Dicen que nací hija de un rey – Capítulo 03: El mundo y la escala de los hombres (1)

Traducido por Lucy

Editado por Meli


—Siempre es agradable para los hijos —dijo Gachaban, apuntando su dedo hacia mí—. Chicos, esto no es un perro.

Hey. ¿A qué te refieres?, soy un ser humano. Oh, mi orgullo. Pero no hay tal cosa como eso.

—¡Papi! ¡Papá!

Él sonrió amargamente mientras yo abrazaba su pierna. Había mejorado, en el pasado, me habría abofeteado diciendo “es molesto”, pero ahora solamente lo dejaba. Y algunas veces incluso me da una palmada en la cabeza con su mano.

¿No es una gran mejora? Es molesto, pero no se puede evitar.

—Padre, ¿estás aquí? —Kim Hwanseok se inclinó educadamente.

Kim Kwansung refunfuñó, para saludar al perro. Si tienes más de ocho años, deberías llamarlos “padre” o “madre”, pero a él no parecía importarle tal etiqueta.

Tampoco parecía importarle mucho la clase de apertura a la que debería estar escuchando. En primer lugar, el camino de Kim Hwansung fue designado como “Noche” y la etiqueta real no es importante cuando se trata de la noche.

—Hwanseok está acostumbrado a operar con caballos de fuerza.

—Todavía no estoy acostumbrado a ello.

Kim Hwansung sonrió de nuevo.

—Si lo hubiera tirado, lo habría hecho hasta el final.

No es gran cosa el por qué este tipo me llamó… en realidad no. Era una excusa para mirarme a la cara.

—Es una carta de tu prometido. —anunció Gacheban.

♦ ♦ ♦

Kwak Kihyun y Han Jinsoo entraron a la Academia Imperial de Maná. Y fueron asignados a la misma habitación.

—Oye, Jinsoo. ¿Qué diablos estás escribiendo tantas veces que borras? Tú nunca me has escrito una carta, ¿o sí? —se quejó Kwak.

—Sí. Una vez.

—¡Una sola vez! ¡Si sigues haciendo eso, me pondré celoso!

Han Jinsoo empujó lentamente a Kwak Kihyun, mientras sonreía.

—¡Ahhh! —Kwak gritó cuando salió volando hacia atrás y se golpeó contra la cama.

—¡Bastardo! ¡¿Por qué usaste el maná?!

—Puedes resistirlo con maná.

—¿Estamos nosotros dos en la misma clase? No, no, no. Soy como un humano ordinario comparado con el más talentoso de todo el Imperio.

Kwak Kihyun frunció el ceño y observó a Han Jinsoo con sus mejillas infladas, como si fueran niños.

—Qué emocionante.

—Quédate callado, estoy ocupado.

—Lo sé. Estás escribiéndole a tu prometida, ¿no es así?

—No es de esa manera. —Han Jinsoo se detuvo, vacilante.

—¿No es por eso que estás escribiendo una carta?

—¡No es así!

Kwak Kihyun se acercó a Han Jinsoo y se paró detrás de él.

—Entonces, ¿a quién se la enviarás? ¿Me la estás escribiendo a mí? ¿Una carta de amor?

—Muérete.

—Oh, este maravilloso encanto me sigue gustando. —Sonrió, volvió a la cama y silbó—. No me golpees con maná.

Han Jinsoo, quien es alabado como un genio en el Imperio y también llamado un monstruo porque aprende los contenidos difíciles demasiado rápido, tuvo que pasar alrededor de seis horas escribiendo una carta hasta la mañana. Kwak Kihyun se levantó, frotando sus ojos.

—¿Qué estás haciendo? ¿Sigues en tu escritorio?

—No sabes su número de teléfono, ¿o sí? —preguntó Han Jinsoo con mucha seriedad.

—¿Tiene sentido para una mujer tener un celular en primer lugar? No pueden usarlo porque no tienen poder. ¿Qué sucede contigo? ¿Quién eres?

♦ ♦ ♦

Recibí la carta de Gachaban. La expresión en su rostro era algo seria, e incluso pensé que había una conspiración de traición.

No, no puede ser. Solo tengo ocho años.

“Una carta de tu prometido”. Mi prometido.

Volví a mis sentidos. Es Jinsoo. Es una carta de Jinsoo. Recibí una carta del hombre con la misma voz y cara de Jinsoo. Quería preguntar “¿por qué lo más cercano a Dios está sosteniendo esta carta?” pero me contuve. A las princesas no se les permite fácilmente preguntarle algo al rey. En vez de eso, sonreí.

—¡Esta chica está muy feliz de que su padre la haya llamado!

Gachaban levantó su barbilla y me observó por encima del hombro. Eres más alto que yo de todas formas. Mirando al pájaro engreído que parecía decir, “Por supuesto. Deberías estar agradecida.”, estaba luchando con todo mi cuerpo. A veces sentía que quería golpearlo.

—Ustedes deben haberse acercado mucho ya. Estoy feliz si él mira a esta chica.

—Él es un buen chico.

Pero no sé por qué no luce tan bien. Kim Hwansung me recordó de eso. Él es un idiota, pero hoy fue de ayuda.

—Padre, ¿por qué luces tan decaído…? —preguntó Kim Hwansung de forma informal—. Oh, esto no está bien.

A pesar de ser una monarquía, en la que la libertad no está garantizada, el sistema de estatus social no es tan estricto. Incluso las doncellas tratan a las princesas con un poco de comodidad.

—No me gusta.

—¿Eh? ¿Qué quieres decir?

¿Qué? ¿No soy una hija idiota, o sí? Si no quieres que tu hija sea tomada lejos por alguien más… ¿entonces qué? También se trataba de mis ilusiones y mis delirios de grandeza. Maldita sea.

—Me lamenté cuando escuché que debería tener un hijo como él. Para tu información, Hwanseong también es un genio.

Un genio que no es demasiado bueno. Pero Hwanseok respondió correctamente.

—Me pondré más serio.

—Está bien, muy bien. Entrás en los rangos de los genios. Él es simplemente demasiado bueno.

Sí, maldita sea. Él es bueno y yo soy una niña de mente superficial.

—La niña debe estar feliz de estar comprometida con una persona así.

Él asintió con su cabeza.

—Bueno, he escogido a su esposa muy bien —respondió Gachaban—. Tengo una cena con algunos académicos mañana.

—¡Sí, padre!

Ahora los dos perros negaron con la cabeza como si los estuviera molestando.

—El día de hoy, la niña está muy feliz, muy feliz de ver a su apuesto padre. La niña está muy emocionada.

Él adora que hable de él. Supongo que al rey le gusta la adulación. Me incliné educadamente y me di la vuelta. Entonces, Gachaban me llamó.

—Espera.

—Sí, padre, adelante.

—De ahora en adelante, —habló luego de pensar por tres segundos—. Deberíamos eliminar la palabra “padre” del diccionario. Es el nombre de un rey.

¿Qué estás diciendo? Kim Hwanseok, que es genial, e inteligente, me lo explicó.

—Usa otra palabra para reemplazar “padre”.

Entré en pánico por un momento. No puedo creer que te desharás de la palabra “padre”. ¿Por qué tan de repente? ¿Qué sucede con él? ¿Qué está mal?

Estoy asustada.

—¿Oh… pa…?

Gachaban, quién lo escuchó, sacudió la mano fríamente de nuevo. Él no lo expresó en palabras, pero lo dijo con su cuerpo.

—Es molesto, así que sal de aquí.

¿Qué es esto…? ¿Debería gustarme? ¿O no? ¿Qué? No lo sé.

Lo que dijo resultó ser verdad. Después de ese día, las princesas no tenían permitido usar la palabra “padre”. Dijiste que eras un rey, pero eliminaste la palabra porque querías escuchar  “papi”. Eres esa clase de hombre.

♦ ♦ ♦

Cuando me reunía con los académicos, en la ceremonia de té, les explicaba cosas superficiales que ellos interpretaban bien y producían resultados acertados. Como ahora, que les hablo de la noción de la mano invisible de Adam Smith.

—¡Oh…! ¡Qué genio eres!

—¡La ley de oferta y demanda…! ¡Definitivamente!

Están domesticados por el maná. Es un mundo donde todo es posible a partir de una pequeña idea. Incluso pueden volar, aunque yo no lo he visto, pero estoy segura que si les doy el concepto a los estudiosos, pueden sacar bien los resultados.

—Su Majestad, pienso que la princesa debe ser admitida en la escuela. Si no se puede, consígale un tutor privado. Daré un paso adelante e intentaré hacerlo lo mejor posible.

Puedo tener una doble máscara con los hombres, me mostraba feliz, pero estaba triste. Todos expresaban sus opiniones muy duramente, ya que pensaban que el rey diría: “¿Qué clase de estudio le serviría a una chica?”, pero la respuesta del rey fue muy buena.

—Haz como te parezca.

En ese momento, había recibido la oportunidad de recibir lo que se llamó una “clase” que las princesas nunca habían tenido antes. Debí haberlo sabido la última vez que borró la palabra “papá”. A partir de ahora, eres un hombre genial y elegante.

Cómo aprendí más tarde, muchos eruditos del palacio real se pelearon por mí, que era solo una niña. Se enseñaban unos a otros. Los conceptos de la Tierra parecían haberles dado un fresco nuevo enfoque. Era Alex quien comenzó a enseñarme a través de esa competencia, que fue otro punto culminante en mi vida… Es una historia lejana, y se trata de otro evento importante para mí.

♦ ♦ ♦

Tengo tres hermanos, dos de ellos son una escoria, pero Kim Hyungsuk, el primer príncipe, es muy apuesto. Es de mi estilo. Está siendo mantenido en el Imperio, pero cuando viene al reino, nunca olvida visitar mi habitación.

Kim Hwanseok estaba concentrado leyendo un libro mientras caminaba por mi habitación y no se percató de la llegada de mi hermano mayor.

Corrí y lo abracé, feliz, sintiendo una calidez en mi interior.

Kim Hyungsuk se paró frente a Kim Hwanseok, mientras me abrazaba.

—Oh, hermano, ¿estabas aquí? Lo siento. No lo sabía.

Kim Hwanseok me observó en los brazos de Kim Hyungsuk. El lápiz que sostenía en la mano se rompió. Kim Hyungsuk sonrió feliz.

—No, te entiendo por completo.

—¿Qué es eso…?

—Vamos, ¿quieres abrazarla?

—No, es contagioso.

Kim Hyungsuk siguió sonriendo feliz.

—Entonces, ¿por qué rompiste el lápiz cuando ella me abrazó?

—Por accidente… Ella es solamente un pequeño perro.

Quiero matarlo ¿por qué no deja de decirme perro? Oh, estoy molesta. Estoy segura de que me escucharás de nuevo.

—¡Bienvenido!

La muñeca de trapo cayó.

—No lo creo… me está abrazando.

—¿Cuándo llegaste aquí, hermano?

Oh, mi primer hermano, es tan apuesto y confiable. Eres el mejor, de verdad. Gracias por ser mi hermano. Es diferente de estos pendejos. Phew. Estoy contenta de conocer un humano así.

—Perro, vayamos a dar un paseo —dijo Kim Hwansung mientras levantaba la muñeca de trapo.

—¿Qué?

—Mi padre me dio permiso. Ellos dicen que no puedes ir afuera del palacio pero puedes ir donde yo esté. Será bueno tenerte.

—¡Vayamos juntos! ¡Iré a dar un paseo!

Mi habitación y el comedor, eran mi mundo, lo que debían ser unos pocos edificios empezaban a sentirse gigantescos. Kim Hyungsuk golpeó la cabeza de Kim Hwansung.

—Vamos.

Cuando lo vi, me quejé.

—Hermano, ¡por favor acariciame también!

Kim Hyeonseok se rió, esta noche le daré otra patada alta en la manta.

Sí, soy tu hermana. Mantén esa sonrisa satisfactoria en tu cara. Estoy curando mi corazón herido mientras te observo.

—¡Puedo caminar muy, muy bien ahora! ¡Casi soy una adulta! —Caminé fuera del palacio y entonces pretendí caerme—. ¡Oh, dios mío!

Esperaba que mi primer hermano me atrapara, pero mi segundo hermano me ayudó rápidamente. Mostró un gran talento utilizando su poder, para moverse rápidamente.

—¡Hermano! Gra… ¡Kkk!

Maldita sea, mocoso. Pretendió ayudarme y me empujó hasta el suelo. Y después, rió con emoción. Te mataré, sin importar qué.

—Oh, por dios… ¿es eso humano?

Observé el movimiento de Kim Hwansung.

Por favor salvame… Hermano, no te llamaré un perdedor de vuelta.

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