Legendaria Esposa – Capítulo 209: El verdadero rostro de Ling Xiao

Ling Xiao lo observó con pereza, manteniendo su mirada fija en los ojos curiosos de You XiaoMo. De pronto, esbozó una sonrisa ambigua y se desplazó hacia el lado de You XiaoMo, acortando la distancia entre ellos hasta que sus pestañas casi se rozaron entre sí.

You XiaoMo sintió la respiración de Ling Xiao sobre su rostro. Comenzó a ruborizarse, afortunadamente era de noche, por lo que, incluso si su rostro estaba rojo, pasaría desapercibido. Notando que Ling Xiao lo observaba sin decir nada, You XiaoMo colocó su mano sobre el pecho de Ling Xiao y lo empujó. Seguí leyendo “Legendaria Esposa – Capítulo 209: El verdadero rostro de Ling Xiao”

Pronto, utiliza el rostro del demonio – Arco 8 – Capítulo 13

Zhou Yunsheng creyó que la presentación era una mecánica de Gustav para calmar los nervios de los concursantes, por lo que no pensó mucho al respecto. Los dos se cambiaron de ropa y se dirigieron hacia el camerino.

Zhou Yunsheng había elegido para sí, un chaqué de mañana, una prenda que solo pueden llevar los caballeros británicos de la nobleza. El abrigo era de color plata grisáceo, combinado con pantalones a rayas de cachemira, un chaleco de doble botonadura a cuadros grises y una camisa blanca impecable de cuello alto. Por último, se ató un pañuelo de seda de flores negras sobre un fondo plateado. Seguí leyendo “Pronto, utiliza el rostro del demonio – Arco 8 – Capítulo 13”

Elección Absoluta – Capítulo 109: Un compañero de equipo que te hace daño por accidente

Los números de la pantalla numérica saltaron un poco, pero al final se detuvieron en “4.1”. Este número representaba el cuarto nivel del Reino Psiónico Mortal.

—¡¿Está roto el dispositivo?!

Después de que Riko soltara un pequeño improperio, se fue calmando poco a poco. ¡Pasar de ser una persona ordinaria al cuarto nivel en menos de veinte días era algo que ninguna maldita persona creería! Seguí leyendo “Elección Absoluta – Capítulo 109: Un compañero de equipo que te hace daño por accidente”

¡No quiero ser Princesa! – Extra 8: La represalia de la Casa Ducal (2)

—¿No…?

Sin entender por qué había cambiado de tema, con la boca abierta el barón negó con la cabeza. Un vejete calvo poniendo una cara como esa resulta poco menos que ridícula.

—El nombre de la chica por la que has mostrado un considerable desprecio antes es Lidiana. Mi querida, única y verdadera hermanita. Seguí leyendo “¡No quiero ser Princesa! – Extra 8: La represalia de la Casa Ducal (2)”

Contrato con un vampiro – Capítulo 47: La razón de sus lágrimas

Azuza corrió por el pasillo después de dejar a Sukiharu y Louta detrás, entró con rapidez al salón de clases por su bolso para salir pronto del mismo. Sus compañeros trataron de hablarle, pero no tenía por qué darle importancia. ¡Después de todo Kyouya podía morir!

Su corazón latía con fuerza en su pecho, claro que su muerte era sólo asumiendo el peor escenario y no creía que ya se encontrara en ese punto aún, pero odiaba la idea de que siquiera existiera esa posibilidad. Entendía por completo la situación, pero aún así no podía evitar que el pánico la obligará a apresurarse. Corrió a toda velocidad a través de la escuela hasta que alguien la tomó del cuello de su camisa, casi haciendo que se asfixiara. Seguí leyendo “Contrato con un vampiro – Capítulo 47: La razón de sus lágrimas”

Prometida peligrosa – Capítulo 86

—Pero las dos diosas parecen tener un gran amor especial por ti —dijo Helena.

Como no podía soportarlo más, Marianne cerró los ojos. Su visión se volvió borrosa. Al principio sintió como si todos los nervios de su cuerpo le quemaran como cortados por una daga afilada, y luego se relajó como si la cubrieran con una manta cálida. Seguí leyendo “Prometida peligrosa – Capítulo 86”

Sin madurar – Capítulo 56: El destino cambiado (6)

Leandro se levantó. Lo había envuelto con fuerza en una manta para evitar que hiciera nada raro, pero parecía no haber funcionado.

Apoyó el cuerpo en un brazo y miró al techo. Debió de sentirse sofocado porque se desabotonó la camisa. Pude ver su clavícula a través de la parte superior desabotonada. La luz de la luna reflejaba la silueta de su cuerpo corpulento. Seguí leyendo “Sin madurar – Capítulo 56: El destino cambiado (6)”

Un día me convertí en princesa – Capítulo 120

—Princesa, dado que ha llegado hasta aquí, ¿podría tomarse un tiempo para conocer a los aprendices de la torre? Por instrucción de Su Majestad, mientras estuvieron absortos en sus labores día y noche, no paran de expresar su deseo de conocer en persona a la princesa de las hadas.

En ese instante, el supervisor de la torre me planteó directamente un favor, ya que me encontraba en estado de shock y con la mente en otro lugar. Seguí leyendo “Un día me convertí en princesa – Capítulo 120”

¡Vamos a romper este compromiso! – Capítulo 108: Esencia

Al final, todos nos acomodamos. El abuelo y Sana también trajeron a la persona que salvaron. Debido a que su casa tardó mucho en preparar el dinero, parece que esa persona estuvo cautiva mucho tiempo. La persona misma dijo sin preocupación: “Solo somos pobres nobles~.” Qué tonto secuestrar a una persona así.

—¿Eh? ¿Fui secuestrada? Seguí leyendo “¡Vamos a romper este compromiso! – Capítulo 108: Esencia”

El emperador y la mujer caballero – Capítulo 272

La agitación política actual funcionó a favor de Pollyanna. Algunos nobles poderosos, que estaban celosos de ella, podrían haber usado su plan de matrimonio fallido en su contra, pero la mayoría de los nobles estaban ocupados lidiando con la situación del reino de una forma u otra. Además de todo, la familia Sneke estuvo estrechamente involucrada en los crímenes cometidos por el marqués Seeze. Lo más probable era que la familia Sneke fuera destruida de todos modos; la única razón por la que Frau no estaba en la cárcel ahora era gracias a Pollyanna. Seguí leyendo “El emperador y la mujer caballero – Capítulo 272”

El emperador y la mujer caballero – Capítulo 271

Lucius I parecía infeliz pero Pollyanna aceptó agradecida la invitación de los caballeros. Ella levantó su copa y les anunció:

—¡Si alguna vez vuelvo a decir que me casaré, deberíais detenerme!

—¡Lo haremos!

Los caballeros vitorearon con entusiasmo, pero el emperador no pudo hacer lo mismo. Quería casarse con ella, pero parecía que ahora Pollyanna estaba decidida a evitarlo. Seguí leyendo “El emperador y la mujer caballero – Capítulo 271”

Barra de Progreso de la Muerte – Capítulo 130: Abogado Fantasma

A las diez en punto, la reunión comenzó. Shi Jin recibió un montón de información de Fei Yujing, se dirigió al primer asiento bajo la mano derecha de Zhang Zhuo Yang, tiró de la silla y se sentó, dejando de golpe la información sobre la mesa, haciendo bastante ruido.

Lu Shan, que casualmente estaba sentada debajo de él, levantó una ceja y dijo: —Subjefe Shi, ¿puede permanecer en silencio? Es muy ruidoso. Seguí leyendo “Barra de Progreso de la Muerte – Capítulo 130: Abogado Fantasma”

Dios de la Música – Capítulo 18: Desvaneciendo sospechas (1)

—Ten un buen viaje.

KangYoon salió de la casa mientras su hermana le decía adiós. Después se unió al ejército de hombres de trajes que viajaban en el autobús y tren, llegó a la empresa justo cuando recibió una llamada para ir al despacho del presidente. Era por el informe que había presentado el día de ayer.

Recogió unos documentos y se dirigió a la oficina. Seguí leyendo “Dios de la Música – Capítulo 18: Desvaneciendo sospechas (1)”

Viviré con humildad y confianza – Capítulo 97

Cuando llegué a la escuela el día del festival atlético, Iwamuro me susurró que fuera con él. Quería que revisara su piel. Extendí la mano y toqué su rostro con el dorso.

Mmm, suave y flexible.

Le dije eso y me agradeció felizmente antes de volver con los demás chicos. Tal vez ahora, para él, ya era imposible volver atrás. Seguí leyendo “Viviré con humildad y confianza – Capítulo 97”

Dicen que nací hija de un rey – Capítulo 05: El problema de ser revelado (9)

Caí en una crisis mental ¿él solo buscaba una excusa para matarme? ¿Por qué me pedía que lo golpeara?

—Papi, ¿cómo me atrevería…?

—¿Quieres que te ejecuten?

Tenía miedo, sentenciar a muerte a una mujer era algo común y el rey estaba acostumbrado a ello. Seguí leyendo “Dicen que nací hija de un rey – Capítulo 05: El problema de ser revelado (9)”

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