Traducido por Ichigo
Editado por Ayanami
A la mañana siguiente, Han Dong se despertó y estiró su cuerpo perezosamente, el clima se ve bastante bien hoy, soleado, sin nubes, ¡sólo mi humor!
Después de empacar sus cosas, Han Dong saltó sobre la cama otra vez y golpeó su puño con entusiasmo encima, ¡tu padre finalmente pudo deshacerse de sus cosas inflables! Se dio la vuelta para salir de la cama otra vez, sacó unas tijeras y golpeó ferozmente el sofá inflable. Ya que su jefe Wang es tan rico, cuando me vaya tampoco habrá nadie que los use, ¡pincharlos unas cuantas veces más también le dará un aire alegre a mi partida!
No mucho después, Yu Ming llegó a la puerta. Seguí leyendo “Al límite – Capítulo 65: Te criaré personalmente”
Traducido por Army
Editado por Sakuya
Una semana después, el castigo de no tener cenas terminó y Fii visitó una vez más la sede de los Caballeros. Al entrar en el almacén, Conrad ya estaba ahí, como se esperaba.
Una vez más, Conrad dio su saludo habitual y empezó a preparar una nueva taza de té. La infusión tenía un aroma dulce pero relajante.
Fue en ese momento que Conrad, sentado frente a Fii, decidió hablar.
—Estamos juntos en una tarea. ¡Espero que hagamos un buen equipo, Heathy!
Esta declaración fue seguida por uno de los guiños de marca registrada de Conrad. Seguí leyendo “Voy a vivir mi segunda vida – Capítulo 8: Conrad”
Traducido por Maru
Editado por Yusuke
—Padre, lo siento.
Elise bajó la cabeza. Ella no supo qué decir.
—¡Tú…! Seguí leyendo “Emperatriz del Bisturí – Capítulo 61”
Traducido por Shiro
Editado por Ayanami
Tras conseguir con facilidad el compromiso por parte de Seno, el comportamiento de Sui Yuan es como el de alguien que se deshace de una papa caliente, depositando enseguida el cinabrio en las manos del otro y diciéndole que se lo entregue con presteza a Allen. Seno, naturalmente, le presta mucha atención a los asuntos de su hermano pequeño y, por lo tanto, es obvio que había escuchado hasta cierto punto acerca de lo sucedido en el campo. Ahora, al ver la expresión inusual de Sui Yuan, como es lógico, no puede pasarlo por alto. Entonces, frunciendo el ceño, lo interroga meticulosamente hasta el final, buscando la razón que lo hizo cambiar de opinión.
Su expresión es difícil de leer en ese momento, y sus respuestas son ambiguas, permitiéndole a Seno adivinar con vaguedad que Leonard se encuentra involucrado. De hecho, sólo él es capaz de hacer que su malcriado hermano menor incline la cabeza e ir en contra de sus propios deseos. Sin embargo, una vez prueba presionarlo por más detalles, Sui Yuan se calla y no vuelve a abrir la boca, sin importar lo que intente. Esta clase de comportamiento hace que la imaginación se vuelva aún más desenfrenada. Seguí leyendo “Actor de Reparto Masculino – Capítulo 57 – Arco 6: Mundo de hombres bestia”
Traducido por Shisai
Editado por Sharon
Yo, Sora Smith, tenía la tarea de colarme en la Asamblea, fingiendo ser un sirviente, en una misión para el Ministerio de magia. Ya tenía experiencia con este tipo de cosas, a diferencia de María, quien estaba en la misma misión. Como si no estuviera lo suficientemente ocupado, también me dijeron que cuidara de ella.
Ahora que estaba en el castillo, mi cara se había convertido en un problema. No quiero presumir, pero a las chicas les gusta cómo me veo. Cuando vivía entre matones en el pasado, buscar chicas para recopilar información de ellas en realidad podría ser útil, pero ahora no se suponía que debía hacerlo, y no quería. Seguí leyendo “Katarina – Volumen 8 – Extra”
Traducido por Den
Editado por Hime
—¿Battuanu?
En el tren con destino a Battuanu solo había una persona para contactar a las fuerzas de seguridad de Lunazel. Kyle, cuyo rostro antes parecía perplejo por la oportuna llegada de la policía, se dio cuenta y abrió levemente la boca.
Esa mujer apática ha hecho algo bastante encomiable. Seguí leyendo “Crié a un dragón negro – Capítulo 55: El logro de una perezosa”
Traducido por Den
Editado por Hime
—Continúe —ordenó Kyle mientras volvía a apuntar al operario con el revólver con su fría mirada. El hombre supo por instinto que él no dudaría en disparar.
—Uh, ¡fue un mago registrado en el Ministerio de Magia! ¡Vi con mis propios ojos una insignia del Departamento de Magia colgando bajo su capa!
—Del Departamento de Magia… Seguí leyendo “Crié a un dragón negro – Capítulo 54: El enemigo desprevenido”
Traducido por Den
Editado por Hime
—Saque su identificación de empleado —le ordenó el investigador al operario, presionando el revólver contra su cabeza. Pero este no le respondió ni se movió—. No puede ser. No creo que trabaje en la Compañía Ferroviaria de Laurent —el hombre palideció de inmediato ante su comentario; gotas de sudor se formaron en su frente—. Si no quiere recibir una bala en los brazos y piernas como sus colegas, hágase a un lado y hable —amenazó Kyle.
Extrajo unas esposas de su uniforme y aprisionó rápidamente los brazos del hombre. Cuando el operario se negó a cooperar, sacudiendo la cabeza en respuesta, Kyle le golpeó la nuca con el arma. En un instante, el hombre perdió el conocimiento. Luego, el investigador empujó su cuerpo hacia la esquina y comenzó a examinar los controles en la cabina del conductor: parada automática del tren, velocímetro, manivela, suministro eléctrico, válvula de control de la caldera, válvula del freno. Seguí leyendo “Crié a un dragón negro – Capítulo 53: Investigador audaz”
Traducido por Den
Editado por Hime
Cuando las cadenas se rompieron, el tren se sacudió. Noah temió que pudiera volcarse, pero, afortunadamente, no descarriló.
—Creo que tendremos que arrestar a todos esos asesinos y entregarlos al centro de detención —dijo Kyle, incorporándose frente a ella.
El ferrocarril con destino a Battuanu, donde se encontraban actualmente Noah y Muell, comenzó a detenerse. Por otro lado, el tren con destino a Edman Central comenzó a acelerar a lo largo de la vía férrea. Seguí leyendo “Crié a un dragón negro – Capítulo 52: La bestia”
Traducido por Den
Editado por Hime
—¡Woah! —Noah logró agarrarse a las barras de hierro que colgaban y se estabilizó.
Ya fuera que Muell se desconcentrara o no, el hechizo de invisibilidad que envolvía su cuerpo desapareció.
La bruja trató de recuperar el equilibrio mientras murmuraba algunas blasfemias: Seguí leyendo “Crié a un dragón negro – Capítulo 51: Dentro de tres días”
Traducido por Den
Editado por Hime
A la señal del investigador, y después de que Noah le rodeara el brazo con sus dedos, Muell se apresuró a lanzar el hechizo sobre sí mismo y se volvió invisible.
Para subir al tren, debían trepar por el conducto de ventilación o por el empalme del tren con la locomotora. Tras sopesar ambas opciones, Kyle se decidió por la primera y condujo a Noah y al niño a una habitación privada situada en el compartimento más alejado de primera clase. Luego, cerró la puerta con seguro por dentro. Seguí leyendo “Crié a un dragón negre – Capítulo 50: Escape por los pelos”
Traducido por Den
Editado por Hime
El cuerpo de Noah se precipitó hacia un lado, esquivando por un centímetro la afilada daga que pasó junto a su cuello. La hoja atravesó su capa, desgarrándola y cortando algunos mechones de su cabello.
Los pasajeros se tranquilizaron, quejándose ante la repentina perturbación. Pronto estallaron murmullos de confusión entre los pasajeros del tren cuando las hebras color albaricoque flotaron en el aire y cayeron sobre ellos. Seguí leyendo “Crié a un dragón negro – Capítulo 49: Un oponente formidable”
Traducido por Den
Editado por Hime
Durante treinta minutos, el tren viajaría a lo largo de la frontera entre Lunazel y Cezanne. Luego, las dos locomotoras se separarían, bifurcándose hacia el norte y el oeste.
Noah se encontraba entre los viajeros. Sus frágiles manos agarraban con fuerza el dobladillo de su capa. Contuvo la respiración mientras esperaba su turno para abordar el tren.
—Creo que la vida humana es muy complicada —murmuró Muell, tomándola de las manos. Seguí leyendo “Crié a un dragón negro – Capítulo 48: Hacia adelante”
Traducido por Den
Editado por Hime
—Espera aquí un momento. Vuelvo enseguida —Kyle entregó al magistrado [1] a la mujer que capturó en secreto, y sobre la marcha compró billetes de tren en la ventanilla.
Mientras tanto, Noah se sentó en una silla frente a la estación, disfrutando de un helado de vainilla junto con Muell, que estaba en su regazo.
—¿Qué ves, Mu? Seguí leyendo “Crié a un dragón negro – Capítulo 47: La estrategia”
Traducido por Den
Editado por Hime
Después de un momento de contemplación, Noah ordenó sus pensamientos.
—Dije todo lo que sé, pero pueden existir otras posibilidades. Quizás alguien que vivió aquí, escribió la novela por admiración a ti y a Lenia… Ni siquiera estoy completamente segura de si Lenia es o no la ladrona del huevo. Ella era la supuesta maestra del dragón en la novela, por eso traté de enviarle a Muell —dijo, vacilando. Seguí leyendo “Crié a un dragón negro – Capítulo 46: Pareja encubierta”