Traducido por Shisai
Editado por Sakuya
Esa noche, la niña no murió. Yoo Sangah no quería matarla y estuve de acuerdo.
—Haz lo que quieras. —Han Sooyoung murmuró y se fue enfadada, dejándonos solo a Yoo Sangah y a mí en el edificio abandonado. La niña fue congelada temporalmente con un golpe en un punto de presión.
—¿Ella es un desastre? —Yoo Sangah acarició el cabello de la niña dormida y habló con voz oscura. Seguí leyendo “Lector Omnisciente – Episodio 19: Singularidad (4)”
Traducido por Ichigo
Editado por Ayanami
Al día siguiente, el lanzamiento del programa de televisión fue noticia en las páginas de entretenimiento.
No fue porque Zhong Ding utilizara sus conexiones o porque el lanzamiento estuviera muy promocionado, sino simplemente por la rutina de baile de Yu Ming.
El propio Yu Ming era un tema de conversación, y cada uno de sus movimientos recibía la atención de los medios de comunicación. Seguí leyendo “Al límite – Capítulo 90: Robar un beso”
Traducido por Ichigo
Editado por Ayanami
—¿Cuál es el resultado? —Preguntó Wang Zhong Ding.
Er Lei respiró profundamente y dijo:
—Ustedes dos son un par.
La mirada de Wang Zhong Ding en ese momento fue como escuchar a alguien decir que la mierda sabía realmente bien. Seguí leyendo “Al límite – Capítulo 89: Renuncié a mi vida”
Traducido por Shroedinger
Editado por Sakuya
Era el día del Consejo de Estado mensual. Numerosos ministros de alto rango y miembros del comité se reunieron en el palacio, y aunque el emperador Sovieshu estaba obligado a asistir, mis deberes como Emperatriz eran ligeramente diferentes. Mi presencia en la reunión no era obligatoria y solo aparecía cuando mis propios deberes y asuntos estaban en la agenda.
Revisé mi horario hoy y descubrí que estaba libre. Sin embargo, después de media hora de pensar, decidí asistir a la reunión y envié un mensaje informando a la asamblea. Seguí leyendo “La Emperatriz se volvió a casar – Capítulo 75: Dos parejas”
Traducido por Ichigo
Editado por Ayanami
Sólo entonces, Han Dong recordó que nunca había buscado la información de Yu Ming.
Había buscado en Internet a Li Shang, había buscado a Zhang Xinghu, e incluso se había buscado a sí mismo, pero no a Yu Ming.
Probablemente, había pensado que Yu Ming no podía tener ninguna popularidad, aunque buscara, no podría buscar nada. Seguí leyendo “Al límite – Capítulo 88: Estos son los resultados”
Traducido por Ichigo
Editado por Ayanami
Cuando volvió del set, a altas horas de la noche, Yu Ming ya tenía sueño, y Han Dong seguía entrando y saliendo, haciendo el tonto.
—¿Qué estás haciendo? —Preguntó Yu Ming.
Han Dong colgó una campana de viento de bronce fuera de la ventana y escribió en ella el carácter “Luan” con un bolígrafo rojo. Seguí leyendo “Al límite – Capítulo 87: ¿Dios es ciego?”
Traducido por Melin Ithil
Editado por Sakuya
Sin embargo, era una sonrisa que estaba lejos de ser pura alegría, algo diferente a la de hace un tiempo.
—Si dejo Thierry pronto, no podré volver a verle, por lo que tengo que despedirme antes de marcharme. —Arendt, que había encontrado al marqués Solen, dijo mientras caminaba hacia él.
—Es usted muy educado, su majestad. Seguí leyendo “Ya no te amo – Capítulo 44”
Traducido por Shroedinger
Editado por Sakuya
Koshar resopló al bandido.
—¿Qué tipo de estafa es esta?
—Es… estafa. ¡Es la verdad! Seguí leyendo “La Emperatriz se volvió a casar – Capítulo 74: Un hombre con los ojos vendados”
Traducido por Shroedinger
Editado por Sakuya
¿Por qué McKenna estaba ahí desnudo…? ¿No debería estar en el Reino Occidental? No tenía idea de por qué el caballero y ayudante más cercano de Heinley, estaba acostado en la cama del Duque Elgy. Además, estaba gimiendo como si tuviera dolor.
Un momento después, me di cuenta de que estaba mirando al hombre a través de la ventana como un espía. Estaba a punto de dejar la ventana para llamar a la puerta, pero la mirada de McKenna de repente se clavó en la mía. Sus ojos se abrieron y se apresuró a cubrirse con una manta. Seguí leyendo “La Emperatriz se volvió a casar – Capítulo 73: Sospecha del pájaro azul”
Traducido por Ichigo
Editado por Ayanami
Como un gran perro especializado en comer sobras, Han Dong siguió a Wang Zhong Ding todo el camino.
No fue hasta que terminó de comer que preguntó tímidamente:
—¿Por qué no me echas sino me vas a dar el gusto? Seguí leyendo “Al límite – Capítulo 86: Tomaré prestado un rango más alto”
Traducido por Ichigo
Editado por Ayanami
Después de que Han Dong diera un portazo y se marchara, Wang Zhong Ding también pensó mucho.
No recordaba cuándo le había dado a Han Dong este tipo de implicación psicológica… ¿Podría ser que el trato especial hubiera hecho que lo malinterpretara? Pero Wang Zhong Ding recordaba, claramente, que el primer día que se reunió con Han Dong, éste le había dicho “Lo que es bueno en mí, no puedo cambiarlo” y otras palabras de rechazo. Seguí leyendo “Al límite – Capítulo 85: Las albóndigas se utilizan en el lugar adecuado”
Traducido por Shroedinger
Editado por Sakuya
Mientras seguía mirando fijamente lo escrito en el informe, me empezaron a doler los ojos y regresé a mi habitación. Me había sentido mareada. En estos días, mis ojos palpitaban continuamente cuando observaba tan densas palabras.
—No he ordenado la habitación todavía, Su Majestad.
—Está bien. Seguí leyendo “La Emperatriz se volvió a casar – Capítulo 72: Entre nosotros hay secretos”
Traducido por Shroedinger
Editado por Sakuya
Desafortunadamente, hoy era el día en que cenaría con Sovieshu. Como acababa de regresar de mi viaje, podía posponerlo con la excusa de que estaba cansada. Sin embargo, en lugar de hacerlo, me lavé rápidamente, me cambié y luego fui al palacio oriental tan pronto como llegó el momento.
—¿Cómo estuvo Wirwol, Emperatriz? Seguí leyendo “La Emperatriz se volvió a casar – Capítulo 71: No vengas aquí”
Traducido por Ichigo
Editado por Ayanami
El tiempo parecía haberse detenido.
No sabía cuánto tiempo tardó, pero Han Dong, finalmente, clavó su cabeza en el brazo de Wang Zhong Ding, y no pudo levantarse.
Tal vez, estaba muy cansado, no había cerrado los ojos durante dos o tres días seguidos, y ni siquiera tenía fuerzas para ser sonámbulo. Seguí leyendo “Al límite – Capítulo 84: No lo creas, vamos a ver”
Traducido por Ichigo
Editado por Ayanami
Debido a la impresionante actuación de Han Dong, las escenas de los demás actores no le gustaron al director Lu, hubo diversas notas y críticas.
La tarea de rodaje de cinco horas prevista originalmente, se retrasó durante 12 horas, desde la oscuridad hasta la luz, todo el set bostezó y se derrumbó entre los descansos. Seguí leyendo “Al límite – Capítulo 83: Una sensación de cansancio y de picazón”