y comiendo una hamburguesa, Tang Feng bebió un sorbo de gaseosa. No miraba al cuarto de baño, el cual emitía débiles chapoteos, sino a la puerta fuertemente cerrada.
Daba bastante miedo. Si alguien quisiera acabar con su vida, le resultaría fácil entrar sin hacer ruido y, mientras él estaba profundamente dormido por el cansancio, un simple cuchillo podría acabar con su vida sin hacer sonido.
Algunas personas tienen la capacidad y los medios para hacer tales cosas. Tang Feng no quería saber nada de esa gente, aunque antes… Seguí leyendo “Una Verdadera Estrella – Volumen 4 – Capítulo 31: Vacaciones”
Ladeé la cabeza ante el hecho de que Kaitel me llamara por mi nombre de la nada. Solo me miraba en silencio.
¿Está intentando hablarme con la mirada o algo así? Oye, papá, que yo sepa no sé leer la mente. ¿Qué tal si tenemos una buena conversación y aclaramos las cosas? Ya puedo hablar el lenguaje humano. ¿Eh?
—Tu nombre es demasiado largo. Seguí leyendo “La hija del Emperador – Capítulo 37”
—La primera persona en limpiar la Isla del Terror de las Pesadillas ha aparecido. Participante, Shi Xiaobai, ¡ha sido enviado al segundo nivel!
Esta resonante voz llena de autoridad entró en los oídos de todos los novatos. Casi todos se quedaron boquiabiertos.
¿Cuánto tiempo había pasado? Seguí leyendo “Elección Absoluta – Capítulo 226: Un terremoto entre novatos”