Traducido por Selena
Editado por Meli
La llegada de Wanyan Kang hizo que todo el ambiente se relajara.
—Princesa, ¡felicidades! —Bai Yi Yue se acercó a felicitarlos.
Feng Cang mostraba una gran sonrisa. Mucha gente los había felicitado. Acompañó a Murong Qi Qi a despedirse de Wanyan Lie y regresaron a la residencia del príncipe Nan Lin.
—Madre emperatriz, con lo impaciente que es ese niño, tal vez, el año que viene, pueda tener un bisnieto. —dijo Wanyan Lie—. ¡Ahora, puedes estar tranquila! Seguí leyendo “La consorte favorita del Príncipe Demonio – Capítulo 114.1: Una elección difícil (3)”
Traducido por Shroedinger
Editado por Hime
Pero al final, antes de que Lakis pudiera sostener el rostro de la mujer y tirarlo con avidez hacia sí, un ruido penetró en sus tímpanos, deteniendo su mano.
—¡Señorita Yuri!
Un golpe vino desde la puerta junto con el sonido de la voz de alguien llamando a la dueña de casa. Ante el sonido, los sentidos de Yuri comenzaron a recuperarse débilmente. Lentamente levantó la mirada e inmediatamente se encontró con un par de ojos azules llameantes.
—Señorita Yuri, ¿Estás ahí? Seguí leyendo “Te equivocaste de casa, villano – Capítulo 21: ¿Debería arruinar la historia original? (7)”
Traducido por Rencov
Editado por Ayanami
Después de escuchar a Lin Ming, la mujer de rojo cerró los ojos, como si aceptara su destino inevitable. Si bien todavía se veía tranquila, sus delgadas pestañas, en realidad, temblaban con delicadeza, como si reflejaran la confusión y la tensión más íntimas dentro de su mente.
Sin embargo, tras esperar un buen rato, el toque que la hacía sentir tan nerviosa y temerosa aún no había llegado. Abrió los ojos con perplejidad y se sorprendió al ver que la cara de Lin Ming estaba roja como un tomate, con su mano detenida en el aire, sin moverse hacia adelante ni hacia atrás.
Ella no sabía si reír o llorar. Seguí leyendo “Mundo Marcial – Capítulo 214: La experiencia más inolvidable de la vida”
Traducido por Ichigo
Editado por Sakuya
Al principio no podía creerlo.
Al fin y al cabo, me parecía extraño por mucho que lo pensara. No tenía sentido.
Los acontecimientos que iban a ocurrir en mi mundo ya se habían mostrado en el “anime” en un mundo diferente.
Seguí leyendo “El último jefe, la bruja – Capítulo 34”
Traducido por Shröedinger
Editado por Ayanami
Al final, es verdad que no hay suficientes escoltas. Por lo tanto, como soy cercana al príncipe Chris, será mi escolta.
Los gemelos se opusieron hasta el final, solo se calmaron una vez que intervino el abuelo.
Y ahora, me dirijo al lugar donde seré escoltada de principio a fin por el alegre príncipe Chris.
Haa, ser escoltada durante la fiesta por un príncipe de este país… Ya puedo sentir las miradas aterradoras de las damas.
Independientemente de mis preocupaciones, llegamos frente al lugar.
Cuando se abrió la puerta y entramos… Seguí leyendo “¡Vamos a romper este compromiso! – Capítulo 100: En el evento (1)”
Traducido por Army
Editado por Sakuya
¿Cómo se llegó a esto?
En un rincón de una posada en ruinas, situada en un distrito relativamente sin ley en el Reino de Orstoll, había un individuo que solía ser el jefe de cocina de la princesa Fie. Ahora Biffe trabajaba como conserje en dicha posada en ruinas y sostenía su cabeza con exasperación.
Biffe había pensado que todo saldría bien una vez que llegara a Orstoll.
Seguí leyendo “Voy a vivir mi segunda vida – Historia Adicional: Biffe”
Traducido por Shisai
Editado por Anissina
Shao Qian tenía la intención de regresar a la casa de Song Dao, sin embargo, cuando bajó las escaleras y vio dos franjas de camino al final, se perdió. Parecía que no tenía ni idea de dónde vivía este. Sin embargo, la policía se lo llevó, entonces si va a la estación de policía, debería poder encontrarlo, ¿verdad?
Afortunadamente, aunque no sabía dónde estaba ubicada la casa, todavía recordaba el camino a la estación de policía. Al ver el patrullero aparcado en la planta baja, asintió con satisfacción. Estaba preocupado por cómo llegaría a la comisaría al mediodía. Después de todo, aunque la gente normal no pudiera verlo, sí podría ver el paraguas. Y si alguien viera un paraguas flotando tranquilamente mientras avanza, probablemente se desmayaría de terror. Sin embargo, ahora que tenía este coche de policía cerca, esto ya no sería un problema. Definitivamente podría esconderse en el maletero trasero del auto.
Seguí leyendo “Ningún mundo parece el adecuado – Capítulo 18: Necesita lucirse con cuidado y mostrarle a su bebé lo valiente que es”
Traducido por Aria
Editado por Yusuke
Antes de que Max pudiera terminar sus palabras, una poderosa voz la sorprendió con la guardia baja.
Max giró entonces la cabeza hacia el origen del bullicio, y sus ojos se abrieron de par en par con sorpresa cuando vio a seis caballeros en formación de pie junto a la estufa para asar carne, sus rostros estaban brillantes de sudor, pero sus expresiones eran vivas. Al frente del grupo estaba Yurixion Lobar. Cuando la vio, vino corriendo hacia ella, su cara estaba llena de alivio y alegría. Cuando Yurixion estuvo finalmente cerca de ella, se apresuró a preguntarle a Max.
—He oído que ayer pasó por muchas cosas. ¿Se ha hecho daño en algún sitio? ¿Ya está bien que salga así? Cuando nos enteramos de lo que le han hecho esos imbéciles… —Yurixion comenzó a divagar, y con cada segundo su voz subía una octava más, y Max se sintió agradecida por su aparente preocupación. Seguí leyendo “Bajo el roble – Capítulo 50: Preocupaciones”
Traducido por Aria
Editado por Yusuke
—Muchas gracias —repitió Max, y tan pronto como esas palabras escaparon de sus labios, Riftan, que había estado mirándola, bajó la cabeza y la besó.
La repentina acción de Riftan tomó a Max por sorpresa y ella instintivamente dio un paso atrás. Riftan, por su parte, actuó como si no hubiera pasado nada y comenzó a dirigirse despreocupadamente a los comerciantes que los rodeaban, como si no acabara de besar a su mujer delante del grupo.
—Mi mujer parece feliz. Le daré un 50% adicional como muestra de gratitud. Pensaba que tardarías uno o dos días más en entregarlo, pero ha llegado antes de lo esperado. Por lo tanto, también os agradezco que se hubieran dado prisa —dijo Riftan a los comerciantes, y éstos parecieron no creer en su generosidad. Seguí leyendo “Bajo el roble – Capítulo 49: Intentando lo mejor”
Traducido por Aria
Editado por Yusuke
Max tragó bruscamente y la comida casi se le fue por el canal equivocado. El hombre que tenía delante la miraba fijamente con un peculiar brillo que salía de sus ojos azul grisáceos, que hasta ahora, siempre habían parecido llenos de sueño.
Un sudor frío comenzó a brotar en la frente de Max.
Si dice que no puede hacerlo, entonces parecerá que está dispuesta a ser considerada como una tonta frente a los caballeros que la han estado ignorando como si fuera una completa extraña para ellos e indigna de su tiempo. Sin embargo, si dice que puede hacerlo, siente que su futuro aquí estará lleno de dificultades. Seguí leyendo “Bajo el roble – Capítulo 48: Una culpa constante”
Traducido por Aria
Editado por Yusuke
Riftan respondió con un tono ligeramente desconcertado.
—Así es. Era un noble de Libadon.
Max se sintió repentinamente al desmayarse con la confirmación de Riftan. ¿Había hecho algo malo otra vez? En su mente se encendió la persistente sospecha de que tal vez las cosas no habrían salido mal si hubiera accedido a las exigencias del hombre y le hubiera ofrecido una entrada pacífica a Anatol. Seguí leyendo “Bajo el roble – Capítulo 47: Un beso audaz”
Traducido por Aria
Editado por Yusuke
Riftan deslizó las manos hacia abajo, con las palmas callosas rozando la piel sensible mientras bajaba hasta el interior de los muslos de ella. Murmuró febrilmente contra su piel, su cálido aliento propagó el nerviosismo mientras ella abría las piernas para acomodarlo entre ellas. Ella dejó escapar sollozos ahogados mientras luchaba también con el impulso de cerrar las piernas debido al dolor.
Sin embargo, la decisión fue tomada por ella cuando Riftan agarró suavemente sus muslos, separándolos más, su cabeza se hundió mientras enterraba su cara entre sus piernas. Sorprendida por sus movimientos, Max chilló y retorció su cuerpo, retorciéndolo para separarse mientras volteaba su cuerpo sobre su estómago y tiraba de las sábanas.
A pesar de sus valientes esfuerzos, no pudo escapar de sus manos y de su agarre. Volvió a tirar de ella hacia abajo, frotando las yemas de sus pulgares en movimientos circulares contra su piel mientras enterraba su cara entre sus muslos una vez más manteniéndola quieta. Seguí leyendo “Bajo el roble – Capítulo 46: Quiero todo de él”
Traducido por Aria
Editado por Yusuke
Asustada de que se hubiera pasado de la raya, Max se había encogido inmediatamente de miedo, temiendo que lo hubiera hecho enfadar con ella. Había estado rodeada de hombres enfadados, sus experiencias eran demasiadas para llevar la cuenta. Era casi una segunda naturaleza para ella comenzar a sentir que se desmaya cada vez que un hombre más grande daba un paso hacia ella, amenazándola.
Pero no era sólo la violencia lo que la asustaba ahora. Era el hecho de que alguien que la trataba tan bien, que la cuidaba tanto, ahora había empezado a enseñarle los colmillos. Se sentía como un perro castigado por su dueño por su insolencia.
Quería rogarle que no la hiriera, que no la odiara. Sabía que había metido la pata, pero su voz se negaba a salir, así que, en su lugar, sólo se aferró con fuerza a su capa en su desesperación. Seguí leyendo “Bajo el roble – Capítulo 45: Una cabeza por cada rasguño”
Traducido por Aria
Editado por Yusuke
El hombre llamado Rob, aparentemente sintiendo la misma angustia que le sobrevino, se apresuró a retroceder con el rostro completamente desencajado. Sin embargo, antes de que pudiera retroceder más, sir Ovaron se situó justo detrás de él, con su espada apuntando amenazadoramente hacia él, cortando su única vía de escape.
Al verse acorralado, el rostro de Rob se retorció y gritó de repente:
—¡Hay cientos de caballeros en Kai’Sa que me han jurado lealtad! ¡Si me matas, entonces será la guerra! Seguí leyendo “Bajo el roble – Capítulo 44: La ira de Riftan”
Traducido por Aria
Editado por Yusuke
Ante un miedo paralizante, su cuerpo se congeló inconscientemente. Y pronto, Max estalló en débiles escalofríos. Su mirada burlona era una visión inquietante y familiar para ella, suficiente para derrumbar sus defensas y dejar su mente en blanco.
Al ver a su ama conmocionada, sin saber qué hacer, algo impaciente y humeante surgió en el interior de Ruth por el hombre que tenían debajo. Sencillamente, no pudo aguantar más y se acercó a apoyarla.
—¡Deja de cruzar la línea! ¿Por qué demonios la culpas a ella cuando eres tú quien perdió su propia tarjeta de identificación? ¿Cómo podemos confiar en que treinta hombres armados entren y no causen problemas? ¿Estás loco? Seguí leyendo “Bajo el roble – Capítulo 43: El regreso del Señor”