Traducido por Lugiia
Editado por Yusuke
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—Hasta mañana, Aristia.
—Sí, ten cuidado de camino a casa.
Mientras hablaba con Allendis, había perdido la noción del tiempo. La hora de la cena ya se acercaba. Como él había venido sin una invitación, era descortés quedarse para la hora de la cena; por ello, se levantó de su asiento y dejó la mansión.
Seguí leyendo “Emperatriz Abandonada – Capítulo 4: Un nuevo comienzo (2)”
Traducido por Maru
Editado por Meli
Paramos una vez en la ciudad de Kolkia, para bañarnos con agua caliente y lavar la tierra de la ropa.
La ciudad que fue despejada de la ropa negra de luto, se ajustó para la preparación del festival. Cada casa estaba adornada con muchas flores, que tintineaban por el viento y no pude decir si la decoración estaba hecha de vidrio de colores o gemas. Tanto adultos como niños estaban de buen humor.
Al parecer la ropa negra había cubierto la decoración. La ciudad color ceniza estaba enterrada en muchos colores, como un campo de flores en primavera. Seguí leyendo “La Dama del Señor Lobo – Capítulo 19: Nuestro regreso”
Traducido por Lugiia
Editado por Yusuke
¿Cómo voy a hacer eso? Ni siquiera sé qué suelen hacer las mujeres nobles.
—Al menos no traicionarás al capitán. También dijiste que te gustaba, y… —Ortzen dudó por un momento y luego me dijo francamente—: No tienes ningún apoyo, señorita Epheria, así que será fácil manipularte luego. Seguí leyendo “Espada y Vestido – Vol 2 – Capítulo 1 (2): Accidentes y accidentes”
Traducido por Maru
Editado por Yusuke
—¿Sir Ron?
Su corazón latía más rápido con el toque.
—Rose.
—¿Sí?
—Fue divertido reunirme contigo durante los últimos meses. Así que mantente bien. Seguí leyendo “Emperatriz del Bisturí – Capítulo 52”
Traducido por Ichigo
Editado por Lucy
—¡Desaparece…! ¡Desaparece! ¡Desaparece, desaparece, desaparece, desaparece! ¡Desaparece! ¡Desaparece!
Cuando la vi gritando mientras lloraba, al final me di cuenta. Que estaba por completo equivocado. Creía que por mucho que me hubiera rechazado al principio, terminaría por aceptar mi existencia. Y esperaba que un día fuéramos capaces de llegar a un entendimiento mutuo, incluso sin usar palabras. Estaba convencido de que existían esos lazos entre nosotros, que habíamos estado juntos desde la infancia.
Pero al final, era solo mi presunción engreída. Emma siempre continuó negando mi existencia. Seguí leyendo “Mi prometido ama a mi hermana – Arco 7 – Capítulo 7”
Traducido por Ichigo
Editado por Sharon
Afuera de la Mansión del General, con las jóvenes élites vigilando su entrada, aunque la gente común y corriente pasara fuera, no se atrevían a hablar en voz alta. Todo el mundo sabía que no había mujeres dentro de la Casa del General. Los tres Generales no eran muy fáciles de tratar. Aunque el personal de la tienda Jin Yu Liang Yu había entrado en muchas casas nobles, incluyendo la de la realeza, nunca había entrado en esa Mansión.
Los dos miembros de la tienda se miraron el uno al otro. Respirando hondo, tomaron el maletín y entraron en la prestigiosa casa.
—¿Qué están haciendo? —les espetaron los guardias en cuanto los vieron entrar. Seguí leyendo “Una generación de militares – Capítulo 19: Encontrando trabajo (2)”
Traducido por Shisai
Editado por Sharon
—Joven señorita, por favor despierte. Ya es de mañana.
Me desperté con la voz de Anne, como siempre. Había dormido bien, así que no tuve ningún problema en levantarme.
¡También daré lo mejor de mí en el segundo día de la Asamblea! Seguí leyendo “Katarina – Volumen 8 – Capítulo 3: La Asamblea Internacional (3)”
Traducido por Ichigo
Editado por Ayanami
Poco después de que Feng Ju se fuera, Zhang Xhinghu volvió corriendo a la habitación de Han Dong.
—¿Justo ahora era el gerente Feng? —Han Dong se sorprendió.
—¿No lo saludaste hace un momento? Seguí leyendo “Al límite – Capítulo 56: ¿Puede ser que seas más anormal que yo?”
Traducido por Rencov
Editado por Tanuki
Después de haberse acabado la ceremonia, Shao Xuan sintió que algo andaba mal.
Dado a que él había estado mirando las llamas dentro de la hoguera, no se había dado cuenta que los patrones totémicos en su cuerpo estaban casi completos. Como sabía que todos los cambios en su cuerpo se debían al poder totémico despertado, ya no se preocupaba por eso. Sin embargo, desde que estaba parado cerca de la hoguera, sintió una extraña sensación de intimidad con la llama en su interior. No sabía si era un sentimiento común para todos los niños que estaban despertando sus poderes. Y en ese momento le era imposible preguntarle a alguien en detalle, por lo que siguió mirando y estudiando las llamas dentro de la hoguera.
Una vez que el Chamán anunció el final de la ceremonia, Shao Xuan retiró su atención de la hoguera. Luego se le ocurrió bromear con Sai su “rival jurado” que estaba parado a su lado, pero en el momento en que se volvió para mirarlo solo se encontró con un esqueleto parado justo a su lado. Shao Xuan por poco muere de miedo y casi le da una patada por reflejo. Tratándose de calmar miró alrededor, todas las personas que caminaban y los guerreros que terminaron la danza antigua, junto con cada niño parado cerca de la hoguera se convirtieron en esqueletos en sus ojos. Ya no podía reconocer quién era quién. Seguí leyendo “Guerras Primordiales – Capítulo 24: ¿Cómo te llamas?”
Traducido por Maru
Editado por Sakuya
Los rostros habituales estaban reunidos en mis aposentos privados del palacio. Estaba sentada en el salón con el príncipe Christopher a mi lado. Tenía una sonrisa plasmada en su rostro, pero no llegaba a sus ojos.
Había otros tres presentes. Se mantuvieron pegados a la entrada, fuera de la línea de visión del príncipe. A uno le parecía divertida la situación. Otro parecía dispuesto a huir. El último se puso de pie y miraba con indiferencia. Seguí leyendo “Princesa Bibliófila – Volumen 3 – Arco 1 – Capítulo 6: Los amados hoyuelos del cerdito”
Traducido por Den
Editado por Hime
Kyle tiró de ella abruptamente, colocándola en el asiento más alejado de la puerta.
—Te daré media hora para pensar. Necesito respuestas a las tres en punto —dijo, revisando el reloj en su muñeca y acercándose a la puerta.
—Uh, ¿a dónde vas? —preguntó ella. Seguí leyendo “Crié a un dragón negro – Capítulo 43: Yulem”
Traducido por Den
Editado por Lucy
—De verdad que no se puede decir nada contigo… —ladeó la cabeza, desanimado pero al mismo tiempo asombrado.
Desabroche la camisa que cubría su pálido cuello. Lo ayudé con tranquilidad a cambiarse de ropa, pero cuando también traté de desabotonar su pantalón, de repente levantó la parte superior de su cuerpo y retrocedió.
—¡¿D-Dónde estás tocando?! Seguí leyendo “Sin madurar – Capítulo 13: Cambios (5)”
Traducido por Maru
Editado por Sakuya
Después de escapar de la oficina del príncipe, evité que todos se dieran cuenta y tomé un pasillo externo para llegar al suelo cubierto de nieve. Dado que los preparativos para el Banquete de la Noche Santa estaban en marcha en los jardines interiores, se habían limpiado varios lugares de nieve mientras se arrastraban los abetos. Debían haber tenido algún diseño en mente, pero a pesar de todo, busqué consuelo en la nieve profunda y desierta.
Lo más probable es que hubiera querido huir por un tiempo y esos sentimientos solo se habían vuelto más fuertes. Pensando en retrospectiva, inconscientemente había hecho lo mismo en la noche de la fiesta. Esos sentimientos se habían manifestado en palabras momentos antes cuando hablé con el príncipe. Seguí leyendo “Princesa Bibliófila – Volumen 3 – Arco 1 – Capítulo 5: Sus verdaderos sentimientos”
Traducido por Den
Editado por Lucy
Después de un tiempo, me dejó de parecer divertido que ese día Leandro armara un alboroto e ignorara a la doncella porque no era yo. Tras ese incidente, hacía que las demás me trajeran mi parte de la comida. Ni siquiera me permitía ir al comedor.
Como dejé de salir de su habitación, la señora Irene venía a visitarme mientras Leandro dormía.
—¿Te duele alguna parte? ¿El joven maestro te molesta mucho? —preguntó con genuina preocupación. Seguí leyendo “Sin madurar – Capítulo 12: Cambios (4)”
Traducido por Lugiia
Editado por Yonile
En la oscuridad de la noche, puedo sentir que Rosarin duerme felizmente.
Mientras está durmiendo, suelo entrenar o leer libros. Al igual que en la pelea de almohadas de hoy, ella cambia conmigo si yo lo deseo. Sin embargo, no quiero hacer eso.
Seguí leyendo “Solo soy la hija “normal” de un duque – Capítulo 38: La otra prometida”