Traducido por Lugiia
Editado por Sakuya
Dejando nuestra marca con la brillante victoria de nuestra primera batalla, nos escondimos en el Principado de Rinmel.
Eso fue para esperar y ver cómo se movía el enemigo.
Aunque ciertamente salimos victoriosos en nuestra primera batalla, eso no significaba que el enemigo se hubiera metido en un aprieto catastrófico.
Seguí leyendo “Sentido Común de una Casa Guerrera – Capítulo 134: Marchando hacia la batalla decisiva”
Traducido por Lugiia
Editado por Sakuya
—¡General, hemos derrotado al enemigo!
La batalla contra los mercenarios en el territorio Anderson se desarrolló ante mí.
Parks diseñó la estrategia de batalla basándose en la información traída por los subordinados de Alf, mientras yo llevaba a cabo sus planes junto con un pequeño número de miembros del cuerpo de guardia.
Seguí leyendo “Sentido Común de una Casa Guerrera – Capítulo 133: El campo de batalla del general”
Traducido por Lugiia
Editado por Sakuya
Luego, cruzamos en secreto la frontera entre el reino de Tasmeria y el Principado de Rinmel.
Un largo y estrecho camino se extendía ante mis ojos. Frente a ese estrecho camino, que estaba rodeado de escarpados acantilados a ambos lados, calmé mi corazón.
—Están aquí… —murmuré en voz baja al escuchar el sonido de cascos de caballos que se acercaban cada vez más.
Seguí leyendo “Sentido Común de una Casa Guerrera – Capítulo 132: Victoria”
Traducido por Lugiia
Editado por Sakuya
Después de despedirme de Louis, me dirigí a nuestra mansión en la capital, donde el cuerpo de guardia de la casa del marqués Anderson ya estaba alineado en el campo de entrenamiento.
Me puse rápidamente la ropa de Mel en mi habitación y me dirigí al campo. Ahí, desde la plataforma, miré a los aproximadamente cien miembros del cuerpo de guardia.
Seguí leyendo “Sentido Común de una Casa Guerrera – Capítulo 131: Al campo de batalla”
Traducido por Yonile
Editado por Meli
A primera vista, cualquiera asumiría que Ishakan era un mal bailarín. Sin embargo, al verlo moverse con tanta gracia con la música, Leah pensó que le habían enseñado a bailar la danza de Estia de antemano.
—Parece que tienes la habilidad de atraer problemas —Leah rompió el silencio. Su falda giraba como una flor antes de caer con gracia alrededor de sus pies.
—¿De verdad insistirás en jugar a la princesa cuando bailamos? —Ishakan sonrió.
Seguí leyendo “Matrimonio depredador – Capítulo 27: Tan rojo como la sangre”
Cuando un hombre alto salió y le hizo preguntas, se sintió intimidada. Pero otra persona, una mujer, que estaba detrás de él le dijo con suavidad que bajara la voz y él no gritó ni se resistió. En ese momento, Eli se armó de valor y les contó lo del carruaje en llamas camino al templo. A cada segundo, la paranoia se impacientaba. Así que divagó y dijo algunas cosas sin querer. Pero nadie la interrogó más. Y antes de que pudieran hacerlo, corrió rápido de vuelta a la mansión.
—Hice bien. Sí, hice lo correcto. Seguí leyendo “El contrato de la Princesa y la Duquesa Monstruosa – Capítulo 19”
—Es realmente un café…
—Hmm… ¿dudabas de eso, Arge?
—Bueno, si miras el vestido de mi hermana, la mayoría de la gente pensaría en una casa de té en lugar de un café.
Seguí leyendo “El vampiro reencarnado solo quiere una siesta – Capítulo 72: Un solo destino”
Traducido por Maru
Editado por Sharon
Enfrentándose de repente al castillo real, sus pasos para salir del carruaje fueron muy cautelosos. Se sintió aturdida ante la tranquilidad del castillo real, que era demasiado silencioso para su enorme tamaño. Mielle siguió a Isis, mirando de reojo los alrededores fingiendo ser una sirvienta, y pronto un grupo de personas se acercó.
—Veo a Lohan Croa —dijo Isis, dándose cuenta que se trataba del rey de Croa a pesar de la distancia, y se apresuró a hacer una reverencia. Los caballeros y sirvientes la siguieron, y Mielle también se inclinó rápidamente.
Seguí leyendo “La Villana Revierte el Reloj de Arena – Capítulo 101: Una elección irreversible (2)”
Traducido por Lugiia
Editado por Sakuya
De repente, levanté la cabeza.
—¿Por qué me has dicho la verdad ahora…?
En el momento en que pregunté eso, Louis bajó su mirada.
Seguí leyendo “Sentido Común de una Casa Guerrera – Capítulo 130: Mi aflicción (2)”
Traducido por Lugiia
Editado por Sakuya
Han pasado dos semanas desde que me encontré con el príncipe Edgar en la biblioteca.
Todavía no he podido ver a Louis. Parece que ha pasado mucho desde la última vez que nos vimos.
Aunque… no es como si nos hubiéramos reunido tan frecuentemente dentro de la Academia.
Seguí leyendo “Sentido Común de una Casa Guerrera – Capítulo 129: Mi aflicción (1)”
Traducido por Lugiia
Editado por Sakuya
Dos días después, mi padre reunió a todo el cuerpo de guardia en el campo de entrenamiento.
—¡Atención! —gritó el general Gazelle, comandante del cuerpo de guardia, ante su llegada.
En ese instante, todos los miembros se enderezaron. De pie frente a ellos, mi padre observó sus movimientos.
Seguí leyendo “Sentido Común de una Casa Guerrera – Capítulo 128: La determinación de mi padre”
Traducido por Lugiia
Editado por Sakuya
—Por aquí.
Dejando atrás a mi padre y al señor Romeru, guié a Louis hacia la oficina.
Y así, pasaron tres días… Ni él ni yo dejamos la habitación.
Seguí leyendo “Sentido Común de una Casa Guerrera – Capítulo 127: La determinación de un hijo”
Traducido por Lugiia
Editado por Sakuya
Visité la casa del marqués Anderson junto con Louis. Por supuesto, nuestro objetivo era compartir información sobre este asunto.
Cuando terminamos de dar nuestro informe, el estudio de Gazelle, en la villa de los Anderson, quedó envuelto en una extraña atmósfera de tensión.
—Ya veo… Entonces, Wels…
Seguí leyendo “Sentido Común de una Casa Guerrera – Capítulo 126: La discusión entre el primer ministro y el general”
Traducido por Army
Editado por Sakuya
En uno de sus días de descanso, Fii había decidido dar un paseo por el castillo real. Su paseo, sin embargo, pronto fue interrumpido por lo que parecían ser voces que discutían en la distancia.
Para ser precisos, dichas voces provenían del pabellón trasero donde Fii solía vivir.
—¿¡Por qué no me dejas ver a la señora Fii!?
Seguí leyendo “Voy a vivir mi segunda vida – Capítulo 11: La incursión de Lynette”
—¡Maldita sea!
El hombre, que todavía estaba ahí, maldijo y trató de golpear la mano de Bethrion. Pero Bethrion ni siquiera se inmutó. Se limitó a mover su dura mirada hacia el hombre. El hombre se retorció con patadas y por fin escapó de Bethrion. Por supuesto, eso solo fue posible porque él aflojó su agarre sobre él. Seguí leyendo “El contrato de la Princesa y la Duquesa Monstruosa – Capítulo 18”