Bajo el roble – Capítulo 90

A la mañana siguiente, Max corrió a la biblioteca en cuanto terminó de asearse. Ruth había vuelto anoche y lo vio durmiendo junto al brasero. Frunció el ceño mientras miraba al hombre tendido como un cadáver. Había varias habitaciones donde podía dormir con comodidad tres pisos más abajo de la biblioteca, pero era demasiado cansado para él hacer tal esfuerzo, y sintió lástima por el hombre que dormía en el suelo frío como la piedra todo el tiempo, con aspecto triste y patético.

Miró a su alrededor, tomó un leño de la pared y le dio un golpe en la espalda. Seguí leyendo “Bajo el roble – Capítulo 90”

Bajo el roble – Capítulo 89

Querían empezar a entrenar enseguida, pero como el horario de Ruth no se lo permitía, se decidió que empezarían a estudiar a la mañana siguiente.

Ruth tomó un par de libros útiles de la estantería y se dirigió a la salida con un montón de pergaminos. Max, por su parte, se quedó sola en la biblioteca y comenzó a leer un libro grueso y descolorido. Seguí leyendo “Bajo el roble – Capítulo 89”

Bajo el roble – Capítulo 88

—Parece que se está formando una alianza entre monstruos subraciales en la Meseta Pamela, al norte de Livadon. Hombres lagarto y trolls muy inteligentes formaron un gran ejército de monstruos que comenzó a asaltar aldeas. Según lo que oímos justo antes de partir de Livadon, el ejército de trolls saqueó incluso un territorio bastante extenso en el norte.

—¿Una alianza a gran escala entre los monstruos? Seguí leyendo “Bajo el roble – Capítulo 88”

Bajo el roble – Capítulo 87

—Ah, huele muy bien.

Max lo contempló con una sensación de alivio y orgullo. Brillantes brotes rojos saturaban el área alrededor del pequeño charco cavado por los sirvientes, y los arbustos que estaban alineados como soldaditos tenían flores de color púrpura azulado brotando. Junto a ellos había un campo de varias hierbas que crecían de manera agradable y creaban una maravillosa armonía con las flores. Max colocó un pañuelo sobre una silla plana tallada en piedra y se sentó. Seguí leyendo “Bajo el roble – Capítulo 87”

Bajo el roble – Capítulo 86

Al día siguiente, Inés y sus hombres comenzaron a preparar su viaje de regreso a Palacio. Con la ayuda de Rodrigo, Max revisó la lista de equipaje mientras coordinaba a los sirvientes para preparar la partida de sus invitados.

El plan original era consultar con Riftan para ofrecer un regalo al Rey, pero los huesos y la piel del monstruo ocupaban la mayor parte del espacio disponible en los coches de caballos. Además, entre el botín de Agnes de la incursiones con los monstruos, y las compras que había hecho en la ciudad, los sirvientes solo podían meter cuatro tapices y seis copas de vino con incrustaciones de rubí en lugares diversos. Seguí leyendo “Bajo el roble – Capítulo 86”

Bajo el roble – Capítulo 85

Por primera vez en su vida, Max apostó jugando a los dados. Se mezcló con la multitud para ver un espectáculo callejero, probó una cerveza que tenía un olor rancio y también un pastel que tenía un relleno con sabor a carne. Cuando su estómago se llenó de estas exóticas comidas campesinas, Max fue incitada por Agnes a participar en un lanzamiento de jabalina.

Agnes lanzó una jabalina para dar una demostración mientras le explicaba amablemente a Max. Seguí leyendo “Bajo el roble – Capítulo 85”

Bajo el roble – Capítulo 84

Max tuvo que permanecer encerrada en el dormitorio hasta que su cuerpo se recuperó por completo. Debido a la gran inquietud de Riftan, incluso cuando salía de la habitación para ver sus asuntos tenía una fila de sirvientes nerviosos para atenderla. Incluso después de que su maná se hubiera recuperado por completo y su mareo hubiera disminuido, Riftan no podía tranquilizarse. Gracias a eso, Max tuvo tiempo de posponer sus deberes de hospitalidad con los invitados y entrenar a los gatos en su habitación.

—Ron es el más hábil. Seguí leyendo “Bajo el roble – Capítulo 84”

Bajo el roble – Capítulo 83

Traducido por BeeMiracle

Editado por Ayanami


—No sé si debería estrangularte a ti o a los idiotas que te dejaron salir por las puertas del castillo —dijo Riftan. —¿En qué estabas pensando para ir a la zona infestada de monstruos? ¿Lo has olvidado? Te ordené que te alejaras del peligro.

—P-Pero, estaba sola en el c-castillo. Debería ayudar afuera también.

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Bajo el roble – Capítulo 82

Traducido por BeeMiracle

Editado por Ayanami


Max se sonrojó, avergonzada de haberle mostrado a Yulysion una imagen de miedo, sobre todo después de haber presumido de no hacer gran cosa. Hizo lo que pudo, pero el hecho de ver y estar en presencia de un monstruo enorme por primera vez en su vida le dificultaba mantener un rostro despreocupado.

Con los ojos aterrados, miró al gigantesco Guiverno que yacía muerto con su larga lengua fuera. Era un monstruo horripilante de al menos 40 kvet de largo (12 metros). Su cabeza era igual que la de un cocodrilo y sus alas rotas parecían las de un murciélago; su pesado cuerpo estaba recubierto de un negro del tono exacto del carbón.

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Bajo el roble – Capítulo 81

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Max dio un paso atrás sorprendida cuando apareció la cara de Agnes e inmediatamente se arrepintió de haber movido el pie, su acción podría considerarse terriblemente grosera para la princesa.

—Yo… yo nunca he visto una competición de lucha.

—¿Has visitado alguna vez el Palacio? Mi hermano viene casi todos los años. ¿No te gusta la Capital, Maximilian?—Dijo Agnes.

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Bajo el roble – Capítulo 80

Traducido por BeeMiracle

Editado por Ayanami


No fue sólo Max. Rudis y el ayudante del carruaje pusieron cara de desconcierto y Agnes se echó a reír.

—Es sólo un rumor. Además, si te pillan, sólo te exiliarán de la Iglesia. De todos modos, habría que estar loco para intentarlo.

—Si hay humo, es que hay fuego. —Sevilla, el asistente dijo. —Es una locura considerar comer carne de monstruo.

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Bajo el roble – Capítulo 79

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Editado por Ayanami


Max abrió la ventanilla del carruaje y miró fuera del castillo. Los abedules blancos se alineaban ordenadamente a lo largo del camino con la cálida luz del sol filtrándose alrededor de las hojas de los árboles. Agnes sonrió con serenidad mientras los pájaros trinaban.

—Me alegro de que haga buen tiempo. Ayer estaba preocupada porque las nubes de lluvia se acercaban, pero parece que se desviaron hacia el oeste.

Sacó la cabeza por la ventanilla, inspiró profundamente y luego miró a Max.

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Bajo el roble – Capítulo 78

Traducido por BeeMiracle

Editado por Ayanami


Max no pudo evitar sentirse avergonzada por su comportamiento amistoso. Nunca pensó que la princesa mostraría una actitud favorable hacia ella, por lo que estaba totalmente confundida. La princesa quería casarse con Riftan, ¿no es así?

—¿Está Riftan en el anexo con los caballeros?

Preguntó la princesa Agnes al salir de la sala. El nombre de su marido salió con tanta naturalidad de la boca de la princesa que hizo que Max mostrara una cara sombría.

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Bajo el roble – Capítulo 77

Traducido por BeeMiracle

Editado por Ayanami


De repente, Riftan respiró profundamente y suspiró.

—Habrá invitados de palacio dentro de unas semanas, serán unas veinte o treinta personas. Me gustaría tener la mejor habitación disponible para que se alojen, y una pequeña fiesta de bienvenida.

Max abrió mucho los ojos ante el inesperado anuncio. Sabía que se suponía que los invitados vendrían de visita en la primavera, así que le horrorizó la noticia de que iba a ocurrir antes de lo esperado.

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Bajo el roble – Capítulo 76

Traducido por BeeMiracle

Editado por Ayanami


—Saludos, mi señora.

El chico le dedicó un saludo informal que no se ajustaba a su terrible estado. Max miró con frialdad el rostro arruinado del joven y le dijo a los sirvientes que prepararan un paño limpio y agua caliente. Sir Gabel, que lo siguió a la cocina, vio la escena y suspiró profundamente.

—La lluvia invernal ha mojado el campo y hoy era el día en que se suponía que estos jóvenes debían ser entrenados para montar a caballo. Estaba montando a caballo, cayó y rodó por el suelo sin más.

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