Traducido por Yonile
Editado por Lugiia
—¿El palacio real?
¿Cómo alguien que solía trabajar para el palacio terminaría en este tipo de lugar?
—No estuve de acuerdo con un par de personas poderosas y cuando expresé mis objeciones, todo lo que hice fue ganar su ira. Me cegaron y luego me tiraron aquí.
Seguí leyendo “¡Me convertiré en la villana que pasará a la historia! – Capítulo 22”
Traducido por Sharon
Editado por Sakuya
El sonido de murmullos resonó por el lugar.
Cuando concentré mi atención en la persona que hizo el sonido, vi a un hombre que estaba escupiendo todo tipo de palabras mientras miraba al suelo.
Al escuchar con cuidado, distinguí “mierda”, “basura” y otras palabras parecidas saliendo de su boca. Pensando en averiguar la identidad de un hombre con tal vocabulario, vi su rostro.
—¡¿Hermano Bel?! —grité sin pensarlo, y él levantó la cabeza. Seguí leyendo “Reencarné en una mujer egoísta – Capítulo 50: Sueño”
Traducido por Ichigo
Editado por Lucy
Subí al carruaje que me esperaba cerca y dejé escapar un gran suspiro. El hecho de que mis labios temblaran no era fruto de mi imaginación. Cuando cerré los ojos, no pude evitar recordar muchas cosas. Cuanto más intentaba olvidar las cosas, más las recordaba. Y así, fue inevitable para mí pensar en Maurice, de quien me había despedido hacía un momento.
Hice demasiados recuerdos crueles en mis repetidas vidas. Si me preguntaran si el mayordomo dejó una fuerte impresión entre ellos, la respuesta sería no. Sin embargo… Cuando pensé con cuidado en ello, me di cuenta de que en realidad era mi aliado de forma indirecta.
No lo demostró con claridad, pero cuando ocurría algo, fingía ponerse por completo del lado de mis padres mientras intentaba evitar que me culparan… ¿no es así? Por ejemplo, en esta vida, cuando traté de evitar el suicidio de mi madre y mi padre me acusó de ser quien le hizo daño. Es cierto que fue el mayordomo quien recogió el cuchillo que mi madre había utilizado para cortarse el cuello y quien se lo mostró a mi padre. Seguí leyendo “Mi prometido ama a mi hermana – Arco 8 – Capítulo 4”
Mis padres me enviaron una carta quejándose de que hacía tiempo que no los visitaba y pidiéndome que me pasara por ahí. También dijeron que habían conseguido unos dulces raros que querían darme. Así que estuve encantada de ir.
Cuando llegamos, nos condujeron al salón.
—Me pregunto por qué nos hace esperar. Seguí leyendo “Cenicienta – Historia paralela 11: Los glotones se autodestruyen”
Traducido por Adara
Editado por Sakuya
—Evito mi conciencia.
—¿Qué?
Heinley no parecía entender mis palabras. De hecho, yo tampoco entendía mis palabras.
Pero, honestamente, no podía decirle que estaba evitando su parte inferior. Seguí leyendo “La Emperatriz se volvió a casar – Capítulo 97: Vestido de novia”
Al mediodía del cuarto día, el «Desprecio de los Detectives» se activó y voló a las manos de todos los jugadores. En la cabaña de madera junto al muelle, el escuadrón de cinco personas también recibió la luz verde. La abrieron y vieron la marca en el mapa.
—¡Vamos!
Las cinco personas pasaron entre la multitud, abandonando el muelle. Seguí leyendo “La Tierra está en línea – Capítulo 69: ¿Estoy loca o el Señor B está loco…?”
Traducido por Lucy
Editado por Ayanami
—Gracias, Marianne. Ha sido una historia muy interesante.
—¿He sido útil?
—Sí, por supuesto. Seguí leyendo “¡No quiero ser Princesa! – Capítulo 122: Ella y sus queridas amigas (2)”
Gustav palideció al presenciar la serie de eventos que había tenido lugar en el dormitorio.
Estoy condenado.
Tenía miedo de imaginar cuánto se alteraría su majestad, quien fue rechazado por su alteza la princesa. En cambio, Lissandro observaba muy tranquilo la situación desde la puerta. Seguí leyendo “Bebé tirana – Capítulo 17: Me hace falta Mabel”
Traducido por Shisai
Editado por Sakuya
Un repentino vendaval sacudió violentamente el carruaje. Si eso hubiera sido lo único que ocurrió, los jinetes le habrían prestado poca atención y lo habrían descartado como una ráfaga pasajera, pero el carruaje se detuvo por completo y los gritos que se produjeron a continuación hicieron que Thomas Rosseholm frunciera el ceño mientras se levantaba de su asiento.
—¡¿Qué es este alboroto?! —gritó, abriendo la puerta del carruaje y saliendo al exterior, para quedarse boquiabierto ante el espectáculo que tenía delante. Seguí leyendo “Herscherik – Vol. 5 – Capítulo 10: El Príncipe, la Táctica y el Esclavo”
En el momento en que abrí la boca, el asustado Han Myungoh levantó las manos.
—¡No me incluyas! Sinceramente, no creo que sea de ayuda.
Estaba asustado. Todos los participantes y ayudantes serían al menos una constelación de grado superior. Era un poder que el Jefe de Departamento Han de Minosoft no tenía. Seguí leyendo “Lector Omnisciente – Episodio 49: El mejor en algo (2)”
El Perro que se arrojó a las llamas corrió durante dos días y dos noches mientras me llevaba. Las constelaciones que me perseguían implacablemente eran una amenaza frecuente, pero cada vez, el perro lanzaba literalmente su cuerpo para protegerme.
【Se ha repetido el historia «Dedicar fielmente la vida».】
¿Hasta dónde hemos corrido? Finalmente, pude ver el brillo de un nuevo día. Seguí leyendo “Lector Omnisciente – Episodio 49: El mejor en algo (1)”
「 —Toda historia tiene un defecto. Esto significa que todas las historias pueden completarse. 」
Un día, hubo una constelación que dejó tal comentario. La historia legendaria que había adquirido de la fusión fue realizada por la constelación de grado narrativo que dejó tras de sí ese comentario.
【La historia «Distorsionar las cosas como uno quiere» busca el objetivo a distorsionar.】 Seguí leyendo “Lector Omnisciente – Episodio 48: Entrada como personaje (4)”
Traducido por Lugiia
Editado por Freyna
Aunque Marin seguía teniendo pesadillas sobre aquel día, nunca le contó a nadie lo que había visto. Tampoco le preguntó a Violette, pero seguramente todos en la casa lo sabían. Si los sirvientes adultos no podían ayudar, no había nada que una niña como ella pudiera hacer, nada excepto apoyar a Violette tanto como pudiera. No obstante, sus esfuerzos se desvanecían cada vez que Bellerose la llamaba.
Medio año después de que Marin empezara a trabajar allí, algo cambió. Bellerose empezó a llamar cada vez menos a Violette a su habitación. Luego, Bellerose ya no podía salir de su cama. Al final, ni siquiera podía levantarse.
Seguí leyendo “¡Juro que no volveré a acosarte! – Capítulo 30: El día en que el mundo cambió”
Traducido por Lugiia
Editado por Freyna
Como de costumbre, el estómago de Marin estaba vacío mientras deambulaba por los callejones en busca de comida. No le importaba lo que encontrara: restos de comida, basura podrida o incluso agua para beber. Su mente desnutrida solo le decía que se metiera algo, cualquier cosa, en el estómago, o moriría.
Se tambaleó, su visión se nubló y su conciencia empezó a perderse. Se suponía que estaba buscando comida, pero su cuerpo solo daba vueltas en medio de la confusión; apenas había dormido últimamente y vagaba sin rumbo, perdiendo la noción de dónde estaba. Su mente y su cuerpo estaban al límite.
Seguí leyendo “¡Juro que no volveré a acosarte! – Capítulo 29: El día que aprendió de la locura”
—Ngh…, solo… hazlo. —Eugene jadeó.
Pero Kasser se negó.
—Dolerá si lo hago de inmediato. No quiero que vuelvas a morderme el hombro. —Dijo. Eugene lo miraba entrecerrando los ojos, tratando de recuperar el aliento. Seguí leyendo “Reina Villana – Capítulo 59: Hundido en el reino del deseo”