Traducido por Kiara
Editado por Tanuki
Era cerca del mediodía cuando terminaron de limpiar la maleza, gracias a que ahora eran dos personas trabajando en ello, y la estrella de Atika, el mercader que viajaba de casa en casa, vino a llamar a la puerta. Seguí leyendo “Un lirio que florece en otro mundo – Día 2, al mediodía: El mercader viajero y la formidable villana”
Traducido por Kiara
Editado por Tanuki
Miyako se despertó en un mundo lleno de dolor muscular. Lloriqueó desde dentro de su cama. Aunque sólo tenía diecinueve años, no estaba acostumbrada a hacer estas actividades, así que un día entero de trabajo en el jardín le había pasado factura. Seguí leyendo “Un lirio que florece en otro mundo – Día 2, en la mañana: ramas y limpieza de malezas”
Traducido por Kiara
Editado por Tanuki
—Limpiar el jardín llevó todo el día —, dijo Miyako.
El cielo de la tarde estaba oscuro; sólo una fracción del cielo occidental en la distancia aún ardía. El crepitar de la leña y el crujir de las hojas mecidas por la brisa nocturna eran agradables al oído. Seguí leyendo “Un lirio que florece en otro mundo – Día 1, en la noche: fogatas y patatas de mantequilla”
Traducido por Kiara
Editado por Tanuki
Había una voz que la llamaba. Se sentía adormilada, Fuuka escuchó una voz. Le decía que se despertara y… muy fuerte.
—Fuuka, ¡¡buenos días!! Despierta. Seguí leyendo “Un lirio que florece en otro mundo – Día 1, en la mañana: el comienzo de una vida lenta”
Traducido por Kiara
Editado por Tanuki
En este mundo, había algo llamado “guerras de novias”. Era un conflicto librado por la clase noble en la capital Oda, se luchaba con uñas y dientes. Para los nobles el casar a sus hijas con los hijos de las familias de clase más alta y nobles, elevaban el estatus de su propia familia. Era una tradición que había continuado durante cientos de años, que se remontaba a los inicios de la aristocracia. Seguí leyendo “Un lirio que florece en otro mundo – Día 0: La historia detrás de la guerra de novias”
Traducido por Kiara
Editado por Tanuki
Fuuka Hamilton bebió su té negro por la mañana, como de costumbre.
Té negro…
El color del líquido en la taza le recordó el pelo de la mujer que le arrebató todo.
Todo en su vida iba bien hasta hace tres años, gracias a que había nacido en el seno de una familia privilegiada, tenía un prometido de edad similar y muy atractivo. Aunque el único propósito de su matrimonio era promover los intereses familiares.
Aunque lo había dicho ella misma, su vida transcurría sin problemas, con solo mirar eso, se podía ver cuánto esfuerzo había puesto por una vida tranquila, pero todo cambió cuando esa mujer, Miyako Florence, apareció. Seguí leyendo “Un lirio que florece en otro mundo – Prólogo 2: El día que comenzó todo para la villana”
Traducido por Kiara
Editado por Tanuki
Al cumplir los diecinueve años en este país, se considera la edad adecuada para casarse, por eso para una joven soltera ¿Por qué no te has casado todavía? es el saludo de cada mañana. Fue a esta edad cuando Miyako, la hija menor de un noble del área rural fue llamada por su prometido, Klause Rainhalt, quien era el hijo mayor de un aristócrata de clase alta, para visitar la casa Rainhalt, pero él sólo tenía una cosa que decirle.
—He decidido cancelar nuestro compromiso.
Desde un principio era un compromiso político entre diferentes posiciones sociales, por ende Miyako no tenía derecho a estar en desacuerdo si algo como esto sucedía. Seguí leyendo “Un lirio que florece en otro mundo – Prólogo 1”
Traducido por Den
Editado por Hime
A decir verdad, Kyle Leonard, quien parecía distante e indiferente, en realidad guardaba un profundo remordimiento por lo que le había hecho a Park Noah.
Pero, por supuesto, si le dieran la oportunidad de regresar al día anterior, posiblemente le apuntaría de la misma forma con el arma. Él era un investigador que en ningún momento permitía que hubiera algún peligro durante sus investigaciones. Ya habían pasado casi diez años desde que trabajaba en los escenarios de crimen más extremos en los que su cabeza podría separarse de su cuello si bajaba la guardia por un segundo. Desenfundar sus armas en situaciones peligrosas era ahora una costumbre. Seguí leyendo “Crié a un dragón negro – Capítulo 36: Armario de Faralá de Buenas Noches”
Traducido por Ichigo
Editado por Sakuya
La casa había estado muy animada, pero ahora se encontraba tranquila, como si la vivacidad de antes fuera una mentira.
Los tratados y los enfermos descansaban juntos pacíficamente. Varios tripulantes salieron a beber con algunos nobles y vivieron sus vidas en la ciudad.
Aunque me sentía cansada, no me apetecía mucho dormir todavía. Me enjuagué la cara y vagué por el interior de la casa, y antes de darme cuenta, había llegado a cierta habitación.
Finalmente llamé a la puerta después de dudar un poco. Una voz humilde respondió desde el interior poco después. Seguí leyendo “La Princesa derriba banderas – Capítulo 87: El recuerdo de una joven dama (1)”
Traducido por Rencov
Editado por Yonile
Así pues, Zhu Yao, que había acumulado tantas impurezas durante los treinta y tres años de su vida, se la pasó todo el día de cuclillas frente al retrete. No importaba que poseyera el nivel de cultivo de Fundación Perfección, apenas y podía mantenerse de pie. Cuando regresó al patio mientras se apoyaba contra la pared, la luna y las estrellas iluminaban el cielo y su maestro había desaparecido desde hace un tiempo.
Zhu Yao reunió lo último que le quedaba de fuerza y se dirigió al estanque para bañarse, antes de arrastrarse de vuelta a su habitación. Esta Técnica de Purificación del Cuerpo casi la mató.
A partir de mañana, se abstendría de comer. Esa fue la firme decisión que tomó Zhu Yao después de que regresó a su casa. Seguí leyendo “Mi discípulo murió una vez más – Capítulo 24: Un Practicante que no puede volar”
Traducido por Moux
Editado por Ayanami
Durante la hora de la cena, algunas de las concubinas fueron a visitar a la anciana. Incluso Su Qing quien consideraba que todos eran inferiores a ella, se dirigió con cuidado al patio Bai Shun Tang con la ayuda de Wang mama.
No obstante, comparado con el resto, Su Qing llegó un poco tarde. Incluso, el cabeza de la familia, Yun Xuan Zhi había llegado cinco minutos antes que ella.
La anciana era una persona astuta. Ella no se quejó y sólo bebió té mientras hablaba con Yun Qian Meng, Yun Yi Heng y los demás. No fue hasta que Yun Xuan Zhi entró en la habitación que ella bajó la taza y sonrió. Seguí leyendo “Princesa Consorte Chu – Capítulo 47: La anciana es despiadada”
Traducido por Den
Editado por Sakuya
Intenté hacer un movimiento que parecía más fácil. El estudiante de secundaria que solía venir a verme en el centro de PC’s siempre hacía esto:
—¡Bola de fuego! —grité, extendiendo mis manos hacia delante.
Sorprendentemente, una bola de fuego apareció en mi mano como si fuera a explotar y… no importa. Obviamente no pasó nada. Incluso se podía oír caer un alfiler en mi habitación. Seguí leyendo “Un día me convertí en una princesa – Capítulo 86”
Ahora que el “divertido picnic” ha terminado, he regresado nuevamente a mi vida cotidiana. Lo que significa… que vuelvo a trabajar por la mañana. Sin embargo, puede que esos días se acaben pronto, escuché que pronto le otorgarán un nuevo secretario a mi padre.
A la hora del almuerzo, como siempre, la bestia sagrada viene a recogerme.
—He venido a recogerte… ¿Qué tienes en la cabeza?
Seguí leyendo “Solo soy la hija “normal” de un duque – Capítulo 31: Espíritu dragón e invitación”
Traducido por Sharon
Editado por Sakuya
La bruja Lycoris tenía una misión en mente. Esa era, salvar a una pequeña joven de su ambiente miserable en el que se encontraba.
El nombre de la niña que quería rescatar era Lily. Esa pequeña encantadora, de cabello dorado y ojos verdes, perdió a su verdadera madre y era oprimida por la mujer que se convirtió en su madrastra. Le ponían nombres como “Cenicienta”, y la forzaron a vivir una vida de servidumbre.
Eso no era todo. Seguí leyendo “Juego otome yandere – Vol 4 – Extra 4: Parodia del cuento de hadas “Cenicienta” (1)”
Traducido por Lily
Editado por Sakuya
Está línea de tiempo es de aproximadamente dos años antes del inicio del arco de la escuela. Durante el día libre de los hermanos.
Lycoris y yo solíamos pelearnos a menudo. La causa variaba, pero principalmente era sobre temas triviales.
Un ejemplo de ello eran nuestras disputas habituales.
Siempre nos molestábamos por un comentario que generalmente podríamos perdonar, y luego responderíamos con una respuesta mordaz. Con eso hecho, el otro se vengaría de nuevo con palabras igualmente mordaces ya que ambos éramos testarudos.
Después de eso, seguíamos la corriente de la conversación e instantáneamente nos sumergíamos en una nueva disputa. Seguí leyendo “Juego otome yandere – Vol 4 – Extra 3: Pelea entre Hermanos”