Cuando desperté por la mañana, me encontré con el rostro durmiente de mi guapo hermanito. Además, algo grande estaba tocando mi espalda baja. Bueno, una erección matutina es un fenómeno fisiológico normal después de una buena noche. Seguí leyendo “Vida en el campo – Capítulo 8: ¡No puedes hacerlo temprano por la mañana!”
Vida en el campo – Capítulo 7: El hermano pequeño se volvió extraño
[Leichel]
Hace un mes, Yuan que resultó herido en la guerra con el Reino Roland por fin regresó al Castillo. Perdió su impecable condición física como era de esperar, pero seguía emitiendo esa solemne presencia que tanto me asombraba. Seguí leyendo “Vida en el campo – Capítulo 7: El hermano pequeño se volvió extraño”
Vida en el campo – Capítulo 6: Crecí
[Yuan]
Llegué al punto donde puedo mover mi cuerpo, pero de alguna manera todavía siento dolor aquí y allá, así que estoy ayudando a Aine en su sustento como una forma de rehabilitación. Seguí leyendo “Vida en el campo – Capítulo 6: Crecí”
Vida en el campo – Capítulo 5: Eso no es cebo, Daigorou
[Aine]
Después de eso, no recuerdo cuántas temporadas pasaron. Mi piel blanca se bronceó, tomando el color de la tierra, los dedos que sólo agarraban plumas en el pasado también se convirtieron en las manos ásperos de un trabajador. Seguí leyendo “Vida en el campo – Capítulo 5: Eso no es cebo, Daigorou”
Vida en el campo – Capítulo 4: Disfrutar plenamente de una vida campestre
[Aine]
Los ruidosos cacareos de Gen el pollo se convirtieron en mi alarma.
La cama dura, diferente a la del Palacio Real, me convenía. Cuando me levanté, el gato llamado Calico todavía estaba acurrucado en la cama. Me deslicé en silencio para no despertarlo y preparé un poco de café en la cocina. [1] Seguí leyendo “Vida en el campo – Capítulo 4: Disfrutar plenamente de una vida campestre”
Vida en el campo – Capítulo 3: Adiós, Castillo
Llamé a la puerta y me encontré con el rostro del Primer Ministro Carl Jansen. Tenía una expresión disgustada.
—Oh, si no es su alteza Aine. ¿Has vuelto a reportar tus errores con Su Majestad? Seguí leyendo “Vida en el campo – Capítulo 3: Adiós, Castillo”
Vida en el campo – Capítulo 2: Soy muy odiado
La trompeta resonó por el pasillo.
Me sentí asombrado y profundamente conmovido por el sonido rítmico del instrumento. ¡Es una hermosa melodía tocada cada mañana! Seguí leyendo “Vida en el campo – Capítulo 2: Soy muy odiado”
Vida en el campo – Capítulo 1: Recordando las memorias de mi vida anterior
De repente, recordé las memorias de mi vida anterior.
En mi vida anterior, fui un tipo normal y aburrido, sin rasgos particularmente atractivos, que se cansó de vivir en la ciudad, así que dejé el trabajo para emigrar y vivir en el campo. Seguí leyendo “Vida en el campo – Capítulo 1: Recordando las memorias de mi vida anterior”
Campo de azucenas – Capítulo 3: La pérdida de sus virginidades
Traducido por Sharon
Editado por Nemoné
[Lorna]
— ¿Qué sucedió esta vez, señorita Anne…? ¿Ohh? ¡¿Eeeh?!
Manteniendo las apariencias porque fui demasiado ruidosa, abrí mis ojos lo más que pude para quemar la escena en frente mío en mi cerebro. En el cuarto, el cuerpo de la señorita Anne estaba temblando.
Me pregunto por qué es tan hermosa.
Mi ropa interior está mojándose. Seguí leyendo “Campo de azucenas – Capítulo 3: La pérdida de sus virginidades”
Campo de azucenas – Capítulo 2: Los sentimientos de Lorna
Traducido por Sharon
Editado por Nemoné
[Anne]
Por un largo tiempo, sentí que estaba en una pesadilla.
Ahora mismo estoy en el baño, por alguna razón.
♦ ♦ ♦
—Eh, ¿Lorna? E-E-Esto es diferente, er…
El final de la oración comenzó a perder fuerza cada vez que abría la boca. Seguí leyendo “Campo de azucenas – Capítulo 2: Los sentimientos de Lorna”
Campo de azucenas – Capítulo 1: He reencarnado
Traducido por Sharon
Editado por Nemoné
[Anne]
Vamos a decir que llegué a la conclusión de que he reencarnado en un mundo diferente… No, sería mejor decir transferido.
Al parecer obtuve las memorias y el cuerpo que originalmente le pertenecían a Anne Rose Ainkfalts. Pero, aun así, la persona que era no desapareció, sino que nos fusionamos. Seguí leyendo “Campo de azucenas – Capítulo 1: He reencarnado”
Campo de Azucenas – Prólogo
Traducido por Sharon
Editado por Nemoné
Las primeras personas metidas en este lío, fueron mi yo masculino y mi yo femenino. Hombre y mujer, cambiamos sin importar si lo piensas o no.
Ese día, fui a comprar el almuerzo a una tienda de convivencia porque la escuela duraba hasta el mediodía. Sin embargo, en el camino, tras haber ignorado una luz roja, un camión se acercó frente a mis ojos…
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— ¡Uwaaaaa! Seguí leyendo “Campo de Azucenas – Prólogo”
Con el Rey Demonio – Capítulo 4
Traducido por Jenei
Editado por Sakuya
—Yato, es difícil comer. Muévete un poco.
Tokimori susurró tranquilamente en un restaurante de comida rápida en el camino a casa desde la Universidad. Escondió los movimientos de su boca con su hamburguesa. Seguí leyendo “Con el Rey Demonio – Capítulo 4”
Con el Rey Demonio – Capítulo 3
Traducido por Jenei
Editado por Sakuya
Para asistir a la 69ª Reunión del Solsticio de Verano, Tokimori y Yato fueron conducidos por Katsumoto desde Tokio a la casa principal. Puesto que Katsumoto era su agente e instructor, eran cercanos, así que él haría cosas como conseguir un traje de cola para que encajara correctamente, y conducir a los lugares que eran difíciles. Oyó que si se convirtiera en un maestro demoníaco de primera clase, tendría varias personas atendiéndolo como choferes y secretarios privados, pero Katsumoto era más que suficiente para Tokimori. Seguí leyendo “Con el Rey Demonio – Capítulo 3”
Con el Rey Demonio – Capítulo 2
Traducido por Jenei
Editado por Sakuya
En su habitación privada en un cibercafé, Tokimori no hizo nada más que ver películas durante ocho horas. Él no estaba engañando, él sólo tenía momentos durante su trabajo donde tuvo tiempo que matar. Estaba interesado en los dos primeros, por lo que se estaba divirtiendo y disfrutando de ellos, pero ver películas durante ocho horas para matar el tiempo se estaba haciendo difícil. Por ahora solo estaba mirando fijamente la película que escogía jugando con la pantalla del ordenador en silencio. Yato estaba al lado, en la habitación privada junto a la suya, manteniendo un ojo en su próximo objetivo. Ya que Yato no estaba cerca, y la computadora estaba conectada a internet, como un hombre, Tokimori quiso zambullirse en el mar de sitios web con fotos sucias y videos que podía buscar de forma gratuita, pero no estaba permitido. No era porque estuviera en medio de un trabajo tampoco. Seguí leyendo “Con el Rey Demonio – Capítulo 2”
