Reina Villana – Capítulo 24: Sed insaciable

Traducido por Kiara

Editado por Ayanami


Ahora que el período activo ha comenzado, Kasser caminó a lo largo de las paredes exteriores desde la madrugada y toda la tarde, patrullando la región. Entre los períodos de actividad que pasaron, algo se sintió inusual.

Los soldados se reunieron alrededor de las paredes y se dedicaron a hacer flechas aceitadas. Se concentraron en lo que estaban haciendo, especialmente, por que el rey estaba de visita.

Los larks usan un material similar a un escudo lleno de energía especial alrededor de todo su cuerpo, que las armas ordinarias no pueden romper. Por lo tanto, los ataques de los soldados, se llevan a cabo usando espadas o flechas aceitadas especiales.

Dado que el efecto del arma engrasada toma mucho tiempo en ser logrado, los soldados tienen que trabajar constantemente para reponer sus aceites.

Kasser dejó de caminar y contempló el desierto.

—La intensidad del sol es diferente esta vez, mi rey —expresó Lester, el general que estaba ayudando al rey en silencio desde atrás.

—Sí, definitivamente es diferente de ayer —respondió Kasser

—El viento es suave. Siempre lo pienso, pero es absurdo que el clima sea mejor cuando estás atrapado en una pared.

—Creo que el clima que no es severo en un momento en que no podemos relajarnos, ayuda a elevar la moral de los soldados. —Kasser sonrió ligeramente. —Esa es otra forma de verlo.

Lester se sintió aliviado de que el rey no se vea incómodo. Ella había ayudado al rey, además, salió al desierto y regresó hace unos días, después se enteró de la desaparición de la reina.

Se escuchó que la pareja no estaba en buenos términos. Pero, Lester pensó que solo la pareja sabe, sí lo estaban o no. Entonces, trató de no sentir curiosidad por la vida de la pareja real.

—Debe haber resultado bien. Me alegro —reflexionó en sus pensamientos.

Lester es una mujer. El rey es tacaño al expresar sus sentimientos, pero, ella ha sido madre durante mucho tiempo, por lo que puede comprender sus sentimientos hasta cierto punto.

Kasser puso una mano sobre su pecho. Contempló al Praz que estaba tranquilo en su interior. Al comienzo del período de actividad, el Praz siempre está dispuesto a revelar su presencia. Pero, esta vez, está extrañamente tranquilo.

— ¿Por qué está tan tranquilo? —Pensó para sí mismo.

Desde ayer, el movimiento del Praz ha sido extraño. No era inusual en un mal sentido. Es similar al estado en el que se sacia a una bestia por completo, por lo que podía permanecer descansando, disfrutando de las secuelas del placer. Pero, no podía entender más que eso.

Cuando bombeó energía en su cuerpo ayer, fue con el único propósito de ayudar a la Reina. Fue un acto preparado para un sacrificio. De modo que esperaba sufrir algunas lesiones internas. Lejos de sentir dolor, el Praz resultó estar en mejor forma que nunca.

El Praz del Rey y la Ramita de Anika son polos opuestos por sus cualidades básicas. La destrucción y la creación, por supuesto, que no encajan.

Sus habilidades, son iguales que el agua y el aceite, eso también afecta su afinidad mutua. Entonces, el rey y Anika, rara vez, se atraen en un sentido racional. También es una de las razones cruciales por las que no fue fácil para el rey producir un sucesor.

El Reino Hashi era muy difícil debido a las malas condiciones ambientales, y mucho menos las circunstancias de sus reyes que, en comparación con los otros reyes, eran aún más graves. Todos los reyes cortejaron a Anika por todos los medios que tenían para obtener un sucesor.

Es por eso que Kasser aceptó la oferta del contrato de la reina sin mucha resistencia. Además, el matrimonio entre el rey y Anika fue un contrato que sopesó los beneficios del otro en una escala muy amplia.

Miró el desierto y perdió la cabeza.

Esta actividad es extraña. Siempre sintió que algo empezaba a estallar y debía estabilizarlo, pero, en este momento, no tenía un presentimiento ominoso, lo que lo hacía aún más extraño.

Anoche…

Durante toda la noche, perdió la razón y se sintió absorto en codiciarla. Su sangre estaba ardiendo. No importa cuántas veces lo intentó, la excitación que experimentó no pudo ser saciada. Apenas estaba consciente, muy agotada por su pasión nocturna.

Se despertó al amanecer y la encontró profundamente dormida. Agonizó sobre si despertarla o no. Si no hubiera sido por la necesidad de comprobar la situación por el periodo de actividad, él habría subido de nuevo sobre su cuerpo y habría continuado donde lo dejaron.

No esperaba estar tan absorto en la Reina. No la había tocado en tres años. ¿Cómo podría esperar sobrevivir tres años más ahora?

Porque, en este mismo momento, no podía dejar de pensar en ella fuera. Sintió un hambre feroz ante la idea de saborear sus labios carnosos, y una sed insaciable de disfrutar de su presencia.


Kiara
Oh mi Dios, este Kasser es un pillin, querido, entonces, ve a verla, termina rápido y envuélvela en las llamas de la pasión

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