Traducido por Selena
Editado por Ayanami
Después de despedir a Duanmu Yao, Han Yunxi estaba lista para irse cuando la Gran Concubina Yi la llamó. —Yunxi, ven conmigo un momento.
Aunque la Gran Concubina Yi hablaba en un tono amable, Han Yunxi sabía que nada bueno iba a suceder. Se mantuvo en guardia mientras la mujer la conducía al Patio de las Peonías. Sabía lo que su suegra le iba a preguntar antes de abrir la boca. Cuando entraron en el patio, la Gran Concubina Yi incluso despidió a Gui mama. Seguí leyendo “Consorte experta en venenos – Capítulo 161: No hay posibilidad de hacer concesiones”
El pequeño tesoro descarriado al que el dios maligno consentía sin límites, ese niño al que prácticamente todo el Reino de los Dioses evitaba provocar, había huido al Reino Mortal. Aun así, el Dios Maligno Eymer no lo había llevado de regreso de inmediato. Aquello se convirtió rápidamente en el mayor tema de conversación reciente entre los dioses. Innumerables miradas observaban en secreto cómo evolucionaba el asunto. Seguí leyendo “El Perseguido – Capítulo 148: Resentimiento”
Traducido por Lugiia
Editado por Freyna
—¿Qué vas a hacer durante el almuerzo, Yulan? —preguntó alegremente Gia, el mejor amigo de Yulan.
Gia había sido su amigo desde que se inscribieron en la misma clase en la escuela media. Su piel bronceada, poco habitual en Julyre, era común en su país de origen. Su brillante cabello plateado y sus ojos azul océano no eran especialmente inusuales, pero combinados con su piel más oscura, le daban un aspecto único, casi misterioso. Era casi tan alto como Yulan, con un rostro encantador y juvenil y una personalidad vivaz. En el pasado, le había dicho a Yulan que siempre se sentía limitado por la corbata y la chaqueta de la escuela; hoy faltaba la corbata y la chaqueta estaba atada a su cintura.
Seguí leyendo “¡Juro que no volveré a acosarte! – Capítulo 15: Una persona especial”
Traducido por Maru
Editado por Freyna
Sir Ainno tardó treinta minutos en darse cuenta de lo que estaba pensando Lucius I. Cuando lo hizo, Sir Ainno arrojó su almohada al emperador con molestia. Resultó que Sir Ainno se cayó de un caballo y terminó lastimándose el pene.
¿Quién diría que uno podría lastimarse allí al caer de un caballo? Seguí leyendo “El emperador y la mujer caballero – Capítulo 146”
Traducido por Gatonegro
Editado por Meli
Si la condesa me pidiese entregarme a cambio de la vida de Sofía, tendría que abandonarla y escapar.
Si mi vida fuese la única en juego, tal vez me dejaría atrapar y buscaría la oportunidad de huir más tarde. Por desgracia, el Escuadrón de Tareas Especiales, la Familia Imperial e incluso la Iglesia, estaban involucrados de una u otra forma en la conspiración. Ya había suficiente en el plato como para sumar mi posible captura, además, Ortzen ha repetido que no haga nada por mi cuenta.
Seguí leyendo “Espada y Vestido – Vol 2 – Capítulo 2 (2): La tragedia de la Familia Epheria”
Traducido por Ichigo
Editado por Dimah
Originalmente, esta flor era una planta del tipo vid rastrero. No era rara en el feudo de Pameradia, pero no es un brote que fácilmente apareciera en la Capital Real.
—¿Puedo escuchar sobre este truco?
—Esta flor era inicialmente una planta tipo vid, pero solo acepta la magia como alimento. No necesita agua ni luz, y las raíces y las hojas crecen solo absorbiendo la magia. Seguí leyendo “¡¡Gotas~!! La historia de la Princesa de la Fragancia~ – Acto 14: La fiesta nocturna de la casa Flantheim (2)”
Traducido por Dea
Editado por Gia
—¡No! ¡Esto es injusto! ¡Solo estaba usando un afrodisíaco…!
Se habían llevado el té, pero Helen no tenía nada que ocultar. Los nobles, quienes presenciaron toda la situación, comenzaron a murmurar entre ellos después de la sorprendente confesión de la dama.
—Oh, es increíble, ¿oíste lo que dijo? Seguí leyendo “Dama Caballero – Capítulo 96: Era amor”
Traducido por Shiro
Editado por Meli
Gracias a la excelente actuación de Zhou Yun Sheng, el anuncio solo requirió de un día para completarse. Orlando fue el responsable de la edición. Cuando salió del estudio, su rostro estaba sonrojado, su mirada en trance, como si acabara de beber una botella de vino fuerte.
—Jefe, esta es una muestra, dele un vistazo primero. Tengo la sensación de que este perfume será muy popular en el País C…, no, en el mundo entero. No tengo intenciones de filmar anuncios distintos para Europa, usaré este —aseveró Orlando.
—Puedes continuar con tus cosas, lo miraré luego. —Cao Mo Kun continuó revisando un documento y ni siquiera levantó la mirada. Seguí leyendo “Pronto, utiliza el rostro del demonio – Arco 4 – Capítulo 6”
Traducido por Lugiia
Editado por Ayanami
Dos días después, al terminar de comer y ponerme al día con un poco de lectura, Florinda me ayudó a vestirme para mi visita a la mansión Trakos.
—Está lista, creo que esto debería ser suficiente. ¿Qué le parece, mi lady? —Me preguntó.
No necesitaba ir vestida tan formalmente como en mi visita al palacio Imperial, así que tardé menos en ponerme algo de ropa. Me miré en el espejo y esbocé una sonrisa de aprobación. Seguí leyendo “Querida “amiga” – Capítulo 47: Pañuelo”
Traducido por Dimah
Editado por Ayanami
El Canciller Verus estaba seguro de una cosa: durante el último mes, algo había cambiado entre la pareja real.
¿Debo esperar a que suceda el peor de los escenarios? Pensó.
El Canciller tenía fe en la inteligencia, racionalidad y pensamiento lógico del rey. Pero no debe olvidar que, pese a ser un gobernante, también era solo un hombre. Estaban obligados a cambiar en algún momento; nadie puede resistirse a los encantos que tiene una mujer. Seguí leyendo “Reina Villana – Capítulo 57: Agua y aceite”
Traducido por BeeMiracle
Editado por Ayanami
—No sé si debería estrangularte a ti o a los idiotas que te dejaron salir por las puertas del castillo —dijo Riftan. —¿En qué estabas pensando para ir a la zona infestada de monstruos? ¿Lo has olvidado? Te ordené que te alejaras del peligro.
—P-Pero, estaba sola en el c-castillo. Debería ayudar afuera también.
Seguí leyendo “Bajo el roble – Capítulo 83”
Traducido por BeeMiracle
Editado por Ayanami
Max se sonrojó, avergonzada de haberle mostrado a Yulysion una imagen de miedo, sobre todo después de haber presumido de no hacer gran cosa. Hizo lo que pudo, pero el hecho de ver y estar en presencia de un monstruo enorme por primera vez en su vida le dificultaba mantener un rostro despreocupado.
Con los ojos aterrados, miró al gigantesco Guiverno que yacía muerto con su larga lengua fuera. Era un monstruo horripilante de al menos 40 kvet de largo (12 metros). Su cabeza era igual que la de un cocodrilo y sus alas rotas parecían las de un murciélago; su pesado cuerpo estaba recubierto de un negro del tono exacto del carbón.
Seguí leyendo “Bajo el roble – Capítulo 82”
Traducido por BeeMiracle
Editado por Ayanami
Max dio un paso atrás sorprendida cuando apareció la cara de Agnes e inmediatamente se arrepintió de haber movido el pie, su acción podría considerarse terriblemente grosera para la princesa.
—Yo… yo nunca he visto una competición de lucha.
—¿Has visitado alguna vez el Palacio? Mi hermano viene casi todos los años. ¿No te gusta la Capital, Maximilian?—Dijo Agnes.
Seguí leyendo “Bajo el roble – Capítulo 81”
Traducido por BeeMiracle
Editado por Ayanami
No fue sólo Max. Rudis y el ayudante del carruaje pusieron cara de desconcierto y Agnes se echó a reír.
—Es sólo un rumor. Además, si te pillan, sólo te exiliarán de la Iglesia. De todos modos, habría que estar loco para intentarlo.
—Si hay humo, es que hay fuego. —Sevilla, el asistente dijo. —Es una locura considerar comer carne de monstruo.
Seguí leyendo “Bajo el roble – Capítulo 80”
Traducido por BeeMiracle
Editado por Ayanami
Max abrió la ventanilla del carruaje y miró fuera del castillo. Los abedules blancos se alineaban ordenadamente a lo largo del camino con la cálida luz del sol filtrándose alrededor de las hojas de los árboles. Agnes sonrió con serenidad mientras los pájaros trinaban.
—Me alegro de que haga buen tiempo. Ayer estaba preocupada porque las nubes de lluvia se acercaban, pero parece que se desviaron hacia el oeste.
Sacó la cabeza por la ventanilla, inspiró profundamente y luego miró a Max.
Seguí leyendo “Bajo el roble – Capítulo 79”