Bajo el roble – Capítulo 42: Miedos familiares

Traducido por Aria

Editado por Yusuke


Max, que tenía la cabeza enterrada en su hoja de pergamino, anotando la lista de materiales de Rudis, levantó la cabeza y miró hacia la puerta. Allí estaba Rodrigo, con un aspecto muy preocupado y urgente.

—¿Q-Qué p-pasa?

—Un hombre que dice ser Rob Midahas, señor del sur de Libadon, ha marchado a la entrada del pueblo con otros treinta caballeros. Pero no tiene nada que pruebe su identidad, lo que ha causado un problema. Seguí leyendo “Bajo el roble – Capítulo 42: Miedos familiares”

Bajo el roble – Capítulo 41: Extraña afinidad a la magia

Traducido por Aria

Editado por Yusuke


Pasaron los días y la construcción por fin había llegado a su fin. Max y su fila de sirvientes dieron una vuelta por el gran salón, transformado en una sala irreconociblemente bella.

Una araña dorada colgaba del techo, brillando con un sutil pero impresionante resplandor. Iluminaba la antigua sala sumida en una oscuridad perpetua, y bajo ella había una alfombra bordada en hilos rojos y dorados. Una larga y suave cortina se extendía sobre la escalera, que conducía a la gran y elegante sala de banquetes.

Max admiró el salón en todas las direcciones. El frío suelo de piedra había sido sustituido por suaves baldosas de mármol, y tres magníficos candelabros de plata decoraban el techo arqueado de la sala. En una de las paredes colgaba una alfombra bordada con Uigru remontando el cielo a lomos de un dragón, y las cortinas de color vino cubrían las ventanas. En el podio había sillas vestidas de seda y pieles y una estatua de unicornio hecha de mármol se encontraba en la terraza, fuera de la ventana. Seguí leyendo “Bajo el roble – Capítulo 41: Extraña afinidad a la magia”

Bajo el roble – Capítulo 40: Sus primeros compañeros amables

Traducido por Aria

Editado por Yusuke


—Señora, el conocimiento es más precioso que el oro —anunció Ruth sin pudor.

El mago se dejó caer entonces para tomar asiento. El retroceso que produjo su repentino movimiento hizo que los libros que antes había apilado temblarán y se desplomaran en el suelo. El conocimiento que dijo que era más valioso que el oro estaba ahora desordenado bajo sus pies.

Max, que había estado observando el intercambio, tenía la boca ligeramente abierta, preguntándose si debería deslizar un comentario, pero en su lugar terminó suspirando pesadamente. No podía tomar una actitud intransigente, quería ayudar porque ella también estaba recibiendo mucha ayuda de él. Seguí leyendo “Bajo el roble – Capítulo 40: Sus primeros compañeros amables”

Bajo el roble – Capítulo 39: Instalándose lentamente

Traducido por Aria

Editado por Yusuke


Al girar su rígida cabeza, vio a Ruth en cuclillas bajo un árbol rascando cuidadosamente el musgo entre sus raíces. Poco después, cogió su saco y se puso en pie.

—Mis ropas y mi armadura están tan manchadas de negro que me pregunto si debería cambiar el nombre a Caballeros del Dragon Negro, en lugar de Caballeros del Remdragon (blanco) —dijo con una cara agria.

—¡Sir Ruth! Seguí leyendo “Bajo el roble – Capítulo 39: Instalándose lentamente”

Bajo el roble – Capítulo 38: La narradora y los caballeros en formación

Traducido por Aria

Editado por Yusuke


La repentina voz sacó a Max de sus desagradables pensamientos. Se volvió y vio a dos chicos vestidos de pies a cabeza con túnicas negras que la miraban con curiosidad. Ante su mirada, se enderezó al instante, dándose cuenta de que eran aprendices que había visto varias veces con Riftan. Los dos muchachos inclinaron cortésmente la cabeza a modo de saludo, con las manos en el pecho en señal de reverencia, como cabría esperar de un caballero en formación.

—Lamentamos haberla tomado por sorpresa. Estábamos preocupados porque la señora estaba sola, así que tuvimos que venir a hablar con usted —explicó el chico, con cara de disculpa.

—E-Está bien. G-Gracias por p-preocuparse por mí, yo… Seguí leyendo “Bajo el roble – Capítulo 38: La narradora y los caballeros en formación”

Bajo el roble – Capítulo 37: La leyenda del roble

Traducido por Aria

Editado por Yusuke


Ruth señaló hacia la empinada colina que había más allá de la ventana. Aunque conocía la leyenda de Uigru, seguía siendo un cuento novedoso para sus oídos. Era el cuento de todos los niños y niñas a la hora de dormir. Cómo los dioses otorgaron a Uigru una espada sagrada y él puso fin a la guerra oscura, al tiempo que unió el mundo occidental y estableció el reino de Roem. Incluso después de todos estos años de conocerlo, el asombro no disminuyó lo más mínimo.

De hecho, la escena en la que montaba un dragón blanco y volaba hacia el cielo era tan famosa que sirvió de inspiración a muchos bardos y pintores. Sus ojos brillaron al ver que el célebre y sagrado lugar estaba justo delante de ella.

—¿E-Es eso ci-cierto? Seguí leyendo “Bajo el roble – Capítulo 37: La leyenda del roble”

Bajo el roble – Capítulo 36: Su ayuda extraoficial

Traducido por Aria

Editado por Yusuke


—E-Entonces esta pequeña moneda de oro ¿Cuánto vale un d-denar en li-lirams? —preguntó Max sobre la parte que más la confundía.

—No es un número exacto. Cinco lirams valen tres denarios —respondió Ruth mientras empujaba hacia delante las monedas de oro del Sur y la gran moneda de plata de Roem. Anotó rápidamente sus palabras en el papel. Cinco lirams equivalen a tres denarios. Al observarla, Ruth suspiró suavemente.

—Supongo que te confundes al usar lirams y denarios juntos. Los soldems son una unidad grande, por lo que se utilizan con poca frecuencia; lo mismo ocurre con los derhams, porque son muy pequeños. Los lirams de plata de Roem y los denares de oro de Rakasim son el medio de intercambio habitual entre nobles y comerciantes. Por eso, es un verdadero suplicio que no se conviertan tan fácilmente como quisiéramos. No es que podamos triturar las monedas en trozos más pequeños. Al final, las convertimos todas en derhams y después resulta más fácil. Seguí leyendo “Bajo el roble – Capítulo 36: Su ayuda extraoficial”

Estimada esposa del Príncipe – Capítulo 156

Traducido por Naremi

Editado por Sakuya

Baili Hongzhuang frunció un poco el ceño, su visión de Zhao Yunxi se está volviendo peor.

A pesar de que tenía fe en su propia fuerza, las acciones de Zhao Yunxi equivalían a arrojarla a los lobos.

La cara de Shao Zifan se volvió fea, inmediatamente hablando—: Yunxi no lo hizo a propósito, ¡me disculparé por ella!

Él y Zhao Yunxi se conocían desde hacía muchos años. Sabía que ella solo estaba nerviosa y había perdido la paciencia en un momento de impulso. Pero su corazón no era malo y no tenía la intención de causar problemas a Baili Hongzhuang.

—Yo… no lo hice a propósito. —La lengua de Zhao Yunxi se torció mientras hablaba. Seguí leyendo “Estimada esposa del Príncipe – Capítulo 156”

Estimada esposa del Príncipe – Capítulo 155

Traducido por Naremi

Editado por Sakuya

Baili Yuyan miró a Baili Hongzhuang incrédulamente. Incluso ahora, todavía no podía creer que muriera bajo las manos de la misma basura que siempre había desdeñado.

Xuanyuan Huan observó, sin palabras durante mucho tiempo.

Todo sucedió demasiado rápido. Antes de que pudiera reaccionar, Baili Yuyan ya estaba muerta.

Tomando la bolsa de Baili Yuyan, Baili Hongzhuang miró a Xuanyuan Huan con indiferencia antes de girar hacia la salida de los campos de caza. Seguí leyendo “Estimada esposa del Príncipe – Capítulo 155”

Estimada esposa del Príncipe – Capítulo 154

Traducido por Naremi

Editado por Sakuya

Ella usó su ataque más fuerte y poderoso para atacar la debilidad del lobo tormenta. Quería matarlo lo antes posible. ¡Esta era la mejor manera!

¡Bang!

Una fuerte explosión hizo eco. ¡Xuanyuan Huan y Baili Yuyan solo pudieron ver un cuerpo volar en el aire, aterrizando pesadamente en el suelo y haciendo una nube de polvo!

Cuando los dos vieron el cuerpo en el suelo, aspiraron un aliento frío. ¡Era el lobo tormenta!

Tenían muy claro lo poderoso que era el lobo. ¡¿Pero Baili Hongzhuang solo usó un puño para hacerlo volar?! Seguí leyendo “Estimada esposa del Príncipe – Capítulo 154”

¡No quiero ser princesa! – Capítulo 65: Ella y la celebración de la fiesta de la victoria (2)

Traducido por Lucy

Editado por Ayanami


—Sinceramente, Lidi. No entiendes nada.

—Haa…

Mientras oía a Freed refunfuñar tales quejas, me llevaron junto a un hombre de alto estatus que parecía de unos cuarenta años, y una mujer que parecía ser su esposa. Seguí leyendo “¡No quiero ser princesa! – Capítulo 65: Ella y la celebración de la fiesta de la victoria (2)”

Al límite – Capítulo 80: Volver a antes de la liberación

Traducido por Ichigo

Editado por Ayanami


De vuelta al dormitorio, Han Dong no podía esperar para llenar el barril de madera con agua caliente y sentarse en él.

La madera emitía una tenue fragancia natural, el agua caliente nutría el cuerpo cansado y la música sofocaba el alma rebelde. Seguí leyendo “Al límite – Capítulo 80: Volver a antes de la liberación”

Al límite – Capítulo 79: Nuevos avances en el cedro rojo

Traducido por Ichigo

Editado por Ayanami


Después de elegir durante varias horas, Yu Ming finalmente encontró un conjunto de ropa que le gustaba en términos de estilo y precio, sólo para que le dijeran al pagar que su tarjeta bancaria no podía usarse aquí.

—¿Por qué?

Yu Ming estaba desconcertado. Seguí leyendo “Al límite – Capítulo 79: Nuevos avances en el cedro rojo”

Katarina – Volumen 9 – Capítulo 2: Una reunión en el callejón (1)

Traducido por Shisai

Editado por Sharon


Mientras me tomaba un descanso del cuidado de la niña, entré a un callejón y, en una esquina, encontré un gatito sucio. Me recordó a mí. Venir a un país tan rico como este me había hecho reflexionar sobre mi pasado.

Mi primer recuerdo era durmiendo en una montaña de basura. No conocía a mis padres. No tenía nada a mi nombre. Los otros niños pobres y yo necesitábamos robar sólo para vivir un día más. Mi sueño era siempre inquieto, porque a menudo tenía que despertarme y salir corriendo en cualquier momento. Se me notaban los huesos y siempre tenía mugre encima; nunca había disfrutado de una comida caliente o una cama de verdad.

El gatito estaba hurgando en la basura que ensuciaba ese callejón, y yo no podía ignorarlo. Me acerqué a él, manteniendo en la mano el sándwich que había comprado para el almuerzo. Cuando me vio, se le erizó el pelo. Su lenguaje corporal tan aterrador me recordó aún más mi pasado. Saqué un trozo de jamón del sándwich y se lo arrojé. Me miró con recelo, pero se acercó lentamente al jamón. Tomó un bocado, se dio cuenta de que era comida y rápidamente se lo comió todo. Seguí leyendo “Katarina – Volumen 9 – Capítulo 2: Una reunión en el callejón (1)”

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