¡No quiero ser Princesa! – Capítulo 117: Ella y su dulce noche (2)

Traducido por Lucy

Editado por Ayanami


—¿Eh…? No, no quiero eso.

En un instante, volví a la realidad. La acción de ayer significaba estar abrazada hasta la mañana de nuevo, como es de esperar, deseo evitar eso. He acordado que mañana iré a la cocina así que quiero librarme de eso. Justo cuando sacudí la cabeza con una cara seria, Freed levantó la voz y sonrió.

—No quieres, qué terrible. Entonces, hasta que te duermas. ¿Estará bien?

—Sip…

De muy buen humor, Freed me concedió de buena gana mi deseo. Cuando levantó la vista, encontrándola muy inusual, quizás, notando mi duda, Freed enroscó mi cabello alrededor de su dedo y dijo:

—¿Tienes curiosidad por saber por qué acepté tan obediente? Es muy sencillo. Porque Lidi se quedará aquí. Entonces, también aguantaré un poco. Cuando pensé que podría volver a casa, no pude dejar de hacerlo.

—¿De verdad…? Suena sospechoso.

Mientras lo miraba con escepticismo, Freed habló tras una breve pausa. Su rostro sonrió.

—Por supuesto, si Lidi está dispuesta es otra historia.

Dicho esto, Freed preguntó —¿Puedo? —y sin esperar mi respuesta reanudó el acto. Me besó un poco los labios con un pequeño beso y, forzándose entre mis piernas abiertas, pasó su dedo por mi abertura. En un abrir y cerrar de ojos resonaron en el dormitorio indecentes ruidos de húmedad. Con el suave roce de la yema del dedo de Freed, un estremecimiento me recorrió.

—Fuah… Ah, nn.

Los ojos de Freed se entrecerraron en señal de satisfacción mientras yo levantaba la voz de manera involuntaria. El gesto mientras enrollaba mis jugos de amor alrededor de su dedo y me lo mostraba era demasiado sexy. Al ver este tipo de Freed, sentí que mi miel espesa se desbordaba de nuevo.

—Aunque aún no he hecho nada, estás muy mojada… ¿Tanto quieres que te abrace?

—Hya…

Con un sonido salpicado, le introdujo el dedo envuelto en jugo de amor. Mi lugar húmedo y secreto que se tragaba con facilidad su dedo se tensó. Mientras metía y sacaba el dedo con lentitud, el interior de mi cuerpo se calentaba. Mi temperatura no dejaba de aumentar, incluso las respiraciones que soltaba estaban calientes. Mientras mi cuerpo se estremecía, incapaz de soportar la estimulación recibida, su otra mano acariciaba con suavidad mi pecho.

Cuando la yema de su dedo tocó un poco el brote de mi pecho, se me escapó una voz.

—Ah…

—¿Nn? ¿Está bien?

Cuando acarició de repente el capullo de mi pecho, mi cuerpo se retorció por reflejo. Sujetándome, Freed besó despacio la Flor Real de mi pecho. Sus labios se deslizaron hacia abajo, y tomando la punta de mi pecho dentro de su boca, la chupó a fondo.

—Nn… Ah, nn, se siente bien…

Con el capullo de mi pecho chupado, mi espalda se arqueó. Mientras cambiaba de manera magnífica la cantidad de fuerza, chupaba allí una y otra vez. En los momentos libres, no se olvidó de grabar marcas rojas. Muchas flores rojas florecieron en mi pecho.

Al poco tiempo soltó sus labios con satisfacción, y esta vez arañó el centro de mi pecho con la punta de su uña. Incapaz de soportar el placer exhaustivo del estímulo que me proporcionaba, dejé escapar un jadeo caliente. Un segundo dedo se introdujo en mi interior. Con deseos de más, me abracé con fuerza a Freed. Con un profundo beso en mis labios y sus dedos frotando mi interior, todo mi cuerpo palpitó de placer. Su lengua y la mía se enredaron, mientras él lamía con suavidad bajo mi lengua y se retiraba. Reticente a separarme, perseguí su lengua.

—Aann…

El largo beso terminó, nuestros labios se separaron. No es suficiente en absoluto. Lo miré con una expresión de lujuria. Con una expresión preocupada, Freed habló.

—Si me miras con esa cara de avaricia, no podré parar.

—No importa eso. Freed… Oye, quiero más.

Hice una voz de súplica sacarina. Ante mi deseo de continuar el acto, él volvió a dejar caer un beso que solo fue un picotazo.

—Lo tengo. Te haré sentir mejor.

—Fua.

Freed sacó sus dedos enterrados, que habían aumentado a tres antes de que me diera cuenta, y levantó mis piernas. De inmediato, las aseguró sobre sus hombros. Pude notar que mi húmeda y desaliñada boca de miel abierta se reflejaba en sus ojos. Incluso cuando me retorcía de vergüenza, con mi cuerpo inmovilizado con suavidad era incapaz de moverme. No podía luchar contra la parte posterior de mis muslos atrapados. Sin más, Freed acercó su cara a mi tensa boca de miel y estimuló el capullo de la flor con la punta de su lengua.

—¡Aaah!

—¿Se siente bien? A Lidi le gusta esto, ¿verdad?

Ante la repentina e intensa estimulación, mis piernas se convulsionaron. Mientras todo mi cuerpo se agitaba, Freed aumentó la estimulación sin piedad. Sujetando mis muslos, separó mi boca de miel con su mano y lamió un poco alrededor. Mis lágrimas se derramaron en gotas por el placer adormecido.

—¡Ah! Ah… Ahí… ¡no!

La sensación de su áspera lengua era tan buena que parecía que me estaba volviendo loca. Sacudí la cabeza para decir que no quería un placer tan excesivo. Pero, como era natural, no se detuvo.

—Ah, sabe tan bien. No importa cuánto lama, se desborda sin parar.

Mientras murmuraba eso, cubrió mi boca de miel no con su lengua sino con su boca y chupó. En ese momento mi cuerpo se levantó.

—¡Hiyaaa!

—Nn… dulce.

No hay manera. Eso pensé, pero el placer que me daba era tan intenso que no pude decir nada. De mi boca se filtraban incesantes gemidos mezclados con súplicas en una dulce y coqueta voz, al verme reaccionar así los movimientos de Freed se hicieron más fervientes. Mientras su lengua entraba en el interior de mi dulce boca, buscó con su mano izquierda mi pecho y pellizcó con fuerza la punta.

Ante el inesperado estímulo, mientras me quedaba sin palabras, me corrí en un abrir y cerrar de ojos. Con mi cuerpo dando espasmos como si una descarga eléctrica lo atravesara, mi interior se tensó. Al comprender que me había corrido, Freed se rió y comenzó a darme una estimulación aún más fuerte. Una vez más puso dos dedos en mi boca de miel. Mientras lamía la cabeza de mi flor justo encima con la parte plana de su lengua, estimuló mi punto placentero con sus dedos. Aunque el placer que derretía mi cerebro era tan fuerte que mi cuerpo se retorcía, con él sujetándolo no puedo escapar.

—Nn nn… Aaah… Freed…

—¿Nn?

Levantando la cara, me miró. Sus ojos azules llenos de lujuria me derretían con dulzura. De forma inconsciente, estuve a punto de decir… amor, con todo mi esfuerzo contuve mi lengua. Peligroso…

—¿Qué pasa? ¿No se siente bien?

Freed detuvo sus acciones y preguntó con malicia. Al interrumpir sus movimientos de repente, todo mi cuerpo se resintió de insatisfacción. Protesté con los ojos.

—Cielos… Aunque lo sabes. No digas cosas malas.

—¿Mm? Aunque lo digas, si no lo expresas bien en palabras no lo entenderé.

Freed, que soltó una risita con estas palabras, lo entiende a la perfección. Solo quiere que se lo diga. Cielos, por qué llegué a amar (de forma provisional) a un hombre así, un poco arrepentida, dijo las palabras deseadas.

—Se siente bien. Así que no te detengas. ¿Continuamos?

Cada parte de mí lo quiere. Cuando apelé con los ojos llorosos, él gimió un poco.

—No puedo ganar si dices esas cosas en serio…

—¿Freed?

Cuando incliné la cabeza y extendí las manos, me tomó las muñecas.

—No es nada. Oye, ¿puedo insertarlo ahora? Lidi es tan linda que ya estoy al límite.

—Nn… por favor hazlo. Yo también lo quiero.

Cuando apelé con mis ojos que quería abrazarlo, soltó mis muñecas. Así de fácil rodeé su cuello con mis brazos. Cuando lo atraje hacia mí, empujó su firme espada contra mi boca de miel. Ante la húmeda sensación de su punta palpitante, se me escapó un profundo jadeo.

—Nn…

De una sola vez su miembro invadió mi interior. Pude comprobar que entraba por completo, dado que lo había estado esperando de forma ansiosa, me apreté con felicidad a su alrededor. Quizás, gracias a haber sido abrazada innumerables veces, recordando su forma, mi interior se tragó su miembro en un abrir y cerrar de ojos.

—Aaah… Se siente bien~.

Mientras un agradable escalofrío subía por mi espalda, de forma inconsciente levanté la voz.

Incluso hasta ahora me había sentido increíble al ser abrazada por él, pero hoy no es igual. Tal vez, es porque me he dado cuenta de que lo quiero (de manera provisional). Pensando en que estoy siendo abrazada por mi amado (provisional) cielos, siento que no se puede evitar que mi sensibilidad aumente más allá de lo habitual.

—Haah…

Al apartar las paredes interiores, su calor se impregnó en el interior. Al tener mi lugar más íntimo hurgado con debilidad, sólo pude gemir con una voz dulce.

—Aan.

—Qué presión tan increíble… Hoy estás más tensa que de costumbre, ¿lo has deseado tanto?

Otra vez. Desde hace un rato Freed quiere que le diga cómo me siento. Suplicando palabras. Si es posible, me gustaría que parara, ya que es demasiado embarazoso.

—Cielos… Freed, desde hace un rato no haces más que… hyaaah.

Le fruncí el ceño con reproche, pero sólo tuvo un efecto contrario mientras empujaba sus caderas. Mientras empujaba dentro una y otra vez, Freed bajó las cejas preocupado.

—Es porque quiero escucharlo. Si Lidi es igual que yo y me desea, quiero saberlo y sentirlo. ¿Eso está mal?

Mientras me acariciaba el pecho con una mano, Freed hurgó en mi punto débil.

—Hy… ah… ah, Freed, no te muevas mientras hablas.

—Lidi tiene la culpa. Me está abrazando de manera tan deliciosa. Ha… Para constreñir tanto, tampoco duraré mucho. Nn… Apretado… Lidi, afloja un poco.

Mientras decía eso, su otra manos pellizcaba mi hinchado capullo. No hay manera de que afloje con eso.

—¡Aah! Ahí, no es bueno… Imposible. Ah, se siente demasiado bien… jeez, no es bueno.

Mientras negaba con la cabeza, Freed aumentó la velocidad de sus caderas. Ante la repentina sensación de clímax, me levanté de golpe. Volví a correrme con unas pocas embestidas.

—¡Ah ah.. nn!

—Espera… Cielos, no te adelantes. La próxima vez, lleguemos juntos.

Decir que no fue bueno, Freed no tiene piedad. Esta vez me agarró de la cintura con ambas manos, y atacó con profundidad, una y otra vez.

—Yaaah… Freed. No está bien, es demasiado profundo.

Una voz demasiado dulce y coqueta se me escapó. Mi cuerpo estaba todavía en estado de éxtasis. Durante ese momento, sólo hizo falta un empujón para excitarme aún más. Era como si todo mi cuerpo se convirtiera en una zona erógena. Al verme responder tan fácil a los estímulos, Freed me habló con ternura.

—¿Es duro correrse? Aun así, vamos a hacerlo una vez más. Lidi puede correrse más de una vez, ¿verdad? Lidi se sentirá bien tan pronto como me meta aquí.

—¡Aah!

Al tener mi punto débil pinchado con precisión, levanté una voz coqueta como un grito. Me sentí tan bien que creí que me iba a desmayar. Con la cabeza hecha un lío, seguí jadeando como él deseaba. Con el sonido de nuestras caderas chocando y el sonido del líquido mezclado, sentí que su miembro rozando en mi interior se hinchaba, creciendo en grosor. Ante la dura sensación de opresión, me aferré a él.

—¡Aah…! Ya… Se puso más gruesa, grande… Así, es imposible… ¡Otra vez… voy a venirme!

—Es porque Lidi me incita… Estoy tan desaliñado y jadeando de manera tan indecente. ¿Qué más vas a hacer para convertirme en tu cautivo?

Nunca te dejaré ir. Cuando me lo dijo, mi estómago se apretó de emoción.

—¿Lidi?

—Freed… oye… por favor, empuja tu miembro caliente más adentro.

Me apreté alrededor de él como una invitación. Quería que me llenara hasta el fondo.

—Ah, cielos… entonces, ¿por qué…?

Freed miró al cielo. Su cara se puso roja.

—Para no ser consciente de que me incitas tanto… Aquí voy.

—Nn…

Sujetando mi cintura, Freed cambió sus movimientos para poder liberarse. Igualando sus movimientos, balanceé mis caderas.

—Ah, ah, ah, ah…

El ruido de las caderas chocando sin cesar resonaba. Estos movimientos deberían ser monótonos, pero se sentían tan bien que mis lágrimas se desbordaban. Mientras su gruesa y larga espada rozaba mi parte interior, sentí que me correría de inmediato. Aun así, él solo aumentó su velocidad.

—Ah… Aah… Freed, no más.

Colocando mis manos en sus brazos, envolví mis piernas alrededor de él. Cuando lo miré a punto de correrse, él también puso una expresión de angustia como si estuviera al límite.

—Lidi… Te amo, Lidi. ¡Nunca te dejaré ir…!

—Ven, Freed. ¡Rápido! Me vengo… ¡Aaah!

—¡¡Ah!!

Con nuestras caderas apretadas con fuerza, Freed liberó su semilla dentro. Mientras su miembro se contraía, sentí que el semen salpicaba todo el camino una y otra vez. Asaltada por una extraña sensación de felicidad, así de fácil me abracé a su espalda. Feliz de que su semen caliente llegara a lo más profundo de mi ser, con suavidad dejé caer un ligero beso bajo su oreja. Ah, siento con mucha fuerza que lo amo, y sin embargo no puedo decírselo, qué fastidio.

Cuando todo salió, Freed me abrazó con firmeza. Él, que así comenzó un largo y profundo beso con nuestras lenguas entrelazadas, fijó sus ojos en mí. Sus ojos todavía tenían la habitual lujuria caliente en ellos, de verdad me desea con fuerza.

—No es lo suficiente en absoluto… ¿Está bien una vez más?

—Nn, lo es…

Mientras asentía a sus palabras pensé; si no hubiera recordado el efecto del puente colgante, podría decir con honestidad que lo amo ahora. Aun así, al darme cuenta de que hay una posibilidad, no podría seguir adelante sin resolver el problema. Lo siento por él, que me está esperando. Pero, necesito un poco más de tiempo. Aun así, puedo comprobar que, mientras era abrazada por Freed, yo solo estaba desconcertada.


Lucy
Lidi, después de todo este tiempo, en serio, ¿por qué eres tan testaruda con ese efecto del puente colgante? ¿Por qué no puedes confiar en tus sentimientos? T-T

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